¡Hola, amigos de Ciao!
Quiero, en esta opinión, hablar de uno de los restaurantes en los que cené durante mi estancia en Nápoles para recomendároslo. Se trata de una buena opción y creo que podría ser útil a aquellos que en el futuro viajéis a esa ciudad.
Digamos que no fuimos al “53” por casualidad. Consultando una guía de Nápoles, pudimos leer que recomendaban este restaurante por tradición, buena comida y ajustados precios. ¿Por qué no probar?
La ubicación del restaurante es muy buena; se halla en el número 53 de la Plaza de Dante, una céntrica plaza a la que se puede llegar por la comercial Calle Toledo o bien yendo en metro ya que hay una estación justo en medio de la Plaza.
El restaurante es bien visible ya que tiene unos toldos amarillos en los que se puede leer el nombre; en la parte de fuera tiene una terraza donde se puede comer. A pesar de que nosotros fuimos en el mes de diciembre hacía buen tiempo pero no tanto como para poder cenar a la luz de la luna, con lo que cenamos dentro.
Nada más acceder al local hay un pequeño recibidor con una mesa y la caja en frente. Allí apostado se encontraba un señor que amablemente nos condujo al interior de un amplio comedor de unas veinte mesas, todas ellas con los característicos manteles en cuadros verdes.
Se nota que es un restaurante muy frecuentado por turistas, y ello se nota nada más que te entregan la carta ya que está en cuatro idiomas diferentes, entre ellos el español. Se trata de una carta muy completa en la que encontramos – por secciones – todo tipo de entrantes (antipasti), pastas y primeros, carnes, pescados, pizzas, postres y bebidas, incluidos los vinos.
Cuando nos sentamos en la mesa nos pusieron, sin pedirla, una botella de agua mineral con gas. Resulta que en Italia, como en la mayoría de países que conozco, cuando se pide agua mineral, por defecto te la sirven con gas, con lo que es necesario especificar que se desea sin gas. Una vez nos hubimos bebido esta primera botella, pedimos otra pero sin gas.
Tomamos un entrante para compartir, consistente en dos platos: uno con dos tipos de croquetas diferentes; unas eran como de puré de patata y queso y las otras no sabría decir lo que llevaban pero eran bastante esponjosas. El otro plato llevaba un poco de todo; a saber, calabacín, berenjena, tiras de pimientos verdes, rojos y amarillos, aceitunas… También pedimos mozzarella de búfala que yo no tomé al no ser muy amigo de los quesos.
Tras los entrantes, yo pedí unos espaguetis con aceite y ajo, algo picantes. La verdad es que estaban muy buenos, aunque no termino de acostumbrarme a que la pasta esté tan dura. Si, ya sé que es así como ha de tomarse, pero es que yo la tomo más cocida…
Como postré yo tomé una porción de tarta. Se trataba de una tarta refrigerada con una gruesa capa de nata poco dulce y cubierta por una fina masa con almendras picadas. Me pareció que sabía algo a turrón, por encontrarle un sabor a algo conocido. Realmente buena.
El servicio fue muy agradable y resultó agradable comprobar como uno de los camareros se defendía en varios idiomas, además de, como ya he comentado, poder elegir los platos de la carta en español.
En el “53” aceptan el pago con tarjeta, medio que utilicé para pagar la cuenta de los poco más de treinta euros que nos costó la cena que os he descrito. No resultó cara, ¿verdad?
Un saludo para todos.
05.05.2007 16:54
Parece un buen restaurante y nada caro.Si señor.
08.05.2006 11:24
Nuevamente debo agradecerte tu profusa obra escrita acerca de Italia y sobre Napoles. Tomo nota de este restaurante para ir a cenar una de las 4 noches que pasaremos en Napoles. 30 EUR dos personas? Excelente precio. Tambien me han recomendado un restaurante en la población de Ravello, en la costa amalfitana,..mas por localización y vistas que por la cocina,..y en principio, algo mas caro.
01.02.2005 10:49
Se ve que te gustan los italianos... Por casualidad, ¿no conocerás el Bámbola, que está por la zona de la Plaza del Callao?... ;-))))