Una Serpiente sin Libro de Instrucciones

5  03.12.2006

Ventajas:
No hay que sacarla a pasear

Desventajas:
No lleva libro de instrucciones

Recomendable: Sí 

spymore

Sobre mí: 12-03-2010- Se ruega un pensamiento en recuerdo de nuestro inmortal Miguel Delibes fallecido hoy.

usuario desde:06.03.2006

Opiniones:93

Confianza conseguida:130

Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 88 miembros de Ciao

Hace cierto tiempo un amigo me llamó para enseñarme el regalo que le habían hecho sus compañeros de trabajo. Según él, que es muy aficionado a los viajes a países tropicales y presume de sus safaris en Kenia, claro que fotográficos ya que ninguno de mis amigos caza animales que no vayan a comer, este obsequio que le hicieron sus amigos se correspondía con alguna conversación anterior sobre el tipo de mascota que le gustaría tener a cualquier persona que no disponga de tiempo para dedicarlo a pasear animalitos.

Quería intrigarme y yo pensé en los regalos de animales exóticos que han puesto de moda algunos famosos que se empeñan en tener zoológicos en su casa e importan animales en peligro de extinción para satisfacer el ansia de la originalidad. No me quiso aclarar exactamente que era lo que le habían regalado y quedamos para tomar café en su casa esa tarde y presentarme a su mascota.


Nada más llegar, pasamos al salón y allí en medio tenía un terrario bastante grande con una boa no muy grande, comparada con las que salen en los documentales de National Geographic engullendo corderitos, mediría como un metro y parecía adormilada, según mi amigo comía ratoncitos que le vendían en una tienda cercana. Bueno pues la serpiente no hace nada, no hay que pasearla y de vez en cuando, cuando ves que da vueltas por su terrario, que tenía unas ramas y unas piedras para crearle ilusión de naturaleza a su forzada inquilina, es que busca comida y entonces es cuando hay que introducir el ratoncito en su última morada.


No me parece muy interesante la idea de tener a un animal encerrado, pero mi amigo insistió en que estaba en el terrario para estar tranquila, pero que era inofensiva y la podía dejar suelta por la casa, claro que no es una especie venenosa y demasiado pequeña para causar ningún problema, el único problema es que se esconda o consiga salir de la casa de alguna manera y asustar a algun vecino. Mi amigo me invitó a acariciarla y me animé pues el abrió el terrario y cogió con sus manos la boa que realmente parecía muy tranquila y apenas se movía; contrariamente a lo que se pueda pensar a simple vista, el tacto de la piel de esta serpiente no es viscoso sino suave y agradable de acariciar.


En esas estábamos cuando el animalito sin duda para corresponder a nuestro interés se deslizó por mis manos y se enroscó alrededor de mi brazo izquierdo, cuando mi amigo quiso recuperarla para devolverla al terrario, la boa, seguramente prefiriendo la novedad, apretó más sus anillos en torno a mi brazo, aunque seguía estando tranquila y nos miraba con aspecto superinofensivo. Mi amigo decía que no me preocupase que enseguida me soltaría, pues no tenía ningún interés en devorarme y tampoco en morderme sino que seguramente habría tomado mi brazo por uno de esos troncos de la selva donde se enrosca para tomar el sol.


Esperamos un rato, pero a los quince minutos notaba mi mano izquierda entumecida y empezaba a ponerse como amoratada, no me dolía el brazo pero notaba la presión y cualquier tirón que había dado mi amigo para convencerla de que se soltase solo había tenido en efecto de que aumentase la fuerza de su abrazo. Yo me movía por el salón con la boa en mi brazo y mi amigo empezaba a preocuparse, pero cuando llevábamos un buen rato en aquella situación, empecé a animar a mi amigo a que como dueño del animal, debería solucionar este tema. Me propuso llamar a los bomberos o ir a un veterinario cercano. No me apetecía ir así por la calle y además si decidía soltarse, simplemente se podría escapar y abandonar los cuidados de su bonito terrario y buscar otras cosas mas apetecibles que los ratoncitos.


Llamó por teléfono a un veterinario de la guía, y éste que debía ser clásico le remitió a otro que parecía especializarse en animalitos exóticos como lagartos y cosas así. Este veterinario nos propuso acercarnos a su consulta para estudiar el problema de cerca pero no nos pudo dar una solución rápida para librarme de aquella boa inofensiva pero que empezaba a parecerme molesta.

Recordamos a otro amigo común que es biólogo y trabaja en el CSIC investigando cosas relacionadas con la Herpetología que es precisamente el tema que más nos preocupaba en aquellos momentos. Localizamos su teléfono móvil y tras los saludos de rigor le expusimos el problema, que se tomó con mucha naturalidad. Según él es relativamente frecuente en serpientes recién llegadas a un nuevo alojamiento que hasta que no se habitúen a su entorno, ellas pueden considerar cualquier cosa como parte del mobiliario y seguramente me había considerado una especie de árbol para enroscarse cómodamente y había tomado como una invitación el haberla puesto allí.

Le interrumpí: Esto es muy interesante pero ya no siento la mano y me gustaría volver a casa sin secuelas de esta experiencia, que por otra parte ahora me parece hasta divertida cuando la rememoro. No pasa nada, dijo, si tenéis alcohol de 96 grados en casa. Mi amigo trajo rápidamente el botiquín donde vimos el típico bote de plástico blanco con alcohol. Y ahora, se lo echáis por encima. Nada más empezar a rociarla con aquello yo noté como aflojaba la presión y mi amigo pudo entonces cogerla y devolverla a su prisión de diseño. Yo aún notaba el hormigueo de la mano y el brazo donde habían quedado señalados los abrazos circulares de la boa.

Quien tiene un amigo tiene un tesoro y convinimos en que sería mejor que la próxima vez que nos veamos esté presente el experto para que asesore al propietario del animalito sobre las costumbres y secretos de estos bichos, que lamento no poder recomendar a nadie como mascota.

Ahora, después de pensarlo, es posible que alguna vez os suceda algo parecido y sabiendo el truco, es posible que salvéis la vida de la boa, porque pienso que otros menos civilizados que nosotros hubieran optado por sacrificarla como recurso cómodo para solucionar el problema. Si algo tiene cuello se corta y solucionado. Este es uno de los remedios que oigo cuando cuento esta experiencia y en cambio la solución científica es más sencilla de aplicar que el cuchillo.

Suerte y nos seguimos leyendo.

Michael Spymore

Texto registrado licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
Guillitta

Guillitta

23.10.2011 01:23

dile a tu amigo que me preste a la boa, para apretarle el cuello a un conocido molesto, no tengo alcohol en casa, jajajajajaja, un beso guillitta

Alcrique

Alcrique

09.03.2010 03:43

Buen regalo a la medida

mono_amelio

mono_amelio

20.12.2009 08:04

Tal como lo cuentas parece un regalo divertido. Un saludo.

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Regalos ha sido leída 860 veces por los usuarios:

"excepcional" por (33%):
  1. Guillitta
  2. Alcrique
  3. mono_amelio
y de usuarios adicionales 26

"muy útil" por (66%):
  1. BIOQUIMICO
  2. ALmU.1970
  3. la.madeleine
y de usuarios adicionales 55

"útil" por (1%):
  1. Edu-uno

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.