Nunca más se volvería a encontrar en aquella situación...Soportando aquella humillación diaria. Él no estaba loco, y le habían obligado a convivir con locos...
Como en aquella famosa película de su juventud, se repetía a sí mismo que aquello no volverá a pasarle, y que pondría a Dios como testigo... Jamás, lo tenía decidido...!- Necesita algo? Pidanoslo...! - una voz le comentaba a su espalda.
Inquieto, John rehusó girarse hacia atrás.
Un sentimiento de rabia se apoderaba de él aún más por momentos.- No ahora no..! Ahora sé lo que quiero - pensó para sí, sin responder nada a los que le decían cosas a sus espaldas.
Miraba al frente, sin volver la cabeza atrás, sin mirar a sus pies. Una fría brisa de un frío enero, el primer día de enero, el uno, fecha muy elegida para plantearse cosas, le daba en su cara, inmutable. De frente un edificío con mucha gente asomada, a su misma altura, que parecían conocerle, por gestos que algunos le hacían... Se oían sirenas en la lejanía, y algo así como un altavoz desde el edificio de enfrente, parecía decir cosas que él no llegaba a entender nítidamente
- Papá!!! - se oyó una voz que sonaba a estremecida a sus espaldas...
- Papá, por favor!!! Te necesito...! Te necesitamos...!...John pensó para sus adentros que aquella voz no era real... Él hacía tiempo que no tenía nadie en quién confiar. Nadie le necesitaba, y él no necesitaba a nadie. Sólo quería cumplir ese deseo de fin de año, ese que siempre se planteaba uno en su intimidad. Por eso, sabía que su vida cambiaría ya para siempre, que nunca más le volverían a engañar...
Se acordaba de su mujer fugazmente en aquellos momentos, ... hacía tiempo que no vivían juntos. Ella, se lo dijo bien claro aquel día :- La vida junto a tí John, es una pesadilla.
Eso pasó hace tres años justos ahora...- Me marcho, te dejo, John...
Y se marchó, definitivamente se marchó...
Y se quedó sólo y descompuesto. Sólo con su soledad, y su vida quedó marcada para siempre.
Nunca llegó a entender qué es lo que había pasado realmente...
Nunca pensó en otra mujer...Nunca hizo nada para contrariarla, porque si llegaba tarde a casa, era por el nuevo trabajo que tenía...Es cierto que le habían echado del trabajo... Ausencias injustificadas... Se aficionó al juego. Fué Joe quien lo introdujo, un amigo que lo atrajo hacia sí, Joe ya le explicó que era necesario ir a aquellas timbas, le prometió un trabajo, y antes de eso le dió a probar aquellos polvos blancos que le transportaban a su nirvana particular, ... y que Joe le animó a repartirlos a otras personas... No debía ser egoista, había que dar a conocer su nirvana a otras personas que estuviesen necesitadas como él...
- Papá, no lo hagas...! - una voz le interrumpió el pensamiento...
A esa voz se le añadió la de ella :
- John, tengo que decirte una cosa importante...Y entonces pensó que otra vez no, que ésta vez sería diferente, que ahora no se le volvería a engañar, como hacía poco más de dos años, cuando asomado al puente sobre el río, sonaron esas mismas palabras, y él se distrajo, y le atraparon por detrás...se confió, creyó en esas palabras, ... y se sintió atrapado de nuevo...
- Ésta vez no!. Ya me engañasteis una vez - musitó para sí.Recordaba aquellas palabras. Ella le prometió auqella vez que todo cambiaría, que se volverían a ver, que podrían volver a hablar de sus cosas, lo que él la necesitase, lo que quisiera oir...
Luego vino el hospital aquel lleno de locos, ella le visitó algunos días durante las primeras semanas, hablaba ella sobre todo, ... él se la miraba, y sólo llegó a suplicarle en una ocasión que le sacase de allí... Sólo eso recordaba. Eso, y que ella no volvió más...Y entonces planificó todo... Ese día... Se dijo a sí mismo que les iba a hacer un regalo a todos el día de año nuevo, hoy...
Se apuntó a trabajos rutinarios en el hospital. Más que nada para evitar estar en medio de aquella jauría de locos... Él no estaba loco... Y su comportamiento fué exquisito. En pruebas hechas por los médicos, consiguió le diesen la carta de libertad a los dos años, colocado en una empresa de montajes en serie de objetos de cartón...Y se planteó que al empezar el año, él iba a cambiar drásticamente de vida...
- "A Dios pongo por testigo...."- se repetía en su interiorDió un paso al frente, y se lanzó al vacío desde aquel edificio de 25 pisos...
Detrás suyo se oyeron gritos...Del edificio de enfrente, también...El colchón de aire puesto a pie de suelo, no pudo eviutar que el cuerpo de John rebotase sobre el mismo, y su cuerpo fuese a estrellarse de cabeza contra el asfalto, quedando muerto en el acto...
"Año nuevo, vida nueva..."
25.03.2006 23:12
muy buen relato saludillos
27.01.2006 23:45
un extraño regalo de navidad (o de año nuevo) que seguro que no produjoo el efecto que John esperaba, pero tampoco ese sería el motivo principal, supongo que quien hace algo así es porque no encuentra otra salida, pero siempre la hay, siempre
06.01.2006 23:33
Creo John no entendió muy bien que para llevar una vida nueva hay que seguir con vida....