Sobre mí:Como decía la genial Mafalda, qué duro es bajar al mundo desde la cama cada mañana.
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Hace unos meses y aprovechando que mis queridos tíos viajeros tenían un hueco entre China y Jordania, decidimos darnos un homenaje y pasar un fín de semana visitando Trujillo, Cáceres, Yuste.... Vamos, lo habitual en nosotros, que en un día nos visitamos Almagro y Villanueva de los Infantes para acabar saliendo a la nacional en Valdepeñas, a "sólo" 200 kilómetros de casa. Que nos gusta movernos, vaya. Una de las primeras opis que escribí en Ciao se refirió a la casa rural en que nos alojamos, localizada en Madroñera, a escasos 12 kilómetros de Trujillo. Es la Casa Rural Soterraña, una maravilla de palacete restaurado que parece mentira que pueda estar en un pueblecito tan pequeño como ése. Desde allí es muy fácil moverse hacia todas direcciones y es un alojamiento magnífico si vais a pasar unos días por allí, además de contar con unos precios bastante majos.
Llegamos el viernes por la tarde, con nuestro ánimo en todo lo alto, para no hacer de menos a los conquistadores que nacieron por aquellas tierras y una vez alojados y soltados todos los bultos, cogimos los coches y nos marchamos a Trujillo. Este es un pueblo que recomiendo en todos los idiomas que conozco y a todo el que me pregunta. Qué maravilla. Aún quedaban horas de luz, a pesar de estar en invierno, la temperatura, aunque fresca, invitaba al paseo y había iglesias y castillo por visitar. Sí, también hay unas cuestas estupendas para subir al castillo, pero nadie ha dicho que culturizarse y ver hermosos paisajes sea fácil, asi que hala, hala, cuesta para arriba, que el panorama desde allí es para no olvidar.
Nos pateamos a gusto el pueblo, disfrutando de sus señoriales casas blasonadas, sus calles llenas de historia y de su preciosa plaza mayor que, cuando va cayendo la noche, se va iluminando y convirtiéndose en un espectáculo en sí misma. No es una plaza mayor al uso, porque es irregular, su suelo está a distintas alturas y las casas que la rodean no son demasiado homogeneas, pero eso es lo que la convierte en única. Tomamos allí un refresquito (había una terraza abierta de uno de los bares, ya os digo que la temperatura no era mala) haciendo tiempo para cenar. Mi tía llevaba un montón de cheques restaurante que le dan en el trabajo y que nunca usa porque se lleva el tupper de casa, asi que los acumula y luego los aprovecha para estas cosas. Mi tío no era partidario de cenar en el famisísimo restaurante La Troya, porque decía que todo el mundo que iba a Trujillo comía en el mismo sitio y que él quería probar otra cosa.
En uno de los recovecos de la plaza mayor, que más parece una salida a dos calles que una placita, vimos un resturante que nos pareció bueno y allí nos encaminamos. Apenas había nadie, ya que ni era puente ni fiesta renombrada. Nos atendieron con gran amabilidad y según nos sentamos nos sirvieron unas copitas de vino y unos aperitivos para ir haciendo boca mientras leíamos la carta. En ella abundaban los productos típicos de Extremadura, carnes a la brasa, asados, bastantes embutidos ibéricos, platos elaborados con Torta del Casar, pimientos rellenos de manitas de cerdo..... Como a nosotros nos encanta la torta del Casar, los cuatro mayores optamos por el solomillo cubierto por este maravilloso queso cremoso y unos entrantes variados. Para los niños nos ofrecieron bastantes opciones si no querían comer nada de la carta y en todo momento nos dieron facilidades para encontrar algo a su gusto, cosa que en mi caso es realmente sencillo porque mis hijos comen a su padre por una pata si llega el caso y tienen hambre.
Estupendas las ensaladas y los platos con surtido de ibéricos y quesitos de varias clases que nos sirvieron. El ambiente, además, era realmente confortable, con luces dirigidas dando al salón en el que nos encontrábamos un aire muy acogedor. Ni ruidos estridentes ni el continuo sonido de platos o cacharros que entrechocan que se da en otros establecimientos. Parecía que hubiesen alfombrado el aire, qué gozada, porque podíamos conversar a una volúmen normal de voz sin tener que luchar contra ningún hilo musical, partido futbolero a toda pastilla o resultados trágicos de camareros torpes.
Cuando nos trajeron los solomillos con la Torta del Casar por encima se nos caía la baba literalmente. Olían a gloria. Y al cortarlos estaban de verdad en su punto, aunque el camarero que nos atendía nos insistió en que si los queríamos más pasados no había problema. La carne era de una calidad extraordinaria, casi se cortaba como mantequilla y el queso fundido por encima le daba un toque....uuuuummmm, todavía me acuerdo y empiezo a salivar como una loca. A pesar de que nos somos de cenar mucho, ese día nos pusimos como "el tenazas", que atracón. Pero es que estaba tan rico.... Lugo los niños pidieron unos helados de postre y los chicos café y para terminar el camarero nos obsequió con unas copas de licor de hierbas para "ayudar a la digestión".
Creo recordar (porque no pagué yo) que la cuenta estuvo rondando los 200 euros para los 6, con el vino, las bebidas y toda la parafernalia ya incluida. No es un lugar especialmente barato pero tampoco resulta prohibitivo y además ¿no habíamos dicho que nos estábamos dando un homenaje?. Claro que, en realidad, se pagó con los cheques restaurante, asi que no soltamos un duro, que es lo más genial de todo.
Las instalaciones del resturante son amplias, con las mesas a buena distancia unas de otras para que no tengas que comer con el codo de alguien en los riñones. Además hay algunos recovecos por las salas donde se colocan mesas junto a ventanas o un poco más apartadas por si quieres mayor intimidad. Todo colocado con buen gusto y con los adornos necesarios, sin agobiar.
Si os pasais por Trujillo, aprovechad y sentaos a comer o cenar en el Resturante Corral del Rey (Plazuela del Corral del Rey nº 2, junto a la Plaza Mayor, publicidad completa) y a disfrutar. No os quedeis sin ese solomillo con Torta del Casar, que será un recuerdo gastronómica para toda la vida, os lo aseguro. Y no se cómo será el trato el otros restaurantes de Trujillo, pero aquí se desvivirán por atenderos bien sin agobiaros y sin meteros prisa. Ya me contareis.
13.01.2008 20:18
Apuntadito queda :-)
13.01.2008 17:10
mmmmmm el solomillo!!!!!!!!!
12.01.2008 12:25
Parece un buen sitio para comer... si voy pr allí ya probaré, ya... Un beso.