Renaissance Hotel: Lujo lejos del centro

4  28.09.2010

Ventajas:
Comodidad, jacuzzi, piscina, cenas

Desventajas:
Ubicación

Recomendable: Sí 

Detalles:

Relación calidad precio

Comodidad del colchón

Atención al cliente

Limpieza del hotel

más


Octubre2007

Sobre mí: "Esparce octubre, al blando movimiento del sur, las hojas áureas y las rojas, y en la caída cla...

usuario desde:12.09.2007

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Hemos estado alojados en este hotel de Moscú durante tres días. El hotel es nuevo: fue inaugurado en marzo de este mismo año (todavía olían los muebles nuevos en algunas de las habitaciones).

No contábamos con él, porque ha sido a través de un viaje organizado y nuestra opción era de hoteles de cuatro estrellas; éste tiene cinco, muy merecidas, eso sí, pero no por el lugar donde se localiza.


EL HOTEL

Como he dicho, nuevecito, fue inaugurado en marzo de 2010 y consta de 12 plantas, en las que se distribuyen sus casi 500 habitaciones (algunas de las cuales son suites).

Semejante edificio merece, creo, siquiera un somero análisis de su estructura: en el vestíbulo tiene una maqueta del edificio (o más bien los edificios, porque son dos unidos por un largo corredor) que ocupa un inmenso solar y que arquitectónicamente es un edificio moderno.

El acceso se hace a través de una puerta giratoria electrónica, con un arco de seguridad previo por el que había que pasar (no sé para qué….a tod@s nos pitaba al pasar y nadie nos registró).

El interior es muy grande, con techos altísimos, escaleras en círculo: asientos, un lobby bar a la derecha y, a la izquierda uno de los comedores.

La decoración, en mi opinión, feísima: grandes lámparas de las que cuelgan infinidad de cristales y moqueta, papel de paredes y techos con colores cuanto menos discutibles.


UBICACIÓN

Empecemos por el punto negativo que, a mi juicio, tiene este hotel: la ubicación

• Está situado en Leningradsky Prospekt 31 Bld.1, una gran avenida moscovita y tiene a unos quince minutos andando la estación de metro más cercana, Dynamo.

El transporte público es imprescindible para moverte en Moscú (salvo que cojas un taxi, algo que preferimos no hacer).

Así pues, para cada salida y entrada al hotel, nos tocó un paseo (a buena marcha) de unos 15/20 minutos a la estación de metro.

SERVICIOS E INSTALACIONES


Zonas comunes

Acceso gratuito a internet en vestíbulo y zonas comunes (no lo usamos porque apenas tuvimos tiempo, por lo que no sé si funcionaba bien). En las habitaciones hay acceso de pago (que tampoco usamos).

En la planta -1 hay un gimnasio, así como piscina con jacuzzi, saunas y baños turcos (en estos dos servicios, separados por sexos).

La última noche hice uso de este servicio (piscina y jacuzzi, con capacidad para no más de cuatro personas) y me gustó la instalación, que me pareció suficientemente grande, con personal muy amable (que hablaba un inglés bastante correcto, cosa que buena parte del personal del hotel no hacía).

Sin embargo, creo que tiene fallos, tanto en lo que se refiere a higiene como a seguridad.

Me explico: de seguridad porque no hay nadie de forma permanente cerca de los bañistas y si ocurre algún accidente,

Fotos de Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú
  • Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú Renaissance Monarch Centre
  • Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú Renaissance Monarch Centre
  • Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú Renaissance Monarch Centre
  • Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú P1050394 [1600x1200] - Renaissance Monarch Centre
Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú Renaissance Monarch Centre
Renaissance Monarch Centre Hotel, Moscú
el personal está demasiado lejos para enterarse (aunque hay carteles que advierten sobre la conveniencia de no estar sólo en las instalaciones: en inglés y ruso). Por otra parte, el suelo de la zona que rodea piscina y jacuzzi (normalmente húmedo) resbala y resulta fácil caer.

En cuanto a la higiene, aparte de no ser obligatorio el uso de gorro (algo habitual en piscinas públicas), no hay una ducha “previa”, por decirlo así a la piscina. Hay un espacio que parece que se hizo con la intención de que cualquier que accediera a la piscina tuviera que pasar por la ducha, pero lo cierto en que no funciona, por lo que la mayoría de la gente entraba en la piscina sin haberse duchado previamente.

El gimnasio, que no usé, consistía en una sala (esta sí a la vista del personal del hotel) bastante bien iluminada y dotada de todo tipo de aparatos (cintas para correr, bicicletas estáticas, etc). A través de un gran cristal se veía el uso que se hacía de estos aparatos.

La piscina era de agua caliente-templada y contaba con chorros para la espalda y chorros de hidromasaje interiores.

El jacuzzi tenía una capacidad máxima de cuatro personas (¡yo estuve sola!) y además de los chorros, disponía de buena luz, barra de sujeción y un cartel con indicaciones sobre el uso de este aparato (apenas cuatro indicaciones en ruso y en inglés).

Para el uso de estas instalaciones, en las habitaciones (aunque luego supe que no en todas) hay albornoces y en la recepción de la piscina dan unas zapatillas y prestan toallas.

Hay parking privado disponible en el hotel (previo pago de su importe, claro).

En cuanto a los ascensores, había cinco (dos en un lado y tres del otro) y para subir a cualquier planta hay que introducir la tarjeta magnética por una ranura; de no hacerlo así, el ascensor desmarca el botón marcado.
Lo bueno es que en la recepción nadie informaba de este “pequeño detalle”, y allí nos tenéis a un buen montón de clientes despistados buscando cómo demonios hacer que aquello subiera……finalmente aprendimos, y luego pudimos enseñar a los “novatos”

En todas las plantas hay frente a los ascensores limpia-zapatos automáticos

No se admiten animales en el hotel.


Cambio de moneda


Dentro del vestíbulo, aunque oculta en uno de los pasillos, hay una pequeña oficina de cambio de moneda extranjera donde tuvimos oportunidad de cambiar euros a rublos. El tipo de cambio viene reflejado en un cartel anunciador, y aunque resulta algo menos beneficioso (para nosotros) que las casas de cambio de Moscú, la diferencia no era importante y además ofrecía la comodidad de tenerlo allí mismo, y con un horario muy amplio.

Una sola pega: de vez en cuando la señora que lo atendía desaparecía y había que esperar un rato a que volviera (imagino que estaría sola).

En el mismo pequeño despacho, hay también una máquina de cambio de billetes a monedas (que vimos había en muchos hoteles en Rusia).

En el vestíbulo y zonas comunes había prensa rusa y un diario ruso gratuito editado en inglés.

Además de estos servicios, básicos y que usamos mucho la gente común, había otros (servicio de limousinas, contratación de secretarias, traducciones, custodia de joyas, etc) que no usamos, pero de los que el hotel (no podía ser menos en su categoría) ofrece.

Horario de Check-in y Check-out

• Check-in: 15:00 horas
• Check-out: 12:00 horas


Habitación

Una habitación magnífica (las fotos hablan por sí solas). Además de la nuestra, pudimos ver la de otros compañeros de viaje y aunque eran algo más pequeñas, igualmente buenas, confortables, silenciosas y limpias.

Tiene dos camas grandes (de 1,35), un gran mueble, con armario que ocupa todo un lateral de la habitación, escritorio con lámpara, televisor de plasma (de 40 pulgadas…. grandísima) y un hermoso ventanal que da a la gran avenida junto al hotel.

El armario consta de cajones, estanterías, ¡ plancha y tabla de planchar ¡ y dos albornoces. La caja fuerte (que funcionaba a la perfección) se encuentra en el primer cajón del armario.

Hay un calentador de agua, con tés y café y, a diario, dejaban un par de botellas de agua mineral (con una nota que decía que era cortesía del hotel) ya que no se puede beber el agua del grifo.

El baño, grande y diáfano. Con una decoración minimalista (cosa rara en el resto del hotel y en Rusia en general), tiene bañera y ducha (separadas: cabina de ducha por un lado y bañera sin mampara o cortinas por otro). Usamos la cabina de ducha, que funcionaba a la perfección.

En cuanto a los detallitos del hotel, y como no podía ser menos en uno de cinco estrellas, además de jabones medianos, dejaban botecitos con gel, champú, crema hidratante, suavizante para el pelo, colutorio dental, gorro de plástico, peine….en fin, bastante completo.

En un cajón había un secador de pelo (normal, sin estar “atado” como en otros hoteles a la pared).

Toallas de diverso tipo, normales, sin mucho atractivo (imagino que para que no se las roben) blancas….no recuerdo que llevaran ningún bordado especial.

El escritorio de la sala-habitación realmente cómodo, y la tele perfecta (aunque la vimos poco). El mueble bar nos lo dieron vacío, lo que nos permitió comprar fruta y yogures y tenerlos allí fresquitos.

Los precios, como en todos los hoteles, caros. Los precios de las llamadas telefónicas desde el hotel, escandalosamente caros (creo recordar que costaba el minuto a España unos seis euros, aparte establecimiento de llamada), me parecieron un abuso y no usé el teléfono.

De todas formas, Moscú está considerada la segunda ciudad más cara del mundo, así que no es de extrañar que en un hotel de cinco estrellas los precios sean los que son.

En general, un espacio agradable, después de las agotadoras jornadas de turismo por la inmensa ciudad que es Moscú.


Desayunos…..y cenas


Desayunamos los tres días alojados allí y también tuvimos una comida a mediodía y varias cenas.

- DESAYUNOS: Se hacían en un salón inmenso, en la planta 2ª. Es una especie de salón de bodas, de un tamaño impresionante, todo enmoquetado y con un techo altísimo lleno de lámparas (¿cómo las limpiarán?).

Unas mesas redondas (para 8 ó 10 personas) se distribuyen a lo ancho de la sala y un par de estanterías grandísimas, junto a la pared, exponen todo lo que hay para desayunar: salado: embutidos, huevos revueltos, bacon, salchichas, ensaladas de diversos tipos, mayonesas, salsas, frutas: naranja, manzana, melón, sandía, kiwi (con suerte) y bollería diversa, tés, cafés y zumos de bote. Diversos tipos de pan completaban la oferta.


- COMIDAS/CENAS: No se hacían en este salón gigante (éramos un grupo de 15 ó 16 personas), sino en el comedor del vestíbulo, en la planta baja, a mano izquierda. Un sitio mucho más tranquilo y recogido.

Tanto la comida como la cena, excelente. No sólo en sabor, sino en presentación, tamaño (justo) y variedad (sopas, ensaladas y luego carne o pescado) . Muy rica.

El problema que teníamos es el que tuvimos en todos los sitios adonde nos llevaron a comer: la bebida (que se paga aparte y a precio de oro).

Aquí, por ejemplo, una cerveza (caña grande) costaba el módico precio de unos 7 euros.


Personal

No sabría decir cuánta gente hay trabajando en este hotel, pero….muchísimos, seguro.

El personal de limpieza y los camareros del desayuno eran asiáticos (de las repúblicas y ex repúblicas soviéticas), las camareras del restaurante, al igual que las de la recepción eran rusas blancas (y un tanto secas de trato). Para mi sorpresa, muchos de los empleados no hablaban inglés o hablaban poco, lo que me resulta difícil de entender en un sitio como éste, lleno de turistas chinos, japoneses, árabes, españoles, alemanes, etc

El personal no destaca por su simpatía. Sin embargo, al menos conmigo fueron amables (sobre todo los chicos de las maletas, que trataban de hablar algo en español). Pedimos permiso en recepción para una ducha rápida, una vez que habíamos hecho el check out (o sea, la salida oficial del hotel) y nos dejaron sin problemas….

En este sentido, y a pesar de la poca calidez (es el carácter de por allí) el personal me pareció correcto y me imagino que tendrán unos sueldos miserables, así que bastante tienen con sobrevivir en una ciudad como Moscú, donde me parece que no es nada sencillo el día a día.


EN RESUMIDAS CUENTAS

Como he dicho antes, este hotel no entraba en los planes del viaje organizado al que fuimos, por lo que no sé qué precio tiene. Imagino que es caro y que por ahora, y a fin de promocionarlo, determinados mayoristas lo incluyen en sus circuitos, sacrificando lo céntrico de otros hoteles (de cuatro y cinco estrellas) por éste, lujoso, pero fuera del centro de la ciudad.

Una opción que no está mal, si después de un largo día se busca comodidad y no salir de allí, pero poco práctico para gente a la que le gusta entrar y salir y usar poco las instalaciones del hotel.

Además de la ubicación, destacaría como punto negativo la propia envergadura del hotel, que hace que resulte tediosa la espera de los ascensores. A pesar de tener cinco, soporta tal volumen de huéspedes, que a determinadas horas, hay mucha gente esperando y puedes estar 10 o 15 minutos esperando.

También si en los desayunos se coincide con algún grupo de turistas, la primera comida del día se puede convertir en una pesadilla.

Personalmente, prefiero sitios más pequeños y accesibles.

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Comentarios sobre esta opinión
allegro

allegro

25.11.2010 23:49

Aparte cualquier otra consideración, y francamente el hotel también tiene ventajas, me pone enfermo el simple pensar de esperar 15 mm. un ascensor.Excepcional tu opinión

mermi

mermi

22.11.2010 23:30

está muy bien, sobre todo si se busca tranquilidad, lo malo es que debe costar caro, jejeje. . . Saluditos.

pedroemilio

pedroemilio

04.11.2010 07:29

Enhorabuena por ese premio viajero

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  1. j.carlos1903
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