Sobre mí: Menos corta y pega; menos chicas bonitas y tios cachitas con foto...porque será que tienen mas punt...
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Opiniones:85
Confianza conseguida:3
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 3 miembros de Ciao
El Restaurante el Padrino me provoca nostalgia. puesto que es un sitio que hemos frecuentado de toda la vida y aunque no he vivido sus inicios como bochinche de barrio si he visto su evolución de los últimos años hasta convertirse en lo que es hoy, una opción clara que no te va a defraudar. Hace unos años hicieron una reforma considerable con la que ampliaron el negocio con un comedor de tamaño medio muy bien diseñado, con una dispocisión de las mesas holgadas, todo lleno de plantas que le dan un toque exótico y fresco y una fuentecilla con un rumor agradable que acompaña a una buena mesa. Afortunadamente esta reforma no se ha visto repercutida negativamente en los precios que no siendo una ganga, tampoco hechan para atrás a la clientela. Aparte de este comedor, que anteriormente se llenaba, el sitio cuenta con una muy agradable terraza exterior cubierta, llena como no de plantitas y helechos, con las mesas como no, bien dispuestas, holgadas, que hacen que te sientas a gusto en el sitio y puedas mantener conversaciones sin sentir la presencia en tu cogote de quienes tienes detrás en otros restaurantes masificados. El Padrino tiene un mérito tremendo. Lleba años aguantando en un negocio dificil y competitivo y más mérito tiene ahún por su ubicación, puesto que se halla en el Barrio de Las Coloradas, que se halla en los altos del Barrio de la Isleta, otrora barrio algo conflictivo de Las Palmas que se ha convertido en un barrio popular y tranquilo. Las Coloradas está alejado, tendrás que subir por una carretera que tiene una de las mejores vistas de la Ciudad de Las Palmas. Solo por eso merece la pena subir tanto de día como de noche. Para tener una panorámicia completa de media Isla de Gran Canaria puesto que se divisa la capital al completo y la zona norte de la isla y este, y verás el precioso contraste de las bahías, con la ciudad, y con las montañas de más adentro, con la mpntaña del pueblo de Galdar al fondo, la zona costera natural del Confital a tus pies, y la Playa de Las Canteras en toda su extensión hasta el Auditorio dedicado al gran tenor grancanario Alfredo Kraus. Y como está alejado, el Padrino tiene que ofrecer un plus, algo que haga que el cliente vuelva. Es por eso que su cocina no te sorprende pero tampoco te defrauda. Te deja en un término medio satisfactorio siempre y si te llevas alguna sorpresa será en sentido positivo. Aquí verás toda clase de gente y no te sentirás incomodo como en otros sitios donde supuestamente te prometen el oro y el moro rodeado de gente chic y sales defraudado. Pensamos que con la apertura y los llenazos que hacía la prolongación del Restaurante Casa Carmelo del que también os dejo una opinión, llamado La Marinera, en la Puntilla del Paseo de las Canteras, el Padrino lo iba a pasar mal, pero no ha sido así. La carta se basa más en los pescados que en la carne. Es preferible ir en busca de estos. Todos los pescados frescos de las aguas canarias que dispongan en el día estarán riquísimos con mojo verde o rojo y papas arrrugadas con sal. Probad la morena frita, riquísima. O las lapas a la plancha o....bueno tantas cosas. De primero la generosa ensalada de la casa, enorme para el precio que tiene, y lleva de todo. Otro detalle más de este sitio es que si es invierno te darán de entrate gratis un tacita de caldo de pescado, exquisito y si es verano te pondrán alguna otra cosa para ir abriendo boca. Y finalmente, otro detallito que tienen es darte una plantita en maceta. Son detalles bonitos, de un personal que atiende con profesionalidad no altiva. Y bueno por último parece que el Padrino tiene recambio y es que este matrimonio dedicado a la hostelería desde hace muchos años parece que tiene recambio en un Padrino junior que anda tamb ién haciendo sus pinitos en el negocio familiar, cosa de que me alegro, porque así seguirán la tradición de este sitio emblemático para la ciudad. Para el final de la velada, un paseo romántico hasta el final de Las Coloradas, para asomarte a la costa norte del confital, y dejarte llevar por el rumor de las olas que rompen allá abajo en ese trozo de costa virgen. Si tienes suerte y el cielo está estrellado, puede que veas alguna estrella fugaz. Pide un deseo y que se cumpla.
24.08.2009 14:56
Me encantaría volver y disfrutar con la gastronomía de la islas. Saludos
24.08.2009 13:09
me pilla un poco lejos pero sino ya iria eh jjeje un saludo