Apretándole las tuercas al sueño americano
18.04.2005
Ventajas:
Multitud de detalles divertidos
Desventajas:
Para pasar el rato, nada más
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Calidad de dirección
Banda sonora
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 larky
Sobre mí:
usuario desde:24.02.2003
Opiniones:517
Confianza conseguida:296
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 50 miembros de Ciao
Las series de animación por ordenador (o, lo que es lo mismo, las series de animación; las otras - los dibujos animados - pasaron a mejor vida) se caracterizan por dos cosas: argumentos chorras sacados de la manga para justificar la producción y niveles insospechados de creatividad en todo lo que no es la línea argumental. La única excepción que conozco es Monsters Inc., donde sí se contaba una historia original, con gracia e interés. A mí no me preocupa que la historia sea más o menos infantil (todavía soy el niño que fui; eso sí, mucho más sofisticado), pero me gusta que las películas digan algo; por esto ya no veo a Woody Allen...(je, je, je, es broma). La realidad es que esta peli, sí tiene un mensaje. Patético, pero lo tiene. Y además de patético, poco creíble. No sé, a mí me dejó como si me estuvieran mandando un SOS... Me explico. La película narra la historia de Rodney Hojalata (Rodney Copperbottom en el inglés original), robot hijo de un humilde lavaplatos de una no menos humilde ciudad provinciana. Vamos, la típica familia americana de clase media de postguerra. Rodney es un gran inventor de cachivaches que sueña con conocer al Gran Soldador, el robot más famoso y el mayor empresario de robótica del mundo, cuyo lema es algo así como 'no importa de lo que estés hecho, siempre puedes brillar'. En fin, la quintaesencia del sueño americano, Forrest Gump y todo eso... Espoleado por su padre, Rodney abandona su ciudad natal para viajar a la capital y presentarse ante el Gran Soldador. Crasa decepción. Un desalmado robot con espíritu monopolístico ha suplantado al robot altruista. Rodney es despedido de una patada en los posteriores y acaba aterrizando junto a un grupo de robots que malviven rebuscando piezas en la chatarra. Del sueño, pasa de golpe y porrazo a la dura realidad del capitalismo salvaje...
No hará falta contar lo que sigue. Rodney se convierte en líder de esa banda de robots desarrapados y, entre chiste y chanza, se ve abocado a liberar al Gran Soldador de las garras del malvado y de su pastelera madre. Por supuesto, hay chica y (por supuestísimo) hay happy-end con número musical incluido. Y EL MENSAJE... ¿DÓNDE ANDA? -----------------------------------------------------------------------------
Pues ahí anda, escondido entre los planes del villano. Resulta que su plan de dominación mundial consiste en dejar de fabricar repuestos para los robots viejos y vender sólo costosísimas actualizaciones. ¿os suena? ¿no os recuerda a un tal Gates que se ha forrado sacando nuevas versiones de su sistema operativo en lugar de parches para arreglar lo que no funciona? Dejando de lado este lejano parentesco empresarial, la lectura política obligada hace referencia a la actualidad más rabiosa. Sólo tenemos que cambiar las variables de la ecuación para verlo todo diáfano: donde pone 'repuestos' ponemos 'sanidad'; donde pone 'Gran Soldador', ponemos 'Clinton'; donde pone 'malo, ponemos 'Bush Jr'. Creo que me he explicado ¿no? Resulta que los robots (perdón, los americanos) están preocupados por no tener donde caerse muertos y echan de menos al viejo Bill (y con lo que llegaron a quejarse de algunas manchas en su historial; uf, ¡qué chiste más malo!). La pregunta es: si tanto les preocupa ¿por qué votan al malo? Estos robots está claro que necesitan un buen reprogramador... LA PELI -----------------------------------------------------------------------------
Perdón por ser retorcido y aguafiestas, pero no puedo evitar ver lo manifiesto. Y es que, muy a pesar del mensaje ambiguo y chapucero, esta producción de la Fox me gustó. Si uno hace abstracción de cualquier contenido trascendente, se trata de una cinta brillantemente realizada y con infinidad de detalles en los cuales la creatividad llega a desbordar la capacidad perceptiva del espectador, por lo que quizá sea hasta recomendable verla más de una vez. Esa mezcla de ingenio y candor de un mundo enteramente mecánico gobernado por poleas, engranajes y demás maquinaria de la era industrial, cuadra muy bien con esa mentalidad de ingenua de robot (perdón de nuevo: de americano) bienpensante de la época post-depresión. No sé si alguno de vosotros conocerá un juego para PC que salió hace unos años y del que se llegaron a comercializar varias versiones, The Incredible Machine, una pequeña joya en su género. Un juego de esos de lógica y reflexión al estilo de los Lemmings en el cual se trataba de organizar cachivaches (engranajes, catapultas, muelles,...) para realizar procesos. Pues la película me hizo recordar esos buenos tiempos... No hará falta añadir que la ingente cantidad de detallitos se ha hecho al precio de un trabajo de modelado y renderización tan laborioso que quita el hipo. Claro que toda la mano de obra necesaria para realizar semejante laberinto de ficheros queda sobradamente compensada por el hecho de no tener que pagar unos actores... En suma, si queréis pasar un buen rato sin comeros el tarro y ver como nuestros primos del otro lado del charco se identifican con unos chasis de hojalata, esta es vuestra oportunidad. No la desaprovechéis...
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06.01.2007 10:11
a mi tb me gustá besos
26.04.2005 00:29
La pelicula la veré con el tiempo, qizas cuando la pongan en la tele o me la dejen. saludos
23.04.2005 11:30
Muy buena opi,... y me alegro que disfrutarais de la peli.