Tragedia cotidiana

5  31.10.2005 (07.11.2005)

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eloisa90

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Embrague, acelerador, freno.... embrague, acelerador, freno.... embrague,... freno,

las luces rojas se fraccionan en mil brillos que se antojan sangrientos para el conductor alienado que ve como día a día los minutos preciosos de su vida se le escurren entre las manos de atasco en atasco.

La lluvia ha hecho de nuevo su aparición en Madrid, la ansiada lluvia que se convierte en un objeto de odio para el ejecutivo agresivo que se ve incapaz de resolver esta situación con cualquiera de sus conocimientos adquiridos en costosos MBAs, seminarios y jornadas especializadas. Las gotas de agua que empapan el asfalto levantan un olor a lodo añejo que se cuelan por la rendija entreabierta en la ventanilla para dejar salir las volutas de humo del sempiterno cigarro que apenas sujeta en la comisura de la boca, haciendo malabarismos para que la ceniza no manche su camisa de blanco inmaculado e impecablemente planchada.

La ira de Fermín Acebedo bascula de la lluvia al resto de conductores ineptos "¿Por qué sacarán todo el coche cuando llueve?", se pregunta mascullando, "¿Es que no saben que siempre es la misma canción?" Si tuviera un megáfono lo sacaría por la ventana para vociferar a todos esos inútiles que se apartaran de la carretera.

Hoy, precisamente hoy, no puede llegar tarde al despacho. Ha trabajado en la presentación durante días, lleva semanas planeando estrategias, consultando a sus fuentes más fiables sobre la delicada operación que se trae entre manos. Se juega su reputación, su modo de vida, es un viaje sin retorno por la cuerda floja, sin red de seguridad, una apuesta a doble o nada, la gloria en el mundo de sus negocios, su plataforma de lanzamiento hasta el olimpo del management,... o bien una cadena perpetua al infierno de los chupatintas y burócratas rellenaformularios.

Se revuelve inquieto en el asiento. Ya lleva más de veinte minutos de retraso, debería haber llegado a la oficina hace diez minutos y la situación no tiene ninguna pinta de mejorar, más bien al contrario: en los últimos cinco minutos ha avanzado tan solo cinco metros. De repente lo ve claro, ahí está el hueco que había estado esperando; gira el volante al máximo a la derecha, suelta el embrague mientras pisa el acelerador a fondo para aprovechar el breve espacio entrevisto por el retrovisor en el carril de los afortunados... El coche se arroja hacia delante con brío, dejando tras de sí un pequeño retazo de cristales rotos y la presentida imprecación del conductor que le precedía.

Tan solo unas décimas de segundo son el breve espacio de tiempo que tiene Fermín Acebedo para percibir un todo terreno que se abalanza sobre él cual ansioso perro de presa. Tan solo unas centésimas de segundo para escuchar el crujido del metal y el vidrio mientras se curvan sobre si mismos y estallan en pedazos. Tan solo unas milésimas de segundo para rogar a un Dios en el que nunca ha creído que le permita volver a ver a su hijo de quince años, un adolescente desgarbado que mira a su padre como un extraño... Vano pensamiento para intentar apiadar al destino que avanza imparable hacia un desenlace anunciado.

Las gotas de sangre desparramadas sobre la carretera se disuelven poco a poco sobre la lluvia, que sigue su destino ajena a las tragedias cotidianas de la urbe. El carmín de los restos de Acebedo es un tinte que apenas dura unos instantes antes de perderse en el gris del hollín industrial transformado en barro por la catarsis de las precipitaciones.

La máquina ha engullido un engranaje más. Únicamente queda por dilucidar si Fermín hijo tendrá la posibilidad de disfrazar su indiferencia... si el destino le deparará un funeral lluvioso. A buen seguro, su máxima preocupación será el montante de la póliza de seguros de su padre... "Seguro que tenía más de una", pensará mientras la caja desciende hacia su destino sin retorno.

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Comentarios sobre esta opinión
Texy

Texy

28.11.2005 14:07

Escribes muy bien, me ha gustado mucho el reflejo de la dura y cotidiana realidad. Besos

richi49

richi49

18.11.2005 11:11

Me ha encantado. Extraordinario. Besos

rangerwalkerdaoc

rangerwalkerdaoc

17.11.2005 03:41

Supongo que la situacion anterior al accediente nos ha pasado a todos. Me ha gustado la forma de relatarlo, y mucho el final. Excelente en todo

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  2. rangerwalkerdaoc
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  2. richi49
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