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Hola a todos...
Ya estoy de nuevo por aquí para exponeros una nueva opinión y como la anterior espero que sea de vuestro agrado y os descubra un lugar que consideréis de interés para visitar.
Situación ^^^^^^^^^^
Este restaurante familiar y tradicional se encuentra situado en la zona de influencia del Palacio Real, en un lugar muy céntrico de Madrid, a pocos metros del Palacio del Senado y del Convento de la Encarnación, concretamente como indica en su datos de dirección, en la Calle de La Bola nº 5, aunque realmente al acceso al local está en la Calle de Guillermo Rolland, con el que hace esquina.
Comunicación ^^^^^^^^^^^^^^^^
Como en otros sitios del centro, aconsejo el aparcar la idea de usar el vehículo propio, ya que se tratan de calles estrechas y siempre con un tráfico constante, continuas retenciones o sorprendido por alguna furgoneta en carga y/o descarga de los muchos locales de la zona, que puede llegar a desesperar.
Pero para los que el uso de su vehículo sea imprescindible, le puedo comentar que hay dos parking muy cercanos, uno en la Plaza de Santo Domingo y el otro en la Calle Felipe V, a lado del Teatro Real, ambos a escasos 150 metros del restaurante.
Aconsejo el ir con el trasporte público, ya que también nos deja muy cerca del local y nos permitirá, previamente o después de la comanda, pasear por la zona plagada de lugares de interés, para lo cual podemos utilizar el Metro, bajando en la estación de Santo Domingo (línea 2) o utilizar los autobuses de la EMT números 25, 39 y 44, cuyas cabeceras están también en las cercanías.
Cualquiera que sea la forma de llegar allí y te acerque por cualquiera de las calles al que tiene fachada, te das cuenta que has llegado al ver su caracterirstico color rojo brillante de su fachada y sus letras doradas destacado sobre dicho fondo
Horarios ^^^^^^^^^^
El local abre para las comidas por la mañana de 13:00 a 16:00 y luego por la tarde de 20:30 a 23:00, cerrando los domingos por la tarde.
Independientemente del horario que elijamos para ir, debido a la fama que ha adquirido su cocina (ha aparecido en varias guías turísticas y culinarias) y a pesar del lo bien aprovechado del espacio de las tres salones con que cuenta, es necesario hacer reserva en alguno de los turnos que el propietario ha tenido que estructurar su jornada de la mañana o por la tarde/noche.
Por la mañana los turnos son uno a las 13:00 y el otro a las 15:30 , aconsejando siempre la primera ya que nunca se sabe cuándo se va a quedar libre la mesa, por lo que tendrías que esperar y dado la limitación de espacio, al final siempre lo has de hacer en la calle, como fue nuestro
Fotos de Restaurante La Bola, Madrid
Sala de la Entrada
caso, ya que era un viernes y la mayoría trabajábamos y no pudimos quedar hasta que no finalizo la jornada laboral.Descripción ^^^^^^^^^^^^^
Lo primero que llama la atención y destaca es el característico color rojo vivo de la fachada, con su letrero dorado de tipografía al estilo del oeste y lámparas apliques esféricos, que junto con una decorativa semiesfera debajo del letrero, remarca el nombre de la taberna y se su ubicación.
Ya en el interior, el local se estructura en tres salas separadas entre sí, donde se ha ido al máximo aprovechamiento del espacio, siendo la más pequeña la de la entrada que ocupa el espacio de la fachada singularmente decorada, en donde se encuentra una pequeña barra al entrar a la derecha, que su función era la de espera tomando algo mientras se esperaba la mesa, pero que hoy por la afluencia de comensales, ha quedado solo de forma testimonial, ya que se espera normalmente en la calle. El resto de las salas ya quedan a continuación de esta de mayores dimensiones.
En nuestro caso, éramos cuatro, nos situaron en esta primera sala de la entrada, que para mi gusto es la que tiene un sabor más tradicional que las otras, en la mesa centrada.
En la decoración en su interior destaca el uso de la madera y la enmarcación de fotografías de personas destacables que han pasado por sus mesas. La madera la podemos encontrar en un zócalo de cuarterones que es el elemento unificador de toro el local, aunque en esta primera sala es de decoración más simple y tradicional que el resto, que se recarga mas.
Por encima de este zócalo, se sitúan las fotos enmarcadas que en el caso de la sala de la entrada es un enfoscado pintado en color crema y en el resto con un listonado de madera, terminando la decoración con apliques, bandejas y lámparas de color dorado y un suelo de terracota, intentando imitar al rustico.
Dentro de las salas se distribuyen las pequeñas mesas cuadradas, de más o menos 1 metro cuadrado, y las sillas, en las que se colocan un mantel en color rojo, característico de la fachada y un sobre mantel en blanco con vajilla en loza blanca y cubertería en plateado.
Toda esta decoración te hace retrotraerte a un Madrid del siglo XIX, origen de la taberna, dándole ese carácter de añejo y popular que en definitiva es lo que quieren transmitir con su tipo de cocina.
Con relación a su cocina, la podríamos enmarcar en tradicional y castellana, siendo su plato fuerte el Cocido Madrileño, junto con los callos a la madrileña y el cordero lechal asado, aunque la carta cuenta con otras posibilidades con platos de carne, pescados y para los que intentan guardar la línea, ensaladas.
A parte de estos platos fuertes, cuenta con una serie de platos como entrantes que se pueden pedir para picar un poco antes del plato principal y también cuenta con una amplia carta de vinos de Rioja, en su gran mayoría, y de Madrid, que es la opción que nos declinamos nosotros, sobre todo porque varios de mis amigos son conocedores del tema y tenían una cierta relación con uno de ellos.
El plato más característico, el Cocido Madrileña, se sirve según su receta tradicional, realizado a fuego lento en pucheros de barro cocinados en un horno de leña de encina, siendo estos pucheros individuales.
En primer lugar se toma la sopa, para lo cual te traen un plato con los fideos pre cocidos sin caldo y donde en la propia mesa se vierte el contenido del caldo de cada puchero individual donde se ha cocinado el cocido.
Una vez finalizada la sopa, se continúa con los garbanzos, patata y la carne (trozos de tocino, punta de jamón, chorizo, pollo y carne) que quedaron en el puchero, después de verter el caldo a los fideos, para lo que el camarero se encarga de vaciar el puchero sobre un nuevo plato. A esta parte del cocido la acompañan con un plato con salsa de tomate, guindillas y cebolla para acompañar a los garbanzos y se completa el plato trayendo el repollo cocido que ha sido preparado a parte.
Datos Históricos ^^^^^^^^^^^^^^^^^^
La Taberna La Bola tiene como precursor un pequeño local botillería frecuentado por obreros y estudiantes por el año 1802, situado en el mismo lugar donde hoy se encuentra.
Posteriormente, en 1870, la matriarca familiar de los Verdasco, “La Rayúa, de origen asturiano, lo transforma en restaurante, tomando como plato principal El Cocido Madrileño, y han sido sus descendientes hasta la actualidad los que ha regentado el local, manteniendo durante este tiempo la tradición heredada de “La Rayúa.
En sus inicios, y documentados por periódicos de la época, la Taberna de la Bola servían tres tipos de cocido, en función del estamento social y de las posibilidades económicas de cada uno, así había un cocido para obreros y empleados, por 1,15 pesetas, que se serbia al medio día, un segundo cocido con gallina para estudiantes, que se serbia a la una y un tercer cocido, este con mas sustancia, ya que llevaba carne y tocino, consumido por periodistas y senadores, que se serbia a las dos.
De ahí viene que el cocido es un plato abierto a toda condición social.
Mi Experiencia ^^^^^^^^^^^^^^^^
Teníamos la costumbre de quedar por lo menos una vez al mes a comer juntos un grupo de amigos, por desgracia, las circunstancias de la vida empezó a que esos encuentros se dilataran y en la actualidad se puede decir que son inexistente.
En esta ocasión habíamos quedado en ir a La Bola cuatro de nosotros, primero porque era un sitio que nos quedaba bien para todos y luego venia uno que era de Barcelona y le queríamos agasajar con algo de nuestra ciudad.
Era un viernes y quedamos en el segundo turno, ya que hasta las dos no quedábamos libres ninguno, por cuestiones laborales.
Me toco a mi hacer la reserva y quedamos antes en la Plaza de Santo Domingo como punto de encuentro, donde tomamos algo y nos organizamos para luego ir al restaurante andando.
Llegamos a la hora prevista, pero todavía el local estaba lleno, por lo que tuvimos que esperar un rato en la calle a que se quedara libre alguna de las mesas. Al final se quedo la que estaba en la primera sala en la mesa que se sitúa en el centro y tras sentarnos.
Pedimos primero unos entrantes, lo normal, un variado de jamón y queso, espinaca catalán (por lo de darle gusto al amigo catalán) y revuelto especial de la casa, en este caso bebimos cerveza, aparte de la fuente de olivas aliñadas que pones ellos antes de empezar.
Puedo decir que le metimos mano a estos entrantes y tuvimos que estar todos vivos para no quedarnos sin probarlos todos, ya que estábamos con hambre y además realmente estaba riquísimos todo, hasta estuvimos bromeando, cogiendo pedazos de pan para mojar los restos del revuelto.
Es de destacar que el servicio es muy rápido, donde el trato es muy amable y servicial, de tal forma que sin prácticamente pausa, el camarero nos trajo los pucheros y los platos con los fideos pre cocidos, para continuar con la comida.
Para finalizar nos tomamos unos sorbetes de limón con cava y un café, sobre todo para desengrasar después de tan abundante comida, ya que tanto las raciones del inicio como luego los cocidos individuales son suficientes para que cualquiera con un buen saque, se quede bien lleno.
A cada uno de nosotros no salió por unos 55 €, pero hay que comentar y como ya os dije, tengo unos amigos muy conocedores del mundo del vino y además uno conocía una de las marcas de vinos de Madrid que había en la carta, que hizo que subiera el precio total de la comida, pudiendo haber salido todo por solo 35 €, un precio que es más o menos normal dentro de locales de la misma categoría.
Como conclusión, os puedo decir que el cocido no es del otro mundo, ya que como muchos, en casa hemos comido cocidos más sabrosos y deliciosos, lo que hace destaque es la escenografía del plato que hacen en el local y en estar viviendo parte de esa historia en que desde los obreros, hasta los senadores comparten de un plato tan castizo, que te hacen trasladarte a aromas y sabores con tradición.
Espero que os haya gustado mi opinión y que os sirva, dándoos las gracias por vuestra lectura y valoración.
Un saludo
Nota: Esta publicado también con mi Nick “viajeromud” en trivago y "paco50" en dooyoo.
Me alegro mucho de verte otra vez por aqui. Hace muchos años estuve de cena en este restaurante con la gente del trabajo, solo que entonces era argentino y la verdad es qe cenamos genial. Por lo que veo su aspecto interior no ha cambiado. Realmente es un sitio muy acogedor. Excepcional. Besitos
10.12.2009 07:45
No lo cococia, parece un buen sitio, apuntado y otro saludo.
09.12.2009 15:37
Hacía mucho tiempo que no te veía por aquí, me alegro!! No conozco el restaurante, a ver si me animo a visitarlo. Un besote y mi excepcional.
09.12.2009 14:17
Me alegro mucho de verte otra vez por aqui. Hace muchos años estuve de cena en este restaurante con la gente del trabajo, solo que entonces era argentino y la verdad es qe cenamos genial. Por lo que veo su aspecto interior no ha cambiado. Realmente es un sitio muy acogedor. Excepcional. Besitos