Perdí un recuerdo.
21.08.2008
Ventajas:
JA !
Desventajas:
ufff . . .
Recomendable:
No
 Biddle
Sobre mí:
"Emplear el sarcasmo con según qué gente es como atacar un castillo con merengues" Terry P...
usuario desde:19.03.2006
Opiniones:153
Confianza conseguida:324
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 90 miembros de Ciao
Hace poco tiempo descubrí que he perdido un año de mi vida. No malgastado, son cosas distintas. Simplemente lo perdí, como quien pierde una aguja en el pajar de la memoria. Abrí un par de cajones del escritorio, desordené cinco veces el armario, y hasta puse mi habitación patas arriba. No estaba. Simplemente he recogido todo un manojo de pelusas, lo he enmarañado hasta más no poder, y lo he tirado a la basura. Tres puntos, de lejos, y sin mirar siquiera atrás. Es curioso entender, un buen día, que todo se ha vuelto una nube de humo, un vapor inalcanzable que, aunque en principio definido, termina siendo poco más que una mota de polvo en el cielo gris. No lo hice adrede, ni siquiera fui consciente de que mi cabecita loca así lo quiso para no hacerme sufrir. ¡Pobre! Aún piensa que tengo remedio. Aún cree, como tal vez lo crea yo misma, que puede que algún día sea capaz de perdonar, olvidar y sabe quien sea cuántas cosas más. Ahora puede que no sea más que una mancha de sudor en el historial de mucha gente, o solo un nombre en una lista de perdedoras enamoradas. Pero aquí estoy, intentando enlazar las letras con el canto de mi alma. Y estoy viva. Respiro, siento… lloro. Estoy viva. Recuerdo que una vez fui capaz de escribir cosas tristes siendo feliz. Hoy no recuerdo cómo se hace eso, creo que me van a tener que enseñar de nuevo. Ojalá volviesen aquellas tardes en que la lluvia, fiel enemiga del sol, era una compañera más de un montón de sentimientos inigualables y envidiables. Ha pasado tanto tiempo… Lo curioso es que lloré. Lloré hasta no poder con el peso de la inundación, ¿pero por qué lo hice? No exagero si os digo que alguien se ha comido aquel trocito de mi vida, con unos dientes sedientos de bonitas historias sobre príncipes azules. Es algo vago en mi memoria, como si todo aquello, toda aquella felicidad indomable, hubiese sido el fruto de un corazón ajeno. Y yo, mientras, corazón omnisciente y objetivo, contando un cuento que no era el mío. No estoy vacía, sé que de alguna forma soy feliz, y que aquello, que no fue más que un sueño tonto, no se puede vivir en la vida real. El héroe salva a la chica, la chica se enamora, fin de la historia. ¿Comí perdices? Solo conservo el difuso recuerdo de una sombra acercándose a mi lecho con el desayuno de por la mañana. Sí, definitivamente, esa no podía ser yo. Zumo de naranja, un nesquick calentito y una tostada con mantequilla. No creo que nunca recupere la memoria. Ahora no es más que una espina que duele al eco de un recuerdo, aquí, en el pecho. El cigarrillo se consume mientras mis dedos se pegan a las teclas blancas de un teclado que ya no escribe cosas bellas. Hace demasiado calor, lo que me recuerda que una vez fui la Señora del Infierno. Pero ahora solo el frío acompaña mis noches, sin nada a lo que agarrarme fervientemente para que la vida no me arrastre sin más en un soplo de tiempo que se va, y que se va, y que no espera a nadie. Y ese soplo, creo, fue el que se llevó aquel pequeño papelito con fecha de caducidad que llevaba escrito el mejor año de mi vida. Juro que lo busqué… solo que no lo quise encontrar.
Opciones para esta opinion
Leer más sobre este producto
|
|
15.04.2012 22:08
no ha sido un año perdido... aprendiste y todo pasa, un saludo!
24.02.2009 23:15
es verdad joder, conozco esa fase, es así tal cual
09.01.2009 18:01
Me encanta como describes tus emociones, magnifico