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La ciudad de Quebec es una de las más hermosas ciudades de Canadá. Caminar por su barrio antiguo es una maravilla, uno cree haberse transportado a una pequeña ciudad bretona, con sus casas de piedra y sus pequeñas calles pavimentadas en piedras. Además podemos encontrar innumerables pequeñas tiendas en este lugar con recuerdos típicos canadienses, pero si se busca bien se pueden encontrar cosas muy interesantes. Lo que podemos visitar es la Catedral Notre Dame de Québec, Le Chateau Frontenac, un magnifico castillo en lo alto de una colina, que actualmente es un hotel, el parque Montmorency donde se puede pasear y contemplar antiguos cañones en sus cureñas; también podemos visitar la Plaza de Armas y sentarnos en un banco para tomar un respiro para las siguientes visitas. Podemos pasear por la Terrasse Dufferin y el parque de los Gobernadores, el Parc des Champes de Bataille, lugar de enfrentamiento entre tropas francesas e inglesas por el control de la ciudad, donde podremos contemplar los Martello Towers y dirigirnos a la Citadelle, fuerte francés. También podemos visitar la Ile d’ Orleáns, y otro lugar histórico donde encontramos el parque de la artillería, la Asamblea Nacional, para luego dirigirnos a la Rue du Petit Champlain, a la Place Royale,.....
Realmente es un bonito lugar para pasar como máximo dos días, pero recomiendo que este viaje se efectúe en los meses de verano, ya que las temperaturas son realmente bajas en invierno, principios de primavera y finales de otoño.