Restaurante Mama María, Andorra La Vella

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CENA ESTIVAL EN UNA CASA DE MONTAÑA

4  11.08.2010

Ventajas:
Muchas

Desventajas:
Se puede fumar en todo el restaurante

Recomendable: Sí 

dextrosa

Sobre mí: www.unclickcontraelabandono.co m / Irene, tienes un corazón de oro.

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Sin perder mucho tiempo entre opiniones (que tengo mucho que contaros), vengo hoy a hablaros sobre uno de los restaurantes que conocimos en Andorra y donde pudimos cenar la primera noche que pasamos allí. Creo que con esta segunda opinión, cierro la primera etapa de nuestro viaje, o mejor dicho, la pre-etapa, pues como ya os comenté Andorra sólo fue un preludio de lo que sería el viaje en sí.

No tenía intención de escribir sobre un restaurante en Andorra, pero cuando yo misma estuve buscando alguno a través de internet días antes de partir hacia allí, me encontré con que la opinión general de la gente era que en Andorra si comes bien, lo harás por precios muy altos, o bien, si vas con intención de gastarte poco, comerás platos de calidad muy bajita. Vamos, que no hay término medio.

Ante esta circunstancia me quedó la sensación de que tendríamos que ir a alguno de los restaurantes que encontré por estos mundos de internet con calificaciones positivas, pero claro, las cosas no son nunca como uno las planea, y como ya os relaté en la opinión anterior, una vez que llegamos el domingo al hotel y encontramos sitio donde dejar el coche, cualquiera se atrevía a ir con el mismo a buscar el restaurante que yo llevaba apuntado y que no quedaba cerca del hotel precisamente.

En fin, que cuando nos fuimos esa tarde a pasear por la ciudad, nos fijamos en un sitio que tenía una pinta bastante maja y se veía muy acogedor por fuera, además de que se veía gente en la terraza (el hecho de que haya gente no significa que algo sea bueno, pero parece que da más confianza entrar a un sitio que si por el contrario está vacío), y en esas, decidimos quedarnos a cenar en este restaurante.

Adelanto que cenamos bastante bien y la cuenta no se subió por las paredes, así que parece que hemos roto un poco ese mito de Andorra que tanto leí en opiniones de algunos usuarios de: “Si quieres cenar bien, prepara la cartera”.

Vamos allá…


UBICACIÓN DEL MAMA MARÍA

Los que habéis leído mi opinión anterior ya sabéis que el hotel que elegimos en Andorra (el Hotel Sant Jordi) no era precisamente un hotel bonito, pero quiso la casualidad que tuviera ciertas cosas buenas (menos mal), entre ellas, su buena ubicación.

El hotel se encuentra muy cerca de las calles principales donde están las muchas tiendas que podemos encontrar en la ciudad, así como de centros comerciales, restaurantes y cines.

Nosotros realmente no sabíamos la suerte que habíamos tenido a ese respecto, aunque imagino que por eso, esa misma suerte no nos acompañó a la hora de encontrar un hotel bonito. El caso es que muy cerca del hotel, se encuentran varios restaurantes, entre ellos este que elegimos para cenar la primera noche que pasamos en Andorra.


El restaurante Mama María se encuentra situado en la Avenida Meritxell, 25, exactamente a 7 minutos andando desde el hotel.

Para que os situéis un poco más, os diré que en esta misma avenida se encuentran el ya nombrado Centro Comercial Pyrénées, que es muy famoso en la ciudad, y el restaurante está a pocos pasos desde el susodicho.

Por tanto, la ubicación del restaurante es céntrica a más no poder, y a menos que no tengáis oportunidad de ir caminando, tendréis que echar mano de alguno de los parking que hay en la zona, si es que tenéis suerte de encontrar plaza…


El teléfono, por si queréis reservar o preguntar horarios (ya que estos son un poco restringidos para los comercios y restaurantes según el día de la semana) es: +376 869 996.


Lo del horario lo digo porque las tiendas los domingos están abiertas hasta las 19 horas, incluso algunos bares y cafeterías que están dentro de centros comerciales cierran sobre esa hora, y en cuanto al restaurante Mama María, la cocina estaba abierta hasta las 23 horas un domingo (que a mí me pareció temprano, no sé).


EL RESTAURANTE: EXTERIOR DE MADERA, INTERIOR DE PIEDRA


El restaurante destaca a simple vista porque se presenta como una enorme casa de madera típica del paisaje invernal. La fachada está toda acristalada y en ella se distinguen tres plantas, haciendo juego con el cristal, la madera da un aspecto acogedor y cálido a esta casa-restaurante, que se completa con altos techos de pizarra, lo cual le dan un aire de restaurante de montaña en medio de la ciudad.

Realmente, el edificio es tan grande que yo pensaba que eran dos restaurantes distintos unidos, pero no, se trata solamente de un único establecimiento que parece que ha venido de las montañas a situarse en el trasiego de las calles andorranas.


Completando ese aspecto de calidez, en la propia calle encontramos dos terrazas situadas a diferentes lados del edificio. Por una parte, y bajo grandes sombrillas blancas encontramos la típica terraza situada en la acera con bastantes mesas y con un frescor muy agradable, sobre todo para turistas como nosotros que llegábamos desde el centro de España.


Por otra parte, y en un lateral del restaurante (que no en medio de la acera) se encuentra una segunda terraza, mucho más íntima y bonita, pues está rodeada de plantas y arbolitos y hay farolillos de luces colgados a lo largo de la misma que proporcionan un ambiente de lo más romántico a esa zona.


Aún así, nosotros nos decantamos por cenar en el interior, y es que a eso de las 21.30 hacía bastante fresquito para comer fuera, lo cual fue una pena porque sin duda habríamos elegido esa segunda terraza tan íntima.


Aunque he de decir que, una vez en el interior, el restaurante tampoco defrauda por su ambiente. Lo primero que destaca es la media luz sobre un espacio prácticamente hecho de madera: sillas, mesas, la barra, los marcos de las pizarras donde leeremos alguna de los platos que se nos ofrece, la escalera de subida a la segunda planta, etc.


El restaurante es muy grande, con muchas mesas tanto en la primera parte que encontramos nada más entrar, como al fondo. De hecho, había bastante gente pero al ser tan amplio no daba sensación de agobio ni de haber mucho ruido.


Además, como parte de su encanto, el sitio está encajado en la piedra (no sé si será esta de verdad o sólo es parte del decorado, no la llegué a tocar), de modo que la pared del fondo no es lisa, sino que es piedra con salientes. Algo curioso y que nos gustó mucho porque daba un aire aún más rústico al sitio.


En esta primera planta a ras de la calle, no sólo hay mesas para cenar o comer, sino que también podéis comer de tapas o raciones en la amplia barra o en las mesitas que quedan más cercanas a la salida.


Por si fuera poco, hay una segunda planta con más mesas y con figuras de animales a tamaño bastante grande hechas como de alambre, que quedan mirando hacia el comedor de la parte de abajo, de modo que si mirabas hacia arriba, veías un cervatillo en la segunda planta asomado por las barandillas. Todo muy original.


En esta segunda planta hay más mesas, como os decía, y también están los baños. Alex me dijo que no había ninguna ocupada, así que quizás les sobra con el salón de abajo. Por último, hay una tercera planta donde he leído que dedican a grandes celebraciones.


En general, el sitio tiene mucho encanto, la combinación de madera y piedra, y la intensidad justa de la luz, lo hacen un sitio muy agradable donde cenar o comer.


Por cierto, que sé que hay gente a la que le interesa, se puede fumar en todo el restaurante, pero es que en Andorra se puede fumar hasta dentro de un centro comercial, así que ya sabéis.


NUESTRA MESA, LA CARTA Y LO QUE TOMAMOS


Antes de nada, comentaros que las mesas no están muy pegadas entre sí, pero tampoco creáis que están muy alejadas, de hecho la nuestra estaba bastante cerca de otra donde había una pareja. Aún así, con eso de que eran extranjeros parece que a uno le da más igual, o eso pienso yo.

La mesa de madera, por supuesto, tenía manteles y servilletas de tela en colores blancos. Era sencilla, pero con todo su juego de cubiertos y copas bien puesto.

Sobre la carta debo decir que no la recuerdo con mucha exactitud, además esta vez no os he puesto fotos porque ni me acordé de hacerlas, así que no os queda más remedio que creer lo que os voy contando.

El Mama María se define como un restaurante de cocina mediterránea, tapas y pizzas. De hecho en su carta vamos a encontrar básicamente eso: pizzas, ensaladas y platos de carne y pescado.


Como no os puedo especificar por apartados, sí os diré que hay dos cartas, puesto que pudimos ver las dos, en una de ellas encontraréis platos más elaborados, así como platos típicos de la zona; en la otra carta, sin embargo, se centran más en raciones, una enorme variedad de pizzas con combinaciones muy originales algunas veces, así como una buena variedad de ensaladas.


Por otra parte también hay menús que no recuerdo que tuvieran un precio desorbitado y, como pude ver en las mesas cercanas, de cantidades más que suficientes tanto en el primer como en el segundo plato. Además se veian platos bastante elaborados, no penséis en el típico plato de macarrones con chorizo.


Deciros también que hay carta de vinos con gran variedad de estos, pero como no tomamos y no soy entendida, no puedo hablaros mucho más sobre ella.


Nosotros no teníamos demasiada hambre, de modo que preferimos elegir algo de esta segunda carta de platos “más rápidos” de la que os hablaba.


Nos decantamos por pedir un par de platos para compartir, sin calentarnos mucho la cabeza, pedimos una Pizza Reina y una ensalada de tomate, cebolla, pimiento y atún regada con vinagre de módena.

Como podéis ver, no tomamos nada del otro mundo, con lo cual es difícil que una ensalada o una pizza salgan mal, bueno, quizás es más difícil que una ensalada salga mal, que no una pizza.


Si estamos sentados en el sitio adecuado, podemos ver como el pizzero nos hace la pizza al momento, lo cual siempre es un punto, aunque nuestra mesa al estar en la zona posterior del salón no nos permitía tal visión.


Mientras esperábamos a que nos trajeran la comida, nos pusieron un platito con aceitunas de tamaño grande, de esas típicas de la zona de Cataluña, que a nosotros nos encantan, así como un cesto con varias raciones de pan.


Ya sobre la pizza, deciros que tenía un buen tamaño, así que muy bien, la masa era fina y estaba crujiente, así que estaba muy rica. La ensalada, a pesar de lo que pueda parecer, nos gustó mucho porque todo sabía a lo que tenía que saber, es decir, el tomate sabía a tomate y no a “nada”, los pimientos a pimientos y la cebolla a cebolla, quizás para mi gusto le faltaba más vinagre de módena, eso sí.


El tamaño de la ensalada también era bastante adecuado, de modo que entre la pizza y la ensalada quedamos muy satisfechos.


Aún así, no nos pudimos resistir a tomar algo de postre, y puesto que la carta era bastante interesante aquí, al final nos decantamos por un bizcocho de chocolate con chocolate fundido por encima, que estaba buenísimo y casi fue lo que más me gustó de toda la cena, aunque yo aquí soy muy poco objetiva.

En general, la cena fue muy sencilla, ya veis que no tomamos platos de consistencia ni de precios elevados, pero nos resultaron de buena calidad y estaban bien presentados, así que perfecto.


CÓMO NOS ATENDIERON

El personal del restaurante me pareció agradable, sobre todo los dos camareros que nos atendieron, aunque creo que uno de ellos era el encargado porque no iba vestido como los demás. Hablan (o chapurrean algunos) varios idiomas: francés, inglés, español, catalán… Las cartas están en varios idiomas además, así que según tu nacionalidad te dan la que toque.

A nosotros nos hablaron en español, aunque de vez en cuando se le escapaban al muchacho frases en catalán, cosa que no nos importó en absoluto.

En general, en ese sentido bastante bien, pues además el servicio es rápido y eficaz, y no tardaron una eternidad en servirnos ni tampoco nos metieron prisa para que nos fuéramos.

EN CUANTO AL PRECIO

El precio de nuestra cena fue de 35.15 euros, así que genial. Os desgloso:

- Pizza reina: 11.30 euros
- Ensalada: 8.95
- Postre: 5.95
- Una botella de agua de ½ litro: 2.50
- Una coca cola: 2.50
- 2 cubiertos: 2.60 (1.30 por persona)

Como veis, en la cuenta va incluido el precio de los cubiertos, que no nos parece caro teniendo en cuenta el platito de aceitunas y el cesto de pan que te sirven y luego no cobran.

Por supuesto, si nos hubiésemos decantado por platos más elaborados de carne o pescado, por ejemplo, los precios hubieran sido más altos, pero no dudo que la calidad de los mismos tampoco hubiera quedado atrás.

Con lo cual me parece que es un sitio donde podemos comer bien por un precio muy razonable y además eligiendo el tipo de plato que queramos según nuestro apetito y bolsillo: tapas, raciones, menús, pizzas, platos más fuertes, etc.


CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN

Creo que dicho todo lo anterior, la conclusión a la que llego es muy clara, el restaurante Mama María merece la pena por muchas razones: su ambiente acogedor, su decoración en plan montañés a la que sólo le falta el crepitar de la chimenea, un servicio rápido y amable, gran variedad de platos a elegir, un precio ajustado…

En fin, que es un sitio perfecto por el que pasar un día a comer o cenar si os encontráis por el centro de Andorra, pues creo que saldréis satisfechos si que os hayan atracado.

He leído algunas malas críticas sobre el restaurante en varias web de internet, pero yo sólo puedo decir que nosotros salimos muy contentos de allí. No es el mejor sitio del mundo en cuanto a la elaboración de sus pizzas o ensaladas (lo único de lo que os puedo hablar), pero sí tienen buena calidad sus ingredientes, un sabor final muy logrado y una presentación acertada.

Por todo ello, os lo recomiendo si pasáis por Andorra La Vella, ¡y espero que os guste! Siento no tener fotos.

Gracias por leerme.


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Comentarios sobre esta opinión
mermi

mermi

25.10.2010 09:12

de precio no está nada mal, y el sitio debe ser precioso, saluditos.

JAVIERE28

JAVIERE28

19.09.2010 12:44

De vuelta con la valoración :P

JAVIERE28

JAVIERE28

14.09.2010 21:27

Me encantan este tipo de lugares y si encima está tan bien como dices, merece la pena hacerle una visita para cuando vaya por esas tierras a las que les tengo unas ganas que... Por lo que también veo, de precio para lo que comisteis, muy bien. Excelente opinión como es habitual en tí, volveré con nota que ando sin saldo :P

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