Lo intenté
12.07.2007
Ventajas:
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Desventajas:
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Recomendable:
Sí
 averquepasa
Sobre mí:
usuario desde:26.10.2001
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Sentado en este raído butacón viendo pasar las horas, escuchando los sonidos de la calle, despertándome únicamente para volver a dormir, nunca me había importado no poder hacerme oír. Jamás me había planteado la posibilidad de que llegase un día en el que tuviese la necesidad de contarle a alguien todo aquello de lo que soy testigo mudo, todo aquello que veo y escucho, el ronroneo de los gatos callejeros, el sonido histérico de las ambulancias, las madres con sus niños en el parque, nunca hasta ahora. Mis músculos inmóviles, inútiles desde hace tiempo, son incapaces de transmitir mi nerviosismo porque para ellos cada uno de mis días es igual al anterior. La enfermera me despierta y me cuenta sus penas mientras me lava; es fácil contar tus problemas sabiendo que no podré hablar con nadie de ellos. Más tarde y entre dos celadores me acercan al butacón y me ponen mirando a la ventana donde dejo pasar el día observando vidas ajenas. Tras la sonda de la tarde me acuestan y yo rezo por poder dormirme pronto porque sólo en mis sueños puedo andar, acariciar, abrazar, comunicar. Pero para ellos todos mis días son iguales. Y sin embargo hoy mi mirada es diferente. Necesito que alguien se fije en ello porque hay mucho que contar. Mi mirada se pierde en el vacío, intenta cruzarse con la suyo para hablar de algún modo y contarles. Pero nadie mira a mis ojos, hace tiempo que tan sólo soy un objeto para el resto del mundo. Dudo mucho que crean incluso que soy capaz de sentir, de pensar, de soñar. En mi mente grito, agito mis brazos, intento advertirles, tan sólo en mi mente. En la realidad únicamente mis ojos se mueven pero nadie mira. Están condenados a morir por su indiferencia. Lo he intentado, Dios sabe cuanto lo he intentado, pero ellos han sido incapaces de ver en mi más que una piedra. Ya escucho los primeros gritos, los primeros disparos, e imagino los primeros muertos cubiertos de sangre. Intenté advertirles, lo intenté, pero nunca me han mirado. Vi como ese hombre mataba a una mujer y un niño en el parque aún vacío. Vi como cruzaba su mirada de odio con la mía e imaginé el pensamiento que cruzó por su mente, no dejar ningún cabo suelto. Yo sabía que de mí nada había que temer, no puedo transmitir nada, pero él, ¿qué podía saber él? Vi su cara poseída por la ira mientras marcaba sus pasos en dirección a la residencia, descubrí sus intenciones, intenté avisar, lo intenté, pero nadie quiso ver en mi más que una vida inanimada. Escucho sus pasos acercarse entre las carreras desesperadas de enfermos y enfermeros en busca de refugio. El olor férreo de la sangre comienza a inundar el ambiente. Vi acercarse a aquel hombre desquiciado, vi el cañón de su pistola apuntándome, escuché el atronador estallido del disparo, sentí el abrasador tacto de la bala penetrando en mi cuerpo y después un solitario pensamiento: "Lo intenté, Dios sabe que lo intenté"
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25.10.2007 14:12
Interesante relato, bien narrado y con un buen giro final. Te felicito. más relatos en : http://elcowboyurbano.blogspot.com
23.07.2007 21:10
Me ha gustado mucho tu relato, te mereces el excepcional. Un abrazo y me he inscrito en tus opis.
18.07.2007 21:32
me ha gustado mucho , esta genial;) Por cierto, gracias por la recomendación que me hiciste llevo poquito en ciao. Besotes