Viejos Fantasmas...

5  03.11.2009

Ventajas:
.  .  .

Desventajas:
.  .  .

Recomendable: Sí 

Ssecreta

Sobre mí:

usuario desde:26.04.2008

Opiniones:168

Confianza conseguida:48

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 36 miembros de Ciao

.
Nostalgia…
Hoy se ha apoderado de mí, así, despacito, sin llamar a la puerta y sin pedir permiso.
Se coló por mi ventana, me vio dormida y se metió sigilosamente bajo mis sábanas.
Desperté en el momento preciso en el que se acomodaba a mi lado, a menos de 2 milímetros de mi conciencia. Me hizo un ademán de silencio y pensé que tal vez podría ayudarme a encontrar la mitad de mis miedos… así que esperé con lágrimas en las entrañas y finalmente se apoderó por completo de mí.

En cuestión de pocos segundos me encontré vagando por oscuros callejones de recuerdos por donde nadie con dos dedos de frente osaría tan sólo a poner un pie.
Me sentía sumergida en un agujero negro con ascensor hacia el infierno, pero nunca el infierno había resultado tan tentador.

De repente aparecieron miles de sentimientos eyaculados sobre falsas expectativas e inconscientemente me dejé llevar por ellos en silencio, escuchando miles de voces que hacían eco al unísono en el interior de mi cabeza, no me decían nada pero en cierta manera me advertían que la boca del lobo estaba muy cerca.

Mis intenciones, observando desde la cautela pudieron ver como mi inocencia era hecha pedazos por el cascabel de la curiosidad. Aparecieron ante mí, viejas miradas vidriosas, alientos mentirosos impregnados por el olor al que huelen los excesos, todo ello mezclado con cierto aire etílico. Ante ello apareció una conocida boca áspera y sin fuego que me decía: " Vete preparando, porque tengo sed. "
Siento como unas manos gélidas se abalanzan sobre mí, me agarran tan fuerte que me siento inmóvil, totalmente vulnerable y sin ningún tipo de voluntad.
En ese instante un escalofrío involuntario recorrió todo mi ser y no pude evitar que la bilis subiera a mi garganta.

Sentía como si alguien estuviera jugando a las máquinas tragaperras con mi cerebro, hurgando entre mis heridas y ahogando entre sus dedos lamentos del pasado que hacían que me sintiera sumergiéndome desnuda en un mar de lágrimas y recuerdos viudos de caricias, preñados de silencios por todas las cajas de Pandora que una vez se abrieron, y sabiendo que las pesadillas son mucho más crueles cuando son en vida. Sintiéndome como si me hubiera jugado todo a una sola carta y hubiera perdido cuando aún ni siquiera había comenzado la partida.

En ese instante, aprovecho un segundo de tregua y escapo como puedo de este centrifugado de recuerdos, mientras lo hago, una extraña voz me grita: " Nos vemos en las trincheras ", mientras desapareces, la hiel de mi interior muere con tu pensamiento y entonces me despierto, con ojeras de dos noches seguidas y con ganas de arrancar las estrellas y devolverlas al cielo hechas jirones, sin nadie al lado que me dijera cuantos dolores de cabeza necesito aún para olvidarme de aquella violación.

Me siento herida, pero no de muerte. ¿Loca? ¿Insana? ¿Perturbada? Tal vez si, pero no más que el resto, no más que tú y dándome cuenta que la locura es necesaria para sobrevivir en un mundo como este.


PD: Hay pocos momentos, pero cuando los hay, tus negras alas vuelven hacia mí
Fotos de Relatos Hiperbreves 25
Relatos Hiperbreves 25 Viejos Fantasmas
Viejos Fantasmas
Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
yogui9259

yogui9259

06.01.2011 19:13

De la forma que escribes no mereces tener más que excepcionales me gusta como retratas el argumento con palabras de no fácil interpretación, tu las sabes poner aparte de saber inventar palabras en frases que podrían ser mucho más simplonas enhorabuena Un beso wuapa

sandrita33

sandrita33

09.11.2009 16:29

un buen relato. besos

OPENJAMS

OPENJAMS

07.11.2009 00:40

Afilada cual navaja tu prosa penetra en mi corazón abriendo una herida sangrante por tanto dolor provocado impúnemente por los que se dicen hombres. Dos bofetadas de clarividencia recibo gracias a ti, el devenir cotidiano nos adormece, nos priva de la capacidad de rebelarnos contra el sufrimiento ajeno, de ser capaces de hacer algo, al menos algo distinto de mirar hacia otro lado, terriblemente cotidiano. Me has sacudido como hacía tiempo que nadie lo hacía. Saludos.

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Relatos Hiperbreves 25 ha sido leída 257 veces por los usuarios:

"excepcional" por (36%):
  1. yogui9259
  2. OPENJAMS
  3. nunux
y de usuarios adicionales 10

"muy útil" por (64%):
  1. panchero14
  2. mikialicante1
  3. sandrita33
y de usuarios adicionales 20

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.