Sobre mí:JOSÉ Y PILAR___HOP___83ª CEREMONIA DE LOS ÓSCAR___RABBIT HOLE___CRANFORD___CISNE NEGRO___¡QUÉ TIEMPO...
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¡Qué pena me da no poder escribir la opinión que me habría gustado escribir! Y es que llevo meses esperando que estrenen esta película, por lo mucho que me gustaron trabajos anteriores de Danny Boyle, especialmente "28 días después", aunque también ha dirigido "La playa", "Millones" o "Trainspotting". En la espera, me devoré el magnífico libro en el que se basa esta película, y me parecía imposible que Boyle no bordara el resultado, porque la peripecia es fabulosa, la estructura deslumbrante y Boyle tiene un estilo único. Me parecía imposible que la película no fuera un festín para el espectador, pero desde que la vi no puedo dejar de pensar que lo que podría haber sido un postre exquisito se ha quedado en bollería industrial por culpa de un desconocido (para mí) Simon Beaufoy, que firma un guión lamentable y él solito consigue cargarse un buen proyecto.
Es cierto que la película está teniendo muy buena acogida entre el público, pero pienso que es por el pulso de gran director de Boyle, sin duda destinado a grandes obras en el futuro, y porque pocos han leído el original, mil veces más rico y sorprendente.
En un arranque de creatividad, el registrador de productos de ciao ha decidido cambiarle el título a la película. Da lo mismoq ue tú lo escribas bien en la sugerencia, porque ellos "lo adaptan". No se llama "¿Quién quiere ser millonario?", sino "¿Quiere ser millonario?".
La estructura
La historia tiene dos atractivos que la distinguen del resto: su estructura y su perspectiva. Nos van a contar la historia de un muchacho indio de 18 años, muy pobre, que se presenta al concurso ¿Quiere ser millonario? de la India y responde a las 12 preguntas, lo que le hace acreedor del gran premio, pero los productores no desean desembolsar semejante suma, de modo que le torturan e interrogan para que confiese qué trampa ha hecho para ganar.
Es aquí donde la estructura nos conduce, en el libro, por una trama que hilvana doce momentos de la vida del chico, en los que algún dato importante quedó grabado en su memoria, y esos datos serán justo las respuestas a cada pregunta. Estas doce anécdotas nos permitirán descubrir una existencia llena de peripecias que tienen mucho de picaresca y bastante de tristeza, y aunque cronológicamente no están narradas en el orden vivido, todas ellas se van enlazando a la perfección, descubriendo, a medida que avanzamos, vínculos sorprendentes entre unos personajes y otros. Cada anécdota acaba con el momento en que el presentador lee la pregunta, y la respuesta que el chico da por un lado nos alegra, ya que el joven gana, pero nos apena saber de cuánto dolor surge cada dato.
Si la historia se narrara de forma lineal, perdería el misterio y sería mucho más dramática, pero es aquí donde entra la perspectiva, para hacer mucho más soportables, incluso gozosas, historias dolorosísimas. El autor del libro, al tirar de los recuerdos del chico, nos hace ver cada momento con la inocencia y la alegría de un niño. Pienso que por dura que sea la existencia de un niño, al no tener referentes con los que comparar, él puede disfrutar al máximo de lo poco que tiene, y los maravillados ojos infantiles pueden percibir y transmitir la dicha incluso en la penuria. Quien no tiene nada que llevarse a la boca puede ser enormemente feliz por encontrar un mendrugo que roer, si no tiene otros referentes para medir su suerte.
El niño es huérfano y entabla una amistad maravillosa con otro pequeño, con el que vivirá aventuras estupendas, que entrañan dolor, pero para ellos sobrevivir es como un juego. Por ejemplo, ambos son recluídos en una especie de orfanato, que pronto descubrirán que no es más que un repugnante negocio en el que los niños son amputados y cegados para conseguir más dinero mendigando para su "mentor". Recuerda esta parte a "Oliver Twist", novela con la que tiene muchos puntos en común, en el mejor de los sentidos, en concreto al período en el que Oliver se convierte en un aprendiz de ratero. Esta anécdota, que como comprenderéis no puede ser más perturbadora, en el libro es digerible por la perspectiva que el autor elige, pero en la película es insoportable. De hecho, hay una escena en la que tuve que dejar de mirar la pantalla, porque lo que se narraba era de una dureza infinita.
La
Fotografías
POSTER ORIGINAL
grandeza del libro está, por tanto, en la estructura, la perspectiva y los numerosos hilos vitales de los personajes secundarios, pues cada uno de ellos va reapareciendo, y no sabemos hasta el final quién es quién ni qué papel desempeñará más tarde. Swarup, el novelista, consigue mantener una intriga magnífica que te hace leer las 360 páginas del tirón y que no decepciona en ninguna de sus sorpresas.
Y ahora, observemos cómo se ha trasladado esto al libro, pues cada decisión tomada por el guionista supone cercenar una rama de este frondoso árbol narrativo. En primer lugar, el nombre del protagonista, en el libro, es Rama Mahoma Thomas, un nombre muy extraño que aúna tres religiones, hindú, árabe y cristiana. Por supuesto, hay una razón para ese nombre, que se narra dentro de una de las primeras anécdotas y nos da una idea de lo excepcional de este personaje. Sin embargo, el podador/guionista ha decidido plantarle un nombre árabe. Los niños se conocen por una circunstancia casual y traban una amistad tan profunda o más que el vínculo que une a los hermanos. En la película, ambos son hermanos, así que nos privan de ver cómo "se eligen" para compartir la vida.
En el libro, aparecen distintas figuras femeninas, y todas serían dignas de convertirse en el objeto del amor de Rama, aunque al final, cada chica representa un tipo de amor (el de la amistad profundísima, el de la compasión, el del enamoramiento...). En la película sólo hay una chica. En el libro cada pregunta y cada repuesta brillan con luz propia, y en la película no sólo las respuestas quedan difuminadas, sino que desde el principio sabes cuál va a ser la última pregunta que le harán.
Y, a pesar de toda esta poda a la que han sometido a la historia de historias que nos propone Swarup, la película es buena. Cualquiera que haya leído el libro puede comprobare que la película no está a la altura ni de lejos, pero es que la historia es tan magnífica que aguanta lo que le echen.
Siempre defiendo que cada medio, cinematográfico o novelístico, tiene su lenguaje, y no suelo argumentar por sistema el típico "la novela era mejor". Hay muchas películas que superan con creces lo escrito, pero es este caso lo que han hecho ha sido desperdiciar una oportunidad de oro.
Es... como esas primeras opiniones que cada uno escribimos en ciao cuando empezábamos. Cargados de buenas intenciones, abordábamos nuestros libros o películas favoritos, o pretendíamos escribir de lugares que amamos, pero aún no teníamos la capacidad para que el resultado estuviera a la altura deseable. Hoy releemos esos textos y nos damos cuenta de cómo desperdiciamos la oportunidad de escribir de aquello concreto con un texto ramplón.
Lo que hace que la película no sea ramplona es el enorme talento de su director, que imprime un ritmo ágil y alegre a la historia. Por eso no me extraña que los espectadores que no saben lo que esta película podría haber sido se muestren satisfechos. La forma de narrar de Boyle es tan distinta, tan deslumbrante, tan fresca, que es imposible no ver que estás ante un gran narrador, lo malo es que el guión es facilón.
Para colmo de males, no estamos hablando de una historia que pueda narrarse de forma facilona, porque es muy compleja. El resultado es una narración muy confusa, muchísimo, en la que yo pienso que el espectador que parte de cero tiene que encontrar difícil entender muchas cosas, sobre todo al principio.
Confusión
Para narrar las peripecias del protagonista y su hermano tienen que abordar tres edades diferentes, y para ello eligen actores, dos para cada fase. El problema más evidente es el de identificar a cada uno de ellos como Jamal o como Salim, y es que han elegido a unos niños que, a mi modo de ver, no tienen parecido alguno con los que luego encarnarán al mismo personaje. Incluso yo, que había leído el libro, encontraba difícil saber quién era Salim y quién Jamal. No contentos con eso, los niños de pequeños tienen rasgos indios muy marcados, con esa tez oscura tan característica, y a los 18 años el protagonista tiene una piel mucho más clara.
Es un problema secundario, pero que no ayuda en nada al espectador a seguir la trama.
Por otra parte, en el libro detienen al chico cuando ya ha respondido todas las preguntas y el programa aún no se ha emitido, pero en el libro no sabemos muy bien si ya ha respondido a todo o le falta algo. Luego veremos que la detención tiene lugar cuando sólo le falta una pregunta por responder, lo que les brinda la oportunidad de mostrarnos esas típicas escenas en las que vemos a todo el mundo delante de la tele pendiente del resultado, a modo de catarsis nacional. No me voy a poner a destripar nada de lo que sucede en la última parte, pero sí diré que todo lo que se ve tan forzado es invención del guionista, desde la gilipollez del teléfono hasta las carreritas.
Por todo lo que estoy diciendo, podéis pensar que la película me ha parecido malísima y que no la recomiendo, asíq ue quiero aclarar que no es eso. Lo que pasa es que han cortado lo mejor y han metido a la fuerza muchas cosas que desentonan, y eso hace que pierda mucha fuerza, que no sea sorprendente. No entiendo muy bien esa cobardía de no atreverse a narrar las múltiples subtramas, de convertir a todas las chicas en una sola, que protagoniza una historieta de amor muy sosa, en vez de arriesgarse de verdad más allá de la forma, y abordar la novela en toda su riqueza narrativa.
Una historia/árbol de historias como ésta podría haber salido beneficiada con una narración tipo puzzle, como las que plantea González Iñárritu ("Amores perros", "21 gramos" o "Babel"). No tiene porqué ser confusa, si está bien trazada, y habría permitido incluir las subtramas más soprendentes de la novela, con el importantísimo papel del presentador, de una periodista que no existe en la película, de una niña vecinita...
Desde el punto de vista occidental, es imposible entender las luchas entre hindúes y árabes, ni lo que se nos está mostrando en ellas.
Eso sí, lo que se nos muestra con gran claridad es el enjambre de chabolas que no se separan ni por calles, o cómo los niños juegan y duermen sobre la basura. Todo eso está plasmado con un realismo y hasta con una extraña belleza fruto del talento de Boyle.
Lo mejor
A pesar de la confusión narrativa y de la poda del árbol original, Boyle utiliza los medios a su alcance, dentro del lenguaje cinematográfico, para enriquecer la historia. El más impactante, para mi gusto, es la música, envolvente, maravillosamente engarzada en la historia y de esas que necesitas volver a escuchar, aunque tengo que decir que, aunque es estupenda, el efecto de escucharla sin las imágenes no tiene nada que ver. Ya en "28 días después" Boyle conseguía empastar música e imagen de forma magistral, en crescendos hipnóticos. En la página web oficial de la película se pueden escuchar varios temas de los que más enganchado te dejan en la película http://www.foxsearchlight.com/slumdogmillionaire/ a medida que los escuchaba en el cine iba pensando en lo mucho que me perdía antes de conocer a este compositor, y salí con ganas de comprar la banda sonora.
Para que os hagáis una idea de cómo Boyle empasta música con un montaje endiablado (no mareante), os dejo un fragmento. Os permitirá ver lo alegre y arrebatador del estilo de Boyle, y os dará una idea de cómo es esta película. En ella hay muchas carreras como la que muestro, siendo ésta la primera, que aparece en los primeros minutos:
http://www.youtube.com/watch?v=W9VBofFZPsM
¿Se puede mostrar más bellamente la miseria? A mi modo de ver, transmite prefectamente cómo la infancia es maravilla, por más que te críes en un vertedero.
Otro elemento que enriquece enormemente la obra no creo que llegue a recibir el reconocimiento que merece, y es que los dos actores principales, cada uno por una causa, pasarán sin pena ni gloria, a pesar de que están enormes.
Por un lado tenemos a Dev Patel, joven actor que encarna al infeliz vencedor del concurso. Su currículum no iba más allá de haber participado en una teleserie, y si consiguió el papel fue porque la hija de Boyle sugirió su nombre. No digo que sea un gran actor, pero sí que su trabajo en esta película es de una eficacia innegable. Tiene el candor y la pureza de esas interpretaciones de niños actores, pero en el cuerpo de un joven. Se nota que su papel lo desarrolla por instinto, como hacen los niños actores, pero hay miradas y gestos, muy sutiles, que valen su peso en oro.
Cada uno de sus gestos en el plató del concurso es impagable, y en la fase final consigue unos matices fantásticos, porque transmite la perspectiva de su personaje a la perfección. No reta al sistema, no reta al presentador, no tiene nada que perder, en el fondo, pero sí mucho que ganar. Le va la vida en cada respuesta, pero su vida no parece valer nada.
¡Qué lástima que no hayan incluído en la película la anécdota del pastizal que Rama dona a un padre!
Ojalá, ojalá actores como Dev Patel tuvieran oportunidades más allá de las películas en las que debutan. Son muchos los actores jóvenes, sobre todo de otras razas, que deslumbran sólo una vez y quedan para siempre en el olvido, mientras actores blanquitos, carne de superpop, copan los proyectos sin más talento que el de saber vender su alma, pues talento no tienen.
Junto a Dev Patel tenemos a un actor fascinante, Irfan Khan. Ya, no os suena de nada, pero es una de los mejores actores indios, con 60 películas en su haber. Lo descubrí en "The Warrior", magnífica película sobre la que escribí hace un año y que nunca se estrenó en España. Para mí, Irfan Khan, discreto pero enorme, está a la altura de Ralph Fiennes, John Malkovich, Harvey Keitel o Gabriel Byrne, actores todos ellos capaces de dar vida y profundidad a todo tipo de personajes, sin atractivo físico real, pero una presencia que no necesita de palabras para imponerse al resto del elenco. No tiene un papel largo Khan, y me hubiera gustado que, puestos a cambiar la historia, le dejaran a él que encarnara los valores y la compasión de la periodista, pero auqneu no le han dado mucha cancha, enriquece enormemente la historia con sus miradas, con esos párpados infinitos.
Por último, tiene la película un regalito final que gustará a todos. Es un capricho de autor, y es que en los créditos han incluído un baile tipo Bollywood en el que vemos a la pareja protagonista moverse al son de un temazo de alegría contagiosa. No voy a decir que sea tan explosivo como los créditos de "Mamma Mía!", pero sí que está en esa línea. Ni uno sólo de los espectadores se levantó hasta que acabaron los créditos, incluso cuando ya había acabado el baile.
¿Recomendable?
Sí, muy recomendable. Desde luego, para verla en el cine, porque el estilo de Boyle merece ser degustado en pantalla grande.
Antes o después de verla, hacéos un regalo: leed el libro. Tengo pendiente escribir una opinión sobre la novela, aunque dejaré pasar unos días, porque creo que hoy he expuesto, básicamente, sus puntos más fuertes.
Por una vez, dudo sobre si es mejor verla en versión original o no. La cuestión es que los diálogos son difíciles de pillar, por el acento y porque mezclan muchas expresiones y frases en su propio idioma.
Si el año pasado fuísteis de los que se enamoraron de la peripecia narrada en "Cometas en el cielo", no creo que "¿Quiere ser millonario?" os decepcione en absoluto, a no ser que hayáis leído el libro, en cuyo caso puede que sintáis, como yo, el dolor de la amputación. Lo que en común tienen la historia de los niños afganos y de los indios es esa magia de la amistad infantil, del juego en condiciones adversas, y descubrir cómo una historia relatada con actores desconocidos y situada en un mundo muy diferente al nuestro puede llegarnos al corazón de una forma tan directa, sin mancha.
No pongo el trailer porque muestra una escena clave de la película y creo que destripa demasiado, sin aportar gran cosa.
Estreno en España: como suele suceder, no se sabe, pero sin duda será antes de que se den a conocer los candidatos a los Óscars de este año, en el que no podemos quejarnos, pues la cosecha está siendo fantástica.
*** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** Modifico mi opinión porque hoy se han anunciado los candidatos a los Golden Globes, y esta película ha conseguido las siguientes candidaturas:
Mejor película
Mejor director
Mejor guión
Mejor banda sonora
A los actores, ni agua, y es que es tradición que los actores extranjeros de otras razas se queden a verlas venir, como bien saben Ken Watanabe, Gong Li, John Lone y tantos otros. Así que ya véis, el maldito guionista/leñador ha logrado reconocimiento. Hay una cosa que no entiendo: se supone que lo que se premia es la calidad del guión, no si está bien o no adaptada la novela, pero es que lo que hace grande a este guión es lo que sale de la novela, únicamente, y quien lo ha escrito "cuece, no enriquece". El valor del guión sólo procede de la novela, no de lo que este tipo ha mutilado ¿Que sorprende? Pues porque la obra original es estupenda, pero lo que él ha hecho es para matarlo. De todos, modos, está claro que mi opinión no es compartida por los críticos que eligen a los candidatos, aunque me quede claro que no se han leído ninguna de las obras originales.
no me gustan las películas "con " niños, no pienso verla, pero el libro puede que sí, aunque lo dudo bastante, ultimamente, estas cosas del cine me aburren bastante
31.05.2009 18:05
buenísima opi. a ver cuando la estrenan en canal+ que tengo ganas de verla. besos
23.03.2009 02:56
a mi me gustó la peli. No he leido la novela.
08.03.2009 01:16
no me gustan las películas "con " niños, no pienso verla, pero el libro puede que sí, aunque lo dudo bastante, ultimamente, estas cosas del cine me aburren bastante