Santander

Opinión sobre

Santander

Impresión Total (90): Evaluación Total Santander

 

Todas las opiniones sobre Santander

 Escribir mi propia opinión


 


Un regalo para la vista.

5  08.02.2002

Ventajas:
Ciudad muy bonita de ver .

Desventajas:
Si te gusta el turismo más ajetreado no es la tuya .

Recomendable: Sí 

javnoe

Sobre mí:

usuario desde:25.01.2002

Opiniones:68

Confianza conseguida:131

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 50 miembros de Ciao

No viajo mucho, pero si alguna vez me dicen qué sitio es tranquilo y bonito a la vista para pasar unas buenas vacaciones de descanso diría que Santander. Santander es una ciudad de esas que no puedes decir que lo tiene todo, porque no lo tiene, pero pese a ello es una ciudad que ofrece mucho, más de lo que pueden ofrecer otras, y si a esto le unes los pueblos que la rodean o amplías fronteras hacia otros más alejados pero dentro de la comunidad autónoma de Cantabria, pues ya la oferta es más que buena.

¿Adónde vamos? ¿Playa o montaña? ¿Y por qué no a las dos? Pues vamos a Santander. Y es que esta ciudad y sus alrededores combinan ambos factores, haciendo que el paisaje desde multitud de puntos de vista dentro de la ciudad sea siempre bonito. Vistas muy conseguidas se pueden lograr dando un paseo en lanchas de pasajeros que hay en la zona del muelle, desde las que poder apreciar toda la bahía de Santander o por ejemplo dando un paseo nocturno por la arena de la playa del Sardinero con el Palacio de la Magdalena en lo alto de la península de su mismo nombre y la luna iluminándolo.

Y es que visualmente cualquier punto de la ciudad donde haya mar es representativo en la misma. Por la zona del barrio pesquero, donde se pueden disfrutar de unas buenas rabas, como allí le llaman a las raciones de calamares que sirven en los bares, se puede observar un ambiente pesquero de esos típicos de la zona norte de nuestra península. Siguiendo nuestro camino por esta ciudad bañada por el Mar Cantábrico podemos encontrarnos los martes y jueves con el Ferry que viene de Inglaterra, que hace escala en un muelle construido para él en exclusiva.

Al lado del muelle del Ferry se encuentran las lanchas de Los Reginas, auténtico monopolio del transporte marítimo de pasajeros de la ciudad con lanchas de capacidades entre 150 y 300 personas aproximadamente. En estas lanchas se pueden dar paseos por la bahía o hacer excursiones al faro o al Río Cubas entre otras (al río no he ido pero me han contado que la visita es bastante aburrida). También sirven de enlace entre la ciudad y pueblos marítimos cercanos como Somo o Pedreña y playas como la de El Puntal, llamada así porque acaba la arena en la misma con una figura puntiaguda supongo. Lo que es cierto es que no es ni mucho menos barato subir en estas lanchas, al igual que no lo es a comparación de otras los precios que se manejan en esta ciudad desde cosas tan elementales como la alimentación o la vivienda a otras de menor trascendencia.

Volviendo a la zona de la que hablo, hay unos bancos que han puesto hace no mucho, con la reforma de toda la zona del pequeño paseo marítimo del muelle que resultan muy útiles para sentarse a contemplar el horizonte desde los mismos, y ver mezclarse el agua del mar con las montañas que aparecen al fondo del paisaje. Un atardecer aquí es bastante bonito, como en tantos otros sitios de esta ciudad.

Y sobre esta altura de la ciudad, yendo hacia el interior podremos adentrarnos en lo que sería la zona centro de la misma, donde encontraremos edificios para ver como el ayuntamiento, la central del Banco de Santander (ahora BSCH) que es un edificio digno de ser visto, la Iglesia del Cristo y en su parte trasera la Catedral de Santander, el edificio de correos y plazas como la Porticada o la Plaza Pombo, en la que infinidad de niños juegan, así como los Jardines de Pereda donde se esconden pequeños monumentos, una especie de charca para ocas más bien poco cuidada por el ayuntamiento, fuentes y algo muy útil para los turistas: la oficina de turismo, o al menos una de ellas. Por cierto que para realizar una visita guiada en autobús por la ciudad, el mismo se coge también en estos Jardines de Pereda, justo enfrente del edificio de correos. También se puede degustar un buen helado en sitios como Capri, Regma o Monerris, altamente recomendables a mi goloso gusto.

Siguiendo el itinerario marcado por el mar que comentaba antes, nos encontramos ya con Puerto Chico, que es el puerto deportivo de la ciudad donde se encuentra el Club de Regatas si mal no recuerdo y se alojan las embarcaciones de recreo. Y andando un poquito más nos encontraremos ante el Palacio de Festivales de Santander, donde se organizan entre otros actos el prestigioso Festival Internacional de Santander, en el que participan músicos de todo el mundo. Personalmente puedo decir que al interior del edificio no he entrado, pero el exterior me parece horrible, lo más feo que hay en Santander, y rompe todo el encanto creado por el resto de edificaciones de la bahía. Además de que tiene un aire queriendo ser modernista en una zona que no le pega nada, se está oxidando y sus colores se destiñen con la lluvia, lo que en una ciudad como Santander es un problema, aunque no llueve tanto como dicen en la tele. Y es que estando yo en Santander he podido comprobar en los telediarios que si en siete días dicen que llueve, realmente llueve en dos de ellos, así que tampoco hay que fiarse de esto de que en Santander siempre llueve. Puedes coger una racha de lluvias seguidas, pero igualmente puede no lloverte en más de dos semanas que estés allí.

Si en vez de tomar la cuesta que sube hacia el Palacio de Festivales tomamos el camino de la derecha acabaremos en el museo marítimo de la ciudad, no se el nombre exacto, pero se que va sobre temas de el mar, sus animales y demás. Es interesante. Y si optamos por seguir nuestro recorrido hacia arriba nos encontraremos con zona de ricos de la ciudad, donde vive si mal no recuerdo Emilio Botín, presidente del BSCH y hasta hace poco tiempo que Inditex salió a bolsa, el hombre más rico de España, que tiene una gran parcela en una finca llamada “Los Pataches”. Además por esta zona que me parece que se llama de Reina Victoria encontraremos el hotel más lujoso de la ciudad, Hotel Real, y varias playas además de vistas a una escuela de vela.

Y llegamos al último rincón antes de entrar en la zona del Sardinero, la península de la Magdalena, donde se encuentra el palacio del mismo nombre, además de un pequeño zoológico con focas, pingüinos, leones marinos, leones convencionales y algún que otro animal. Además hay un montón de zona verde, una explanada enorme para que los niños jueguen, hay una playa en el interior del recinto, un tren que te lleva por toda la península de la Magdalena (tren típico turístico que parece de juguete y encima se llama “El Magdaleno”) y unos bonitos acantilados. Yo suelo bajar a los acantilados, cuando no hay gente pescando, para estar tranquilamente tumbado en sus enormes rocas, de todas formas esto no es demasiado recomendable para la integridad física de las personas, pero es que se está la mar de bien allí, con las embarcaciones pasando, las olas golpeando en rocas que tienes un poquito más debajo de en las que tú te sitúas y uno de los dos faros de la ciudad enfrente tuyo, justo enfrente.

El Palacio de la Magdalena es además la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que imparte sus cursos de verano en el mismo recinto del palacio. Nunca he entrado, siempre me he quedado con las ganas de ver el palacio por dentro, aunque sólo sea por curiosidad. Quien sí que ha entrado es la reina, ya que cuando se hospeda muy de cuando en cuando la familia real por visita oficial en Santander lo hacen en este palacio, que perteneció a Alfonso XIII, a quien se lo construyeron como residencia de verano, igual que ahora los reyes tienen el de Marivent en Mallorca. Curiosamente una vez yo subía por el camino que lleva al Palacio y bajaban un montón de coches, además de motos de escolta y una ambulancia, todo ello adornado con un helicóptero siguiéndoles desde el aire. Me asomé ligeramente por la ventanilla trasera, evidentemente cerrada, de uno de los coches y dije: ¡Ahí va! Una reina, y la saludé con la mano. Era Sofía, la griega que reina en nuestro país, en fin, una curiosidad más en mi vida que contar a mis nietos. (Aunque para eso primero que tenga novia, después hijos, y después ya veremos qué hacen mis hijos...)

He de decir que esta península de la Magdalena tiene horario, aunque eso sí, bastante amplio, pues en verano cierran a las diez de la noche y el resto del año a las ocho de la tarde. Eso lo sé porque una vez que no era verano, sino Semana Santa, me quedé hasta las nueve y pico por allí y no había ni dios, estaba solo con los pingüinos y unos leones marinos que me miraban como si les fuera a dar de comer. Cuando salí tan tranquilo por la puerta al de seguridad que había en ella le dejé frío. A todo esto que dicen que sueltan perros guardianes cuando cierran, aunque yo no me encontré con ninguno, menos mal.

Y por fin, tras pasar la playa del Camello y Los Peligros, si mal no recuerdo, llegamos a la zona del Sardinero, con la playa que da nombre a la misma, considerada una de las ocho mejores playas del mundo (curiosamente cuatro de las ocho mejores están en España, una es La Concha en San Sebastián, luego hay otra en Mallorca, otra en Benidorm, y la del Sardinero en Santander). En la playa recordar a los que son del mediterráneo, como yo, que el agua está considerablemente más fría al ser mar abierto, y que además cubre más rápidamente que por ejemplo en la zona levantina, por lo que hay que andar con ojo, sobretodo en algunas playas como El Puntal. Aquí además, aparte del atractivo de la playa, encontramos la Plaza de Italia donde se encuentra el casino de la ciudad, donde se rodó el final de la película Airbag, y justo a sus pies unos cuantos bares donde poder comer (el de “La Góndola” es de una amiga mía y su familia, hay que hacer pequeña propaganda, aunque con poca sutileza), heladerías, hoteles como El Sardinero, Santemar que está cerca o el Rhin, y un pequeño jardín con bancos para sentarse.

Además el Mirador de Piquío, que es mucho más bonito de noche iluminado que de día, algunas discotecas para gente joven por la zona (cuidado con Scenic que dicen que entras y cuando sales no te queda ni la ropa con la que entraste, es una de las de más fama entre los chavales y también de las más peligrosas por así decirlo). Y hablando de zonas de pubs otra muy concurrida por los chavales santanderinos es Río de la Pila, donde hay músicas de todo tipo, aparte del famoso ya por toda España botellón. Esto está más hacia la zona centro de la ciudad. Y para los más mayores también por la zona centro hay unos mesones impresionantes y con tapas y vino (al que le guste el vino, a mí no) de calidad. Y volviendo al Sardinero y ya llegando casi al final de esa zona, encontramos el estadio del Racing, que son los “Campos de Sport del Sardinero” y más zonas verdes, aparte de más hoteles como el Chiqui y el María Isabel.

Aparte de esto por esas latitudes queda la zona del faro y el campo de golf de Mataleñas. También se puede encontrar más playa por esta zona de la ciudad. Y fuera de ella encontramos sitios también para visitar como el Parque Natural de Cabárceno, uno de los mejores de Europa donde se podrán observar muchos animales en libertad. Eso sí, hay que ir en coche, pues es muy grande y andando no se puede ver casi nada. No es barato, pero sí digno de ver para los que les gusten los bichejos y animalitos varios. Otro punto de interés en Cantabria es San Vicente de la Barquera, zona de pescadores de la que la gente destaca su belleza, como también la destacan de Santillana del Mar, que por cierto ni es santa, ni llana, ni está al lado del mar, por eso se cachondea mucha gente del nombre y lo llama el pueblo de las tres mentiras. Allí entre otras cosas están las mundialmente conocidas y difícilmente visitables sin una espera de años Cuevas de Altamira, con el famoso bisonte. Otros pueblos cántabros de interés pueden ser Noja, con sus inmensas playas, el de Puente Viesgo famoso por su balneario que popularizó Javier Clemente al concentrar en él a la selección española de fútbol para mundiales y eurocopas, la zona de los Picos de Europa donde se puede esquiar o subir al teleférico de Fuente Dé, o Selaya donde se pueden degustar dos de los más típicos postres cántabros como son los sobaos pasiegos y las quesadas.

Algo que me gustaría hacer antes de finalizar esta opinión es derribar un mito, como es el hecho de que los cántabros tienen mal carácter y son gente arisca. Es una gran mentira, y no voy a decir que son más hospitalarios y risueños que en otros lugares, pero tampoco lo son menos, pues hay de todo como en todos los lugares. Yo conozco gente maravillosa de Santander y otros con los que no merece la pena ni hablar, pero en general puedo decir que la gente de allí merece la pena, como en cualquier otro lugar. Y si no que piensen por ejemplo la gente típicos tópicos de sus lugares de origen. Los andaluces dicen que son vagos, los madrileños chulos, los catalanes unos agarrados, los valencianos fanfarrones, los aragoneses unos bastos, los manchegos unos incultos, los castellanos unos pijos, los gallegos unos cerrados de mente... y tantas y tantas estupideces de las que no se libra comunidad autónoma alguna. Por cierto que si algún cántabro lee alguna mentira en mi opinión que me disculpe, será más por falta de información que por otra cosa, pero creo que todos los lugares y datos que nombro en ella son más que ciertos. Para mí es un lugar que merece la pena visitar.

Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
Octubre2007

Octubre2007

23.11.2009 21:51

Es cierto que es una ciudad que merece la pena visitar. Saludos.

Huertomuro

Huertomuro

01.02.2005 17:37

Excelente opinion, joer despues de leerla parece como si fuera de alli de toda la vida, Nos leemos.

miguelhercamp

miguelhercamp

10.10.2004 16:49

Así la gente que no conoce Santander, puede hacerse una buena idea de cómo es y de qué sitios visitar. Muy buen opinión. Un saludo.

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Santander ha sido leída 11714 veces por los usuarios:

"muy útil" por (100%):
  1. Octubre2007
  2. dadarisp
  3. Jorge181
y de usuarios adicionales 47

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.
Etiquetas relacionadas con Santander