PAPILLAS SANAS Y RECIÉN HECHAS PARA MI NENA
18.07.2012
Ventajas:
Papillas sanas, fácil de usar, fácil de limpiar, cómoda, te ahorra tiempo
Desventajas:
Es cara, se vende en pocos sitios
Recomendable:
Sí
 ITACA213
Sobre mí:
La primavera sabe que la espero en Madrid www.itacabuscandoaulises.blogs pot.com. Take a smile :) ...
usuario desde:16.06.2006
Opiniones:910
Confianza conseguida:266
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 41 miembros de Ciao
No soy muy asidua a hablar sobre aparatos para bebés, porque aunque puede resultar muy útil a quien busque información sobre el producto en sí, reconozco que resulta un poco “coñazo” al lector en general leerse (y valga la redundancia) una opinión sobre un producto para bebé, que probablemente ni le va ni le viene. Pero es que en este caso, creo que verdaderamente este producto merece una opinión. Yo lo compré precisamente por las opiniones que leí en su día aquí en Ciao de rosape y LAKY. Ambas ponían por las nubes la Babycook de Beaba, artilugio éste del que yo no había oído hablar hasta que me puse a leer sobre él. Tanto me convenció lo que ambas decían que, en seguida me apunté mentalmente que tenía que comprarlo.
Y de hecho, así ha sido, ya que, unos meses después, tengo la Babycook de Beaba en mi casa. Fui a comprarla al Corte Inglés (uno de los pocos puntos autorizados en España ya que sólo se vende en tiendas de la marca, en El Corte Inglés y en determinadas tiendas de puericultura) ya que me pillaba cerca de casa y, aunque generalmente los productos suelen ser a veces un poquito más caros que en otros sitios, gozan de unas condiciones de postventa inigualables. Y además, como tenía unos cuantos euritos en tarjetas de devolución que había conseguido al devolver algunos regalos de la niña (sobre todo vestiditos, que a este paso va a tener un fondo de armario que ni la Preysler), pues al final la Babycook nos salió gratis.
Aunque gratis, lo que se dice gratis, no fue precisamente… La maquinita en cuestión tenía un precio de 132€. Pero había un nuevo modelo, la Babycook Gipsy, que es la que finalmente compramos y que es de la que hoy quiero hablaros. La principal diferencia con el modelo anterior radicaba en el volumen de comida, ya que mientras la Babycook de toda la vida tiene una capacidad de 600 ml, la nueva Gipsy tiene una capacidad de 1.000 ml. Y obviamente, también variaba el precio, ya que la Gipsy era un poquito más cara, 148€ creo recordar. La verdad es que por una diferencia de 16€ merecía la pena comprar la más grande, que además era un modelo más nuevo y estéticamente incluso era también más bonita.
Como una es muy apañá en cuanto a ahorro se refiere, esperé a que llegasen las rebajas el día 1 de julio. El descuento no era para volverse loco precisamente, ya que era únicamente del 10%, pero qué narices, el 10% de 148€ es casi 15€, que para algo nos darán. Además, con los cheques-regalo de Repsol (los que te dan en estas fechas al repostar más de 30€ en una gasolinera Repsol y que se emiten por 6€ a descontar en El Corte Inglés por una compra de más de 60€) ya tenía 6€ de descuento extra. Por ello, de los 148€ iniciales terminé pagando 127,20€, que bueno, menos da una piedra…
.
LA BABYCOOK DE BEABA, ¿UN APARATO IMPRESCINDIBLE?
Bueno, imprescindible… lo que se dice imprescindible… pues la verdad es que no lo es. Pero sí que es uno de esos aparatos que te ahorra tiempo y que las mamás atareadas solemos agradecer tener a mano.
La Babycook no es ni más ni menos que un robot de cocina. Está especialmente diseñado para ser utilizado para preparar las papillas de nuestros peques, empezando por las de frutas y siguiendo por las de verduras (y luego lo que se vaya terciando).
Posee dos funciones principales: cocer y triturar. Por una parte, debes introducir los trocitos de alimento y cocerlos; y por otra, una vez cocidos debes triturarlos para que tu bebé pueda comérselos bien. En realidad, esto no siempre es así ya que en cuanto a las papillas de fruta se refiere, hay quien prefiere hacerlas crudas, de manera que directamente has de cortarlas en trocito, meterlas en la jarra grande y darle al botón para triturarlas. Sin embargo, hay quien prefiere cocerlas al gusto… de eso ya hablaremos.
Lo que sí es cierto es que es un aparato que resulta muy fácil y
Fotos de Robot de cocina Babycook Solo Gipsy
cómodo de usar, de limpiar, de mantener… Y hace más fácil la tarea casi diaria de realizar las papillas o potitos para nuestros nenes. Hacer una papilla de frutas trituradas sin más no conlleva mucha dificultad y podría hacerse por otros medios (trituradora, batidora, picadora…). Pero si ya hablamos de papillas con ingredientes que antes han debido de ser hervidos y/o cocidos, ya la cosa de complica. En esos casos, estamos hablando de que debemos coger el cazo, preparar los ingredientes cortados en trocitos, ponerlos al fuego, estar pendientes durante toda la operación y encima tener ojo y suerte para que no se nos peguen, no se queden duros, no se queden blandos y un largo etcétera. Vamos, un incordio, que con una maquinita como la Babycook resulta mucho más sencillo y te ahorras todo ese tiempo.
Además, una de las principales ventajas que tiene es que la dejas allí y te olvidas. Simplemente tienes que añadir el agua (dependiendo de lo que vayas a hacer tendrás que añadir la medida 1, 2 o 3 de agua), depositar en el interior los trocitos de ingredientes (verdura, fruta, pollo…) darle al botón y olvidarte.
Ella lo cuece solita y cuando acaba pita y se apaga también sola. Después tendrás que triturarlo todo: deposita los trocitos dentro de la jarra y gira el botón hacia la derecha. Se iniciará el proceso de trituración y eso ya va al gusto: si lo quieres más denso o más ligero, con algún tropezón o totalmente triturado. Simplemente tendrás que darle más veces o menos al botón.
También sirve para calentar la papilla ya hecha si lo prefieres, así que, como ves, te facilita mucho las cosas. Sirve casi para todo. Tiene también como ventajas que es muy fácil de limpiar y no lo pone todo perdido. Si tienes que cocer en un cazo, luego triturar en una picadora y demás, ensuciarás muchas más cosas. Con la Babycook es muy sencillo, pones la tapita cuando vayas a triturar para que no salpiquen los trocitos y luego lo lavas y listo. Además, las mayorías de sus piezas son muy fáciles de desmontar y de lavar, incluso en el lavavajillas. Ojito con la cuchilla para triturar que hay en la parte baja de la jarra, ya que está muy afilada y puede cortarte si no tienes especial cuidado.
.
¿QUÉ TRAE LA BABYCOOK?.
En la caja que contiene la BabyCook podrás encontrar los siguientes elementos:
1. . EL ROBOT DE LA BABYCOOK. Está realizado en metal y plástico duro y contiene una especie de rectángulo en el que a la izquierda se sitúa el compartimento para el agua y la maquinaria. A la derecha está el hueco para encajar la jarra. Tiene el botón en la parte central, que deberás presionar para cocer y girar hacia la derecha para triturar. De esta parte del robot sale el cable para engancharlo a la luz eléctrica y que pueda funcionar.
2. . LA JARRA. Forma parte del aparato y si no está puesta, obviamente el aparato no funciona. Mi modelo (aunque os colagaré fotos) es como el que ha puesto Ciao en la foto, en colores blanco, verde y morado (tirando a berenjena). La jarra tiene el asa de color berenjena y es transparente. En la parte inferior tiene incrustadas dos cuchillas en forma de hélice, que son las que sirven para triturar la comida y hacer las papillas.
Además, la jarra tiene un medidor de agua. En uno de sus laterales tiene impresos los números 1, 2 y 3. Deberemos ponerle agua, respectivamente, hasta cada uno de esos niveles para calentar, cocer fruta, cocer verdura y carne. Con la jarra resulta además muy sencillo verter el agua en el orificio de la Babycook para el agua (algo parecido a lo que ocurre con las planchas a vapor).
Lo más difícil de todo es encajar la jarra, ya que al principio resulta difícil cogerle el truquillo y encajarla bien, de manera que quede totalmente recta el asa. Yo el primer día pensé que mi Babycook había llegado defectuosa ya que, aunque cerraba, no funcionaba y cuando le daba al botón no hacía nada. Era porque la jarra no estaba encajada del todo. Hay que encajarla y luego girarla hasta el tope a la izquierda, hasta que oigamos un “click”.
3. . LA CESTA PARA LOS INGREDIENTES. Esta cesta, también de plástico duro, es donde se colocan los ingredientes troceados. Se inserta dentro de la jarra de plástico y en ella se colocan los ingredientes troceados, al menos cuando quieres cocerlos. Si quieres triturarlos sin cocerlos, puedes depositar los trozos directamente en la cesta. Tiene dos orificios en la parte superior para que pases por ellos la espátula y puedas sacar la cesta con los trozos hervidos y muy calientes sin quemarte. Ojo, que quema mucho, así que, o esperas a que se enfría, o coges la espátula.
4. . ESPÁTULA. Se coloca en uno de los laterales de la pieza principal y así evitas que ande rodando de un lado para el otro. Tiene varios usos: de cuchara para probar la mezcla, incrustada en la cesta te sirve para sacar ésta y no quemarte. Es del mismo color morado tirando a berenjena que el asa de la jarra.
5. . LIBRO DE INSTRUCCIONES. Es un folletito de nada en varios idiomas que sirve más bien para poco. Pero resulta bastante intuitivo el funcionamiento de este robot, excepto para el click de la jarra, que más o menos lo tienes que descubrir por ti mism@.
6. . LIBRO DE RECETAS. Incluye también otro pequeño folletillo con una serie de recetas según la edad del niño. No sé hasta qué punto puede serme útil en el futuro, desde luego ahora, con la papilla de frutas, no necesito mucha receta a decir verdad.
.
ITACA UTILIZANDO LA BABYCOOK.
Este aparatejo es para tontos (o casi), por eso yo lo uso y estoy encantada con él. Lo tengo desde hace menos de dos semanas pero le doy un uso diario (o casi). Mi nena ha empezado hace poco con las papillas de frutas y ahí estamos, intentando que se las coma. Por eso un día se las hago de macedonia de frutas, otro día solo de manzana, al día siguiente plátano, al siguiente manzana y pera, con o sin naranja… Y ahí vamos, experimentando nuevos sabores, a ver si poco a poco se va acostumbrando.
El funcionamiento es facilísimo:
1. . Enchufa la babycook a la corriente eléctrica.
2. . Abre la zona de la derecha, donde están la jarra y el cestito y sácalos.
3. . Pon en la jarra el nivel de agua que quieras (nivel 1, 2 o 3, dependiendo de lo que quieras hacer: la regla es 1 para calentar, 2 para frutas, 3 para verduras y carne).
4. Introduce en el agujerito para el agua el nivel de agua que has marcado en la jarra, para ello utiliza la propia jarra.
5. Si quieres cocer, introduce los ingredientes troceados en el cestito. Si lo quieres triturar directamente, pon los ingredientes igualmente troceados en la jarra.
6. . Dale al botón presionando hacia dentro para cocer. Si quieres triturar, gira el botón hacia la derecha hasta lograr la consistencia deseada. En caso de triturar, antes coloca la tapa para que no se ponga la máquina hecha un cristo.
7. En caso de haberlo cocido, espera a que la maquinita pite y el botón se apague.
8. En caso de cocción, deja enfriarlo o extrae la cesta con la espátula y vuelva su contenido en la jarra. Y luego, gira el botón y tritúralo hasta conseguir la textura que quieres.
La verdad es que resulta sencillito. Cuando acabas, simplemente tienes que lavarlo y aclararlo todo con abundante agua. Puedes poner las piezas en el lavavajillas (excepto lo que podríamos llamar “torre central” o la parte eléctrica o lavarlos tranquilamente a mano. Y luego, déjalo secar bien y guárdalo (yo personalmente la dejo a mano, colocada encima de la encimera de la cocina). .
ALGUNAS COSAS MEJORABLES.
En este tiempo que llevo utilizando este aparato, aunque estoy realmente encantada con él, le he visto algunos defectillos que podrían mejorarse fácilmente.
1. La jarra tiene un orificio, por donde sale el vapor. Cuando tapas la jarra para triturar ese orificio no se tapa y si lo que estás triturando es muy fino, a veces pueden salir trocitos por ese pequeño orificio.
2. La tapa suele andar rodando por ahí. No es como la espátula, que se queda encajada, sino que la tapa puedes ponerla o no y en ocasiones no sabes muy bien dónde dejarla o qué hacer con ella. Estaría muy bien que pudiese colgarse de un lateral o algo así.
3. La jarra resulta difícil de encajar. Tiene un punto difícil de encontrar y a veces resulta de lo más complejo encajarla bien.
4. La cesta para los ingredientes troceados resulta sensiblemente más pequeña que la jarra. Además, los trocitos de fruta por ejemplo, si los cueces, pierden tamaño. Por ello, llenas la cesta y la papilla resultante no llega a un tercio de la jarra en algunas ocasiones.
.
LA EXPERIENCIA DE ITACA.
Estoy muy contenta con esta adquisición. Yo no soy nada pijotera para las cosas de los niños, no tengo mi casa llena de cosas y de por si acasos como la tienen otras madres quizá más previsoras que yo. Sin embargo, tenía claro que iba a comprar la Babycook porque, aunque no resulta imprescindible, mejora tu calidad de vida haciéndote las cosas más fáciles y ya sólo por eso (te ahorra tiempo y te da más calidad de vida) compensa. Eso de poder dejarla allí haciendo su trabajo mientras tú haces otras cosas, sin tener que estar permanentemente mirando para ella, está francamente bien.
Económicamente, he pensado que quizá no compense hacer las papillas uno mismo en casa, ya que potitos de una buena marca (como por ejemplo Nutribén) te salen por unos 60 céntimos. Si piensas lo que te cuesta ya la Babycook en sí (cerca de 150€) más los ingredientes, el tiempo que tardas en ir a comprar la fruta, trocearla, lavar las piezas de la Babycook etc. quizá económicamente no te salga rentable. Pero la calidad de las papillas hechas en casa es infinitamente mejor y yo me quedo más tranquila sabiendo qué le doy a mi niña.
Mirando aquí y allá he aprendido algunos truquitos que vienen muy bien. Por ejemplo:
- . Cuece las frutas para hacer la papilla. Dicen que si las cueces pierden propiedades pero no hace falta que las cuezas mucho, simplemente cuécelas un ratito y mézclalas con el propio agua de la cocción (en niños pequeños, mejor si es agua mineral). Conseguirás unas papillas muy sabrosas, con sabores como de compotas, que a los niños les suelen gustar más y que además puedes llevar a la calle sin que se ennegrezcan o incluso puedes guardar sin problemas en la nevera y/o congelar sin que se estropeen.
- Ya que este modelo de la Babycook es mayor y supuestamente te permite realizar el equivalente a un litro de papillas (eso con la salvedad de lo que comentaba antes sobre el tamaño de la cesta) aprovéchalo. Haz papilla para varios días. Puedes aprovechar a hacer papillas de diferentes sabores, guardarlas en la nevera o congelarlas y luego ir dándoselas al peque en días alternos, de manera que tome varios tipos de papilla.
- Si al peque no le gustan las frutas (algo que según he visto suele ser habitual, y si no que me lo digan a mí, que me las veo y me las deseo), échale a la papilla una vez que la hagas un poquito de canela. Está semi-dulce (no se le puede dar azúcar) y lo suelen comer mejor.
Si a mí me cuentan esto hace tres o cuatro años probablemente no me lo habría creído, que iba a terminar siendo casi una experta en papillas y maquinitas y robots de cocina para bebés. Pero ya veis, cómo cambia la vida…
Deciros que estoy encantada con la Babycook. Es cara, pero merece la pena. Es de esos caprichos que merece la pena dárselos para hacer la vida más fácil. Y el tiempo se agradece muchísimo. Por ello, a medio plazo compensa.
Comparad precios porque varía bastante entre unos sitios y otros. En El Corte Inglés suele ser más cara que en otros sitios, pero también te dan otras garantías que en otro tipo de establecimientos no te dan.
Además, Beaba dispone de un montón de chismes más para complementar la babycook: tappers, menaje de plástico para que coma el bebé, contenedores para papillas, bolsas para llevar la Babycook cuando vais de viaje. Son todos caríiiiiisimos y así como la Babycook no se puede sustituir por cualquier otro robot (porque es especialmente buena, o al menos a mí me lo parece) todos los demás chismes y accesorios sí. Así que mi recomendación es que no malgastéis dinero en ese tipo de cosas, que podréis encontrar más baratos e igual de calidad en otros sitios. Pero en cuanto a la Babycook… creo que merece la pena el esfuerzo económico.-
.
Opciones para esta opinion
Productos interesantes para Usted
Etiquetas relacionadas con Robot de cocina Babycook Solo Gipsy
|
|
14.10.2012 23:50
La verdad que a mí sigue sin convencerme. La papilla de fruta se la hacía a diario, ; y la de verdura la hacía en la olla exprés y de maravilla. Como tù dices se puede prescindir de ella. De todos modos para madres trabajadoras supongo que todas las comodidades serán pocas. Bicos.
01.10.2012 22:11
El robot de mis sueños es el que haga se levante por mí y vaya a trabajar, pero mientras ese llega, uno se inclina por la "Tremomis". Besos.
26.08.2012 18:10
En términos económicos se puede comparar lo que cuesta un potito con una papilla hecha en casa, pero, como bien dices, no tiene comparación una con otra, así que me parece una opción estupenda (y no sólo para bebés, la verdad...). Besos.