Desde que me lo compré y hasta ahora no he podido dejar de disfrutar de su deportividad, su confort, su diseño y su equipamiento. En curvas es perfecto, te deja manejar y se agarra más incluso que el golf GT. La suspensión es algo rígida, pero esa característica lo hace más seguro en circuitos de montaña. Por autopista es suave y mucho más silencioso que su antecesor. Mi color es el negro y soy de los que opinan que al FR no le hace falta un kit aerodinámico para parecer más deportivo. Me lo compré con las llantas de 19 y los cristales tintados y os puedo asegurar que tiene una estampa magnífica. Responde bien en todas las marchas y recupera de una forma estupenda. Otra de las características mas interesantes en este modelo es su bajo consumo, a pesar de sus 170 cv y su motor de 4 cilindros y 2.000 cc. Aunque si utilizas el turbo muy amenudo te puede parecer un tragón. El control de derrape se puede desactivar a tu antojo, de forma que puedes conseguir una salida más instantanea pero por otro lado, más inestable. En definitiva creo que se trata de una obra maestra de Seat. Deportivo, económico, moderno y agradable a la vista.