Estamos organizando nuestra boda, y como estamos bastante perdidos, decidimos recurrir a una empresa de organización de bodas, y elegimos una cercana a casa, buscada por internet. Contactamos con ellos y concertamos una reunión en sus oficinas. Realmente aquellas oficinas daban muy buena imagen, están a la última, y decoradas con mucho estilo. Durante la reunión, le explicamos a la asesora que nos atendió el tipo de boda que queríamos (sencilla, tampoco muy cara, algo muy íntimo). Ella nos mostró los proveedores que le pareció que más se adaptaban a lo que buscábamos, aunque ninguno terminó de convencernos. Le pedimos algo más rural, y catering. Nos dijo que ninguna empresa de catering nos daría precio para un grupo menor de 100 personas, al menos no un precio asequible. Por lo que al despedirnos, después de casi 3 horas de reunión, quedamos en que nosotros nos buscaríamos la vida con el cátering (ya tengo más de 10 presupuestos de empresas -algunas famosas- para bastante menos de 100 personas, y con precios bastante normalitos), y ella nos buscaría el lugar de celebración y alojamiento más rural, y en esa semana (era lunes) nos escribiría con los resultados. Bueno, pues ya han pasado más de 2 semanas y aún estoy esperando. Creo que quería meternos sus proveedores sí o sí, se adaptaran o no a lo que queríamos, y que al ver que queríamos algo sencillo y nos reafirmábamos en ello, quizá su margen de beneficio no fuera interesante para ella, y en lugar de hablar claramente nos dio largas. Menos mal que no nos quedamos parados esperando sus propuestas y desde el día siguiente buscamos por nuestra cuenta...
Por cierto, por más que se lo pedimos, en ningún momento nos habló de cifras, ni siquiera aproximadas, de sus proveedores habituales. Nos decía "éste es más caro" o "éste tiene mejor precio" pero, por más que preguntamos, no nos dijo en qué márgenes nos movíamos.