EL MEJOR POLVO DE MI VIDA

5  19.06.2008

Ventajas:
* ===

Desventajas:
* ===

Recomendable: Sí 

ana_la_mala_

Sobre mí:

usuario desde:19.06.2008

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EL MEJOR POLVO DE MI VIDA

Soy una joven de 19 años de Barcelona, me llamo Ana y me he animado a escribir este relato. Lo que les voy a contar sucedió este mes de septiembre pasado del 2007, cuando mis padres estaban fuera de vacaciones durante 2 semanas y yo me quedé sola en casa completamente.

Soy una chica que mido sobre 1,72, pelo rubio liso por debajo de los hombros, terminando en pico hacia la mitad de la espalda y de piel clara, ojos verdes. Tengo unas medidas proporcionadas, con 90, 63, 88 y un culo respingón.

Como de costumbre, estuve todo el verano por ahí de fiesta, por los pueblos de alrededor y saliendo de fiesta siempre que podía. Siempre que estoy por ahí de fiesta, me gusta tontear con los chicos, tener algún rollo de noche y quien sabe, a lo mejor terminar con alguno toda la noche.

Llegó el fin de semana y como siempre salí de fiesta con mis amigas, recorrimos la ruta de siempre y conociendo a bastantes chicos. Yo ya estaba bastante caliente, ya que hacía bastante tiempo que no follaba con ningún chico y necesitaba quitarme ese calentón que tenía hoy y que llevaba arrastrando de algún día más atrás.

Al final, mis amigas se fueron y yo me quedé un poco más, ya que estaba hablando con un chico bastante guapo y además me agradaba mucho, tendría unos 18 ó 19 años, por lo que encima me daba más morbo, que un chico algo menor que yo me follara.

Estuvimos hablando un buen rato, cambiando de sitio, bebiendo, yo lo miraba ya que tenía un cuerpo atractivo, al principio lo miraba para ver como era, fijándome en lo que llevaba, pero ya al final, lo miraba de una forma lujuriosa y caliente. En un bar, según estábamos hablando, me dijo que le gustaba mucho, que se sentía muy excitado conmigo y yo no pude más y le dije lo que yo sentía. Nos empezamos a besar como si nuestra vida dependiera de ello, rápidamente y profundamente.

Enseguida él me empezó a meter mano, empezó por mi trasero y lentamente fue a por mi entrepierna, pero yo lo detuve a tiempo, no quería que la gente que había alrededor nos viera más, por lo que le dije que estaba sola en casa y quería que fuésemos para allí.

Llegamos a mi portal y ahí empezó a besarme de nuevo, todo desesperado, agarrándome con fuerza para que no me pudiera escapar, a lo que yo también respondía así. Entramos, nos metimos en el ascensor y ahí ya exploró mis pechos, que estaban duros y firmes, con los pezones marcados en el sujetador y suaves, yo puse mi mano sobre tu polla, completamente dura, se l le estaba saliendo un precioso líquido preseminal.

No me puede aguantar más, me levanté y se la empecé a mamar como nunca, me la metí toda en la boca y jugaba con mi lengua sobre ella, apretaba mis labios según me la sacaba y a la vez la acariciaba con la lengua, la quería toda para mí. Prestaba especial atención a su glande, de lo hinchado que estaba, del color... parecía que le iba a reventar, yo seguía mamando a la vez que le masajeaba los huevos lentamente una y otra vez. Me la sacaba de la boca y se la recorría con la punta de la lengua hasta la base y de ahí me comía los huevos enteros, los 2 en mi boca, estaban muy duros, apretados... listos para el ataque mientras le hacía una paja.

Él se moría de placer, deseaba que se la estuviera comiendo un buen rato, y así fue, una y otra vez se la comía, se la chupaba, le cogía un huevo y se lo masajeaba con 2 dedos mientras el otro cada vez se ponía más duro, mientras yo me tocaba las tetas, que estaban como una piedra y el coño todo hinchado y rojo a la vez de húmedo, saliendo mis fluidos como una fuente. Al final me cogió la cabeza con sus manos y me marcaba el ritmo, primeramente despacio y luego muy deprisa, no podía creer como se la comía.

Me dijo que no podía aguantar más, que nunca le habían mamado de esa manera, que no le quedaba mucho tiempo hasta correrse. Cuando se iba a correr, lo noté y no dejé que me la sacara, sino que se la agarré para que no pudiera quitarme ese manjar y así pude notar su leche, salió tanta cantidad como nunca había visto, según me daba sus chorros me embestía gimiendo, parecía que no terminaba nunca de salir leche de ahí.

Una vez que se la limpié, me dijo que ahora me tocaba a mí, me tumbó boca arriba y me separó bien las piernas, no había perdido la erección, seguía tan tiesa y dura como antes, esperando destrozar mi coño. Me empezó a besar, fue bajando por el cuello hasta llegar a mis tetas, me las masajeó las dos y luego me empezó a chupar el pezón y a mordérmelo para ponerlo más duro de lo que estaba. Mientras me lo chupaba con fuerza, el otro me lo pellizcaba y con la otra mano me exploró mi coño, jugaba con mi clítoris y me empezó a meter los dedos, que entraban perfectamente de lo húmeda que estaba.

Seguía bajando y se empezó a comer mi coño mientras me agarraba con fuerza las tetas, me empezó a chupar desde las ingles hacia mi raja, que cada vez estaba más húmeda e hinchada. Yo no paraba de gemir, y él seguía ahí, comiéndomelo y bebiendo mis jugos...

Una vez que terminó de comérmelo, me dijo que ya hora era de que me follase, se puso encima mío de nuevo, me separó las piernas todo lo que pudo, colocó la punta de la polla en mi coño todo hinchado, me puso las manos sobre los hombros y de una sola embestida me la metió, fue tan fuerte y rápida que me quedé sin respiración, y así se quedó él, dentro de mi, cuando vio que volvía a reaccionar la sacó y volvió a hacerlo de nuevo más fuerte, mientras nos besamos, casi me tragaba su lengua de lo profundo que nos besábamos, al final lo tuve que dejar de besar ya que yo gritaba de dolor y de placer, no podía soportar tanto placer, empezó a subir el ritmo, era un mete saca increíble, no podía hablar, solo deseaba que me siguiera follando de esa manera y lo hizo. Estuvimos así unos 20 minutos hasta que tuve un orgasmo, fue impresionante, cuando lo iba a tener, lo agarré con las piernas y lo empujaba hacia mí, quería más, me corría hacia atrás.

Cuando me estaba bombeando rápido me cogió por las tetas como le dije, me embestía cada vez más fuerte y rápido, me seguía empujando aunque la tenía toda dentro, yo gemía como una loca, como una perra toda salida que estaba, como su perra… me soltó de nuevo las tetas y seguía con su mete saca, yo me moría de placer, me agarró mi pelo y según me tiraba de él, me hacia un bombeo, unas embestidas impresionantes, le pedía más, gemía como una loca, él estaba a rebosar de placer, daba todo lo que podía, hasta que la última embestida fue tal, que los dos nos corrimos a la vez.

Terminamos los 2 sudando, yo estaba toda roja, exhausta, sin fuerza alguna, ya que toda la fuerza se me había ido por mi raja y por lo que entraba y salía de ella, me tumbé en la cama, él se puso encima mío, me la metió de nuevo mientras se le bajaba ya… nos quedamos besándonos y una vez que se le pasó la erección, nos dormimos.

Así terminó este polvo, el mejor del momento, no he vuelto a ver al chico, ya que si lo volviera a ver repetiríamos seguro.
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Comentarios sobre esta opinión
Moraneus

Moraneus

20.06.2008 08:51

no le hagas caso a nenya, quién piensa en los tiempos verbales leyendo tu relato? jejejeje

nenya_

nenya_

19.06.2008 04:13

Así da gusto quedarse sola en casa, no? xDDD Sólo una pega enanita... ten cuidado porque hacia la mitad del texto cambias los tiempos verbales : )

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