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Estoy en el total convencimiento de que si de verdad existe un auténtico Stradivarius de la esencia mecánica, la potencia medida y la seguridad en el movimiento, ese elemento extraordinario de la técnica del automóvil, sin duda, debería llevar el nombre de Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic. Con sus 120 CV de potencia y con su par de 300 Nm a 2000 rpm combina a la perfección la suavidad, las prestaciones y una acústica verdaderamente excepcional de modo que sus afinadas cuerdas vibran ante cualquier situación. Su sonido es agradable, grato y confortable, dejando sentir la sensación que provoca la unión del motor a su moderna transmisión para permitirme conocer todo su potencial.
Conducir mi casi recién estrenado Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic se ha convertido para mi en un nuevo placer en el que se incluye la seguridad que proporciona el conjunto formado por sus vías anchas, el confort de sus suspensiones y la perfecta precisión en la conducción; y por si fuese poco, aún se le suma la dirección asistida variable eléctrica. Gracias a este sistema de dirección asistida las maniobras de aparcamiento son menores y mucho más sencillas y, en carretera, a mayor velocidad la conducción se me hace más precisa y segura. Además al conducirlo se nota con agrado que la adherencia al suelo es prácticamente perfecta, al igual que en los casos de frenado en los que se hace destacar su sistema de ABS con repartidor electrónico de frenado en los cuatro discos de freno y un sistema de asistencia automática en caso de frenada de emergencia. En los casos de suelo mojado el Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic también dispone de un control dinámico de conducción para los casos de pérdida de adherencia con el suelo, asimismo como otro sistema antipaninado que restablece la trayectoria en prácticamente un segundo de tiempo.
Por si aún esta seguridad fuese insuficente el Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic tiene incorporados airbag frontales y laterales y cinturones de seguridad con pretensores y limitadores de esfuerzo. Por otra parta he de añadir que la carrocería tiene una estructura de deformación programada para proteger a las personas en el interior del vehículo.
Pero no todo está en nuestra propia seguridad durante la conducción –que no por ello deja de ser imprescindible- , sino que también tuve en cuenta otros factores a la hora de tomar la decisión de compra, tales como la protección del medio ambiente (nuestro medio ambiente, el de todos). Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic está fabricado con materiales reciclados y, a su vez, cuando ya no pueda utilizarse como coche, es nuevamente reciclable en casi su totalidad (en un 95 por ciento). Con respecto a la emisión de CO2 es muy reducida, así como el consumo de combustible, que también es muy bajo.
Quizás, posiblemente, para alguna que otra persona lo más importante de un coche bien pudiera ser su aspecto exterior que, por cierto, tengo que reconocer que el del Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic es moderno por su avanzada línea de carácter personalizado, lo que le da un aire de elegancia excepcional; pero para mi tiene una mayor importancia su aspecto interior porque, al fin y al cabo, es donde permanezco mientras utilizo mi coche. Cuando estoy en el interior me siento en un espacio acogedor, cómodo y agradable; los acabados de cada uno de los elementos que lo componen son impecables, así como la calidad de los materiales con los que están realizados que se notan de alto nivel no solo a la vista sino también a la agradable sensación del tacto. El confort interior también se extiende a la utilización de cada uno de los mandos que hay en el propio salpicadero que, al estar convenientemente situados, proporcionan un uso prácticamente intuitivo y sencillo; he de destacar que tanto el freno de parking automático como la palanca de cambios están integrados en el salpicadero y que todos los instrumentos centrales presentan una información clara, simple, sin complicaciones y fácil de leer.
Otra premisa que para mi es también muy importante es la de no estar dentro del vehículo encajonado como si formara parte del contenido de una lata de sardinas. Dentro del Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic tengo gran libertad de movimientos pudiendo, además, acondicionar el espacio a capricho de cada persona que hay. Por ejemplo: si pliego el asiento delantero del acompañante lo puedo utilizar como mesa para escribir; los asientos traseros (los tres) se deslizan sobre raíles de forma individual cada uno de ellos y sus respaldos pueden inclinarse para adaptarse a la mejor comodidad individual de cada pasajero. Por si aún fuera poco, el Renault Scenic Kaleido 2.0 Automátic también lleva incorporados otros elementos o acondicionantes como, por ejemplo, cajones debajo de los asientos delanteros y traseros, guantera refrigerada, compartimento dentro del reposabrazos central deslizante, trampillas bajo el suelo, y un largo etcétera que colaboran en la aportación de condiciones para que las horas de duración de nuestro viaje se hagan más agradables.
¡Ah!..., y ten en cuenta que su precio es de tan solo 18.005 euros, salvo que quieras añadirle más accesorios que no vienen de serie.
23.03.2004 18:43
esta muy bien la opi...
23.03.2004 10:48
Me viene de maravilla esta información. Estoy mirando coches y uno de ellos es este. Saludets
21.03.2004 14:08
Tiene una pinta estupenda.. que suerteeeeeeeee