Mi tia ana

5  28.01.2009

Ventajas:
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Desventajas:
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Recomendable: Sí 

Pecua

Sobre mí:

usuario desde:19.12.2006

Opiniones:199

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Hola, me llamo Rosana y tengo 22 años, cuando ocurrió lo que voy a contar tenia 18. Soy morena de cabello, ojos negros, estatura media y un cuerpo que no esta nada mal. Cuando era muy pequeña me quedé sin padre y a los 14 ingresaron a mi madre en un sanatorio. Desde entonces vivo con mi tía Ana que no tiene hijos y estáseparada de su marido.

Las amigas con las que suelo salir son: Vanesa un año mayor que yo, una chica morena, gordita pero realmente guapa y muy simpática; y Sonia de mi edad rubia, alta y un cuerpo bien. Un viernes de los que solíamos salir me dijeron que habíamos quedado con otra chica que conocía Sonia. Cuando llegamos al pub tomamos algo mientras la esperábamos. Enseguida llegó Katy (no si sé se escribe así, porque nunca antes lo había escrito), una chica más bien negrita de piel, alta, morena, ojos miel, un cuerpo de vértigo (aunque entonces no lo pensaba)

Sonia nos presentó a Katy a mi y a Vanesa. Sonia la conocía de la academia de inglés a la que iba. Estuvimos hablando y riendo casi toda la noche, era muy simpática y nos hicimos amigas enseguida. Al poco tiempo ya salíamos juntas de juerga muchas veces y me contaba muchas cosas. Tenia 19, era de Senegal, aunque su padre era norteamericano pero vivía en España desde hacia cinco años. Me contaba muchas cosas sobre su país y nos lo pasábamos muy bien juntas.

Un día por la tarde que íbamos a salir fuimos Katy y yo a mi casa (a casa de mi tía) a cambiarme de ropa y cuando llegamos saludé a mi tía y nos fuimos a mi habitación. Katy me dijo que mi tía tenía un buen cuerpo y era guapa pero no le hice demasiado caso al comentario. En ese momento abrió la puerta mi tía y me dijo que tenia que salir a comprar unas cosas y que si podíamos quedarnos un rato hasta que volviera. Acepte amablemente aunque no me hizo mucha gracia.

-Mientras te voy a enseñar el modelito que me compré le dije a Katy -De acuerdo y se sentó en la cama.

Yo me quité la camiseta que llevaba y el sujetador, a lo que ella se me quedaba mirando como excitada. Saque un top blanco del armario, me lo puse y le dije: -Crees que me queda sexy? -Sí, claro, estás impresionante.

-¿Y me queda bien ajustado?

Ella se levantó y se acerco a mí, me puso las manos sobre mis pechos tocándolos y me dijo:

-Yo creo que si… está muy bien… a ver date la vuelta.

En ese momento me di la vuelta y ella se acercó a mí por detrás, notaba sus pechos contra mi espalda, sus pezones parecían tensos, excitados. Me pasó las manos por debajo de las axilas y empezó a tocarme de nuevo los pechos desde atrás, esa sensación me gustaba. En ese momento apoyó su cabeza en mi hombro y me dijo susurrando, te deseo y sentí un escalofrío y una calentura y me asusté. Me aparte inmediatamente de ella y dije:

-Pero que haces? -Lo siento, no era mi intención…

-¿Acaso eres lesbiana?

Yo ya sospechaba algo hacia un tiempo porque pasaba mucho de los chicos, y cuando estaba conmigo me hacia olvidarlos a mí también.

-Lo siento si quieres me voy…

Y se dispuso a salir por la puerta, cuando yo la cogí y la abracé y le dije que no pasaba nada, seguíamos siendo amigas. Un abrazo demasiado efusivo, sus pechos contra los míos, notaba de nuevo sus pezones duros, me di cuenta que ella estaba algo caliente y abrazadas me susurró, déjate llevar… Empezó a besarme el cuello, íbamos abrazadas y besándome hasta la cama y me dejé llevar.

Yo iba de espaldas, así que al llegar a la cama yo caí debajo de ella, inmediatamente me quitó el top blanco que llevaba y empezó a mover en círculos mis pechos desnudos mientras los acariciaba con su lengua. Yo me excitaba por momentos y siguió bajando con sus labios hasta mi ombligo. En ese momento se levantó y se quitó su top, tenia unos pechos de chocolate preciosos, luego me quitó el pantalón ajustado que llevaba y las braguitas

, luego se quitó el suyo, ella no llevaba braguitas!!, y volvió a acostarse encima de mi pero esta vez al revés.

Empezó a acariciarme toda la vagina (yo nunca me había depilado y tenia un poco de vello, pero parecía no importarle) y a lamerla como un posesa, mientras yo tenia su depilado pastel de chocolate y fresa y no sabia que hacer.

Yo no sabía bien como pero me decidí a lamerle y empezó a excitarse más y más… me metía la lengua con fuerza en mi interior húmedo, me puse de una calentura impresionante y eso me hacia seguir excitándola a ella aun más. Empezó a acariciarme el clítoris con suavidad, yo seguía comiéndome aquel pastelito y ella empezó a excitarse de nuevo, creo que era un nuevo orgasmo pero esta vez salieron flujos que chorrearon por mi barbilla y yo mojé la cama un par de veces.

Nos quedamos acostadas una encima de la otra un buen rato y casi nos pilla mi tía. A la semana siguiente de mi relación con Katy, decidí que debía depilarme toda la zona del pubis, la vagina, las ingles… pero me daba miedo hacerlo yo, así que le pedí ayuda a mi tía. Mi tía al principio se lo tomó a broma, yo con 18 años pidiéndole que me rasurara… pero al final accedió.

Un día por la tarde cuando llegó de trabajar yo estaba tumbada en la cama aún pensando en lo que me había sucedido hacia unos días, pensaba que nunca había tenido relación con chicos, bueno, besos y algunos roces pero nunca penetración, y seguía pensando si yo era lesbiana, poco a poco en los meses que sucedieron me di cuenta de que sí y me iban dejando de interesar los chicos.

La puerta de la habitación se abrió y mi tía me dijo que si aún quería aquello que le pedí, le respondí afirmativamente y me dijo, pues, vamos allá y fuimos hasta el salón para estar mas cómodas y como vivíamos solas nadie nos molestarme.

Me quité el pantalón y las braguitas que llevaba y me senté, la situación era un poco embarazosa con mi tía después de todo aquello que me ocurrió pero intenté no pensar en ello. Mi tía vino con una maquinilla y espuma. Yo abrí las piernas ofreciéndole mi vagina peludita. Ella empezó a restregarme espuma por toda la zona.

La frescura de la espuma y la mano de mi tía hicieron que diera un suspiro y ella se rió. Me quedé mirándola mientras suavemente me iba pasando la maquinilla y vi que mi amiga Katy tenía razón cuando dijo que mi tía era guapa y tenia un buen cuerpo, la verdad es que no estaba nada mal.

En ese momento levantó la cabeza y me dijo algo pero no la escuchaba solo la miraba y de repente me lo volvió a repetir, digo, que si quieres que te deje una rayita de vello en el pubis? yo me quedé boba y de repente se bajó sus vaqueros y sus bragas hasta las rodillas y subiéndose la camiseta con la barbilla me dijo, ves, como lo tengo yo? ¿Así te gusta? No me lo podía creer me estaba excitando viendo la vulva de mi tía, era preciosa con una rayita de vello en el pubis.

Le dije que sí que me gustaba y empecé a sentirme algo húmeda y sonrojada aunque no se notaba demasiado mezclada con la humedad de la espuma. Se subió sus bragas y su pantalón y se volvió a agachar y siguió con mucho cuidado rasurándome. Yo tenía la vulva algo rojita, más por la excitación que por la maquinilla. Cuando terminó cogió un bote que era una especie de aceite corporal y me dijo, ahora el toque final. ¿Quieres ponértelo tú o te lo pongo yo? no se como me atreví a decirle que ya que ella sabia ponerlo seria lo mejor.

Me echó un poco por encima del pubis y volví a soltar un suspiro y ella volvió a reírse. Empezó a masajear con las manos bajando por toda la zona vaginal, mi vulva empezaba a estar hinchada y sonrosada me estaba excitando y no quería que se notara pero era inevitable. De repente me metió un poco el dedo en la vagina moviendo la mano arriba y abajo y seguidamente noté algo mas… había metido casi dos dedos enteros, yo cerré los ojos y jadeaba un poco, ella seguía masajeando arriba y abajo.

Al instante sacó los dedos y yo abrí los ojos y con cara triste se levantó y casi llorando sin mirarme dijo, pero, ¿que estoy haciendo? ¡Soy tu tía! Perdóname…esto no está bien Yo estaba en un punto tal

que no deseaba haber parado y la vi tan guapa que mi única reacción fue levantarme y lanzarme a sus labios la besé con pasión y me siguió. Nuestras lenguas jugaban a mojarse desesperadamente.

Unos segundos después ella se apartó y me dijo, ¿estás segura de lo que haces? Hace tanto tiempo que yo… y en ese momento le puse la mano en la boca indicándole que no dijera nada. Volvimos a juntar nuestros labios y enredar nuestras lenguas, mi tía era algo increíble. Yo metí las manos por debajo de su camiseta, no llevaba sujetador y empecé a excitar esos grandes pechos que al momento se tensaron poniéndose duros los pezones, mientras ella me manoseaba el culo.

Inmediatamente me apartó y se quitó su camiseta dejando libres esas preciosas tetas excitadas. Yo me quité mi camiseta y mientras ella apresuradamente pero con nervios acertó a quitarse su pantalón. Nos volvimos a abrazar cayendo en el sofá besándonos como locas desesperadas, yo podía sentir el poder de sus enormes pechos excitando los míos, creo que ahí tuve un orgasmo… ¡que sensación!. Ella estaba debajo así que fui hacia su sexo mientras le iba bajando las bragas tremendamente mojadas.

Empecé a apropiarme de aquel dulce sexo que me hacia sentir el mayor de los placeres, ella gemía mucho, tuve miedo de los vecinos pero pronto me olvidé de ellos… tuvo un par de orgasmos que debieron ser abrumadores. Al momento ella se levantó y cogiéndome por la cintura entendí que quería que me diera la vuelta.

Me puse a cuatro patas sobre el sofá con el culo hacia arriba y ella detrás. Me volvió a echar aceite por la zona del ano restregándolo hasta la entrada de la vagina empezó a meterme dos dedos, yo no podía para de jadear, luego los sacó y masajeándome la vagina con la palma de la mano llegaba a excitarme el clítoris subiendo de adelante hacia atrás, y cuando volvía hacia atrás llegaba su dedo gordo casi a penetrar mi ano. No se cuantos orgasmos llegué a tener pero fue increíble.

Después de todo esto nos llevábamos mejor incluso que antes y alguna que otra vez repetimos pero no mucho, ella no quiere que me obsesione con ella y que encuentre a otras. Con Katy también seguí manteniendo alguna relación casi todas las semanas hasta que al cabo de un año se tuvo que ir con su padre a Norteamérica.

Pensé que ahí se habían acabado mis relaciones pero hasta hoy aún pasaron muchas cosas.

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Comentarios sobre esta opinión
mianfergar

mianfergar

18.06.2009 06:09

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  2. galilea1083
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