Una crónica un poco atípica..

5  20.11.2008

Ventajas:
-

Desventajas:
-

Recomendable: Sí 

Siba-Rita

Sobre mí: La situación se complicó, nadie en sus cabales seguiría por ahí, y asi toda esta ciudad se derrumbó....

usuario desde:29.04.2008

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Me gustaría hacer un opinión sobre todo lo que pasó en la quedada, pero no lo haré

Podría hablar de cómo llegué a la conclusión que a ésta quedada tenía que ir, a pesar de encontrarme lejos.

Podría hablar también de mi viaje en coche, de "comerme" casi mil quinientos kilómetros (ida y vuelta), para encontrarme con gente de una plataforma de opiniones, pero no. No lo haré.

También de cómo mi madre y algún amigo, creía que estaba enferma por irme tan lejos con gente a priori desconocida. Pero paso, no os lo explicaré.

Podría hablar de cómo la noche antes, la del viernes, ya me había divertido con mis AMIGOS de Ciao… pero no, no lo haré.

Podría hablar también del turismo que hice con ciertos personajillos, de la comida en el Fres&Co, del atardecer en el Retiro… Pero no. No lo haré.

Podría hablar de que bien estaba el tema del hostal donde me quedé a dormir, gracias a una las usuarias organizadoras de la quedada, pero no, tampoco hablaré sobre ello.

Podría hablar de lo que pasó con mi acompañante en el hostal, risas y otras confesiones, durante la tarde del sábado. Pero…no. Tampoco lo haré.

Podría hablar de cómo nos encontramos, cómo nos fuimos a la cena, la organización de las 3 mesas… pero no lo haré…

Podría hablar de lo qué comimos, de lo bueno que estaba el lomo ibérico, o lo fuerte que estaba mi licor de canela… pero tampoco lo haré.

No hablaré tampoco de la invitación de la comida del domingo, ni de los mojitos que tomamos durante la fiesta, ni siquiera del chocolate con churros de la madrugada de sábado a domingo.


Sin embargo, hay algo de lo que sí quiero hablar: de mi sensación

La vida está llena de sorpresas, y uno a veces se queda patidifuso cuando ve sus expectativas superadas con creces. Fui a esta reunión con el recelo de quien acude a algo desconocido. Y eso, que sé que tenía algo de ventaja al conocer ya antes a alguno de los que iban a participar del evento. Aún así, estaba nerviosa… Primero no quería defraudar a nadie… Uno se construye una imagen a través de la red, a través de las opiniones y los comentarios, a través de las palabras. Igual que yo tenía una idea preconcebida de cada uno de ellos, sabía que ellos también la tenían de mí. Estar o no a la altura, es algo que siempre me ha preocupado.

Primero está el tema físico ¿cómo será esa persona? ¿Se parecerá a la foto? Intenté paliar eso unos días antes, poniendo una imagen fiel a mi realidad… Y después, está lo más importante o al menos a mi parecer: lo de dentro. Lo que de verdad define a la persona. Conocerla. ¿Sería yo como me imaginaban?
El primer contacto fue algo frío para mis adentros, reconocí enseguida a algunos, a otros no los había visto ni en nick… Yo solo soltaba la risilla nerviosa típica, mientras mi pelirroja cómplice me agarraba fuerte de la mano. Intentábamos dar sensación de seguridad… y en el fondo, nos sentíamos en un escaparate sin nuestra coraza de estar detrás de una pantalla.

Cuando estábamos todos, intenté hacer una visión general del conjunto, pensando en las relaciones que manteníamos unos con otros dentro de la página, y las expectativas y sentimientos que cada uno de nosotros podía tener. Adiviné el nerviosismo de uno de ellos, detrás de una sonrisa tímida, el nerviosismo de otro detrás de su verborrea… Algunos parecía que iban cada día a una quedada, se sentían como Pedro por su casa…

En el restaurante, me fui relajando… Ya me habían visto. Ahora sólo tocaba ser una misma. Esta noche sólo hacía falta ser eso, desnudar lo que se piensa mientras se escribe, poder establecer un diálogo sin necesidad de buzones públicos o privados >>>> [no os dejé un privado antes de escribir esto, a ver si alguno va a mirar y todo :)].

Me encantó charlar de cosas banales mientras cenábamos… que me explicarais a que os dedicabais… vuestros gustos culinarios y "vinícolas"… vuestra visión de Ciao… cómo escribís las opiniones, como las publicáis, los fusiles de "muy útil", cotilleos varios… Todos coincidimos en echar de menos a algunas personas con las que nos hubiera gustado compartir mesa y conversación.

Me relajé, estaba en casa. No era la del GH, pero bien podría decirse que muchos de los que estábamos allí participábamos en este y otros eventos. La sensación de sentirme acogida, de sentirme yo misma, unida al vinillo, me hicieron desinhibirme y participar en las múltiples foto-bromas que se hicieron de mesa en mesa.
En un momento dado, me encontré de pie, observando como os relacionabais, como hablabais apasionadamente o en petit comité… Fue como observar un buzón. Me gustó esa sensación de ver que las cosas pueden ser igual que cómo las vemos del otro lado de la pantalla.

Ya en la parte de la fiesta, al mezclarnos un poco más, pude hablar más tranquilamente, mas siendo uno mismo que nunca.
En la imagen preconcebida que yo tenía de algunos, os ponía físico, incluso a algunos, casi os ponía voz, pero gestos… eso nunca puedo imaginarlo. El lenguaje de los gestos nos define en la amalgama de pequeñas cosas que somos. Veros actuar conmigo, e interactuar entre vosotros, ha sido de lo que más me ha gustado.
Fue al alba, y en la vorágine de la fiesta cuando el cariño por vosotros sorprendentemente se manifestó en forma de abrazo. Me sentía tan bien, que necesitaba hacéroslo saber… No sé si erais realmente como yo pensaba, pero lo que estoy segura, es que no cambiaría ni un ápice de lo que sois. ¡Nos imagináis que sensación cuando me hicisteis el abrazo colectivo! Recuerdo esa sensación de cercanía y aun me emociono. Gracias, gracias, gracias…

Hablar llamándoos por el nombre, conoceros, hablar de libros, de música de pensamiento, de uno mismo… ha sido un placer. Superar el miedo a lo desconocido, y arriesgarse, puede suponer un montón de ventajas desconocidas. Me alegro fervientemente haber superado ese nerviosismo, y haber inclinado la balanza y decidirme a asistir. ¡Me llevo conmigo tanto de esa noche!


Esta atípica crónica no la ha escrito Andreíta Pajas, ni siquiera Siba-Rita, simplemente la he escrito yo misma: Irene.


PD: no he querido poner nombres, pero estas líneas están plagadas de guiños… espero que sepáis reconoceros.


[IRe]

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Comentarios sobre esta opinión
Txusquiana

Txusquiana

16.01.2009 15:19

Te ha quedado una crónica de lo más natural y sincera. Se te nota observadora ¡y osada! Un beso

mano5chi

mano5chi

01.01.2009 19:02

Me alegro que disfrutaras tanto y que mereciera la pena el viaje y el esfuerzo. Tal vez a la próxima me anime...

ursulay

ursulay

02.12.2008 23:22

excelente opi que pena no haber estado un besote irene

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