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¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Ya sabéis que tengo unas cuantas opiniones pendientes sobre nuevos lugares a los que he acudido en el último mes en mi ciudad, Madrid. Intentando ponerme al día con este tema he decidido hablaros hoy de SOHO, un restaurante situado en pleno corazón del barrio de Salamanca, y que ya como su nombre nos indica, con clara referencia a una de las zonas de Nueva York, nos encontramos ante un local en el que el tipo de comida es, fundamentalmente, americano.
En otras ocasiones os he hablado de mi pasión por las hamburguesas. Es cierto que no es la comida más sana del mundo, ni mucho menos, pero claro, si una no se permite según qué caprichos de vez en cuando, sería imposible.
Dentro de los restaurantes que ofertan este tipo comida hay de todo. Desde las típicas cadenas de comida rápida hasta locales de más postín, pasando por supuesto por sitios como del que os hablaré a continuación. Podríamos calificarlo como de un punto intermedio en el que se ha cuidado muchísimo la decoración, y en el que puedo aseguraros que he tomado una de las mejores hamburguesas que haya comido en Madrid (sí, entra en el mismo saco que Alfredo’s o Home Burger Bar para que os hagáis una idea).
Fue una amiga que también pasó unos días en la ciudad durante el mes de agosto quien me propuso que nos acercáramos a degustar una bacon cheese burger, y claro, ¿quién era yo para negarme? De este modo, nos plantamos en el restaurante, sin reserva previa (que es lo bueno que tiene agosto, que sin haber llamado, te acogen con una sonrisa en la boca en casi cualquier sitio que permanezca abierto sin que te miren con cara de “y todavía pretenderás sentarte sin haber reservado”)
Situación
Tal y como os comentaba al inicio de la opinión, Soho se encuentra en pleno corazón del barrio de Salamanca, concretamente en la calle Jorge Juan, núm. 50. Para los que no seáis de Madrid os diré que ésta es la zona más elegante de la capital, donde encontraremos todas las tiendas de lujo, la conocida como “milla de oro” se encuentra en este barrio, vamos, que es una zona de lo más fina, con calles anchas, donde todo está muy cuidado y donde da gusto pasear si lo que queréis es ver escaparates (fijaos que dijo “ver” y no “comprar” pues está claro que no está a la altura de todos los bolsillos, vamos, ¡del mío fijo que no!)
La parada de metro más cercana es Príncipe de Vergara, líneas 2 o 9, pero por supuesto, también podréis ir en autobuses interurbanos (no sé los números pero os aseguro que hay muchas paradas de autobús por allí).
Evidentemente, también está la opción de ir en coche. Ésta fue la que nosotras elegimos y a pesar de ser agosto, dejamos el coche en un parking cercano. Está claro que si decidís acudir sin que sea ya período estival, tendréis que tener este punto en cuenta, que por aquí es complicadísimo aparcar.
Como veis, múltiples opciones para llegar hasta el restaurante, que es lo bueno que tiene el hecho de estar situado en una zona tan comercial.
El local
Según accedes al mismo te das cuenta de lo trabajada que está la decoración. No he estado en Estados Unidos, pero desde luego, me dio la sensación de entrar en un local de allí, pues es muy similar a lo que hemos visto mil veces en las películas. Es bastante oscuro al entrar, casi parece más un local de copas que un restaurantes fue lo primero que pensé, y claro, es que luego supe que también lo es, que en él se sirven cocktails que además tienen bastante fama.
El local consta de dos plantas: Será en la primera donde encontremos una enorme barra, es decir, la zona del bar. No había mucha gente así que me dio la sensación de ser bastante amplia.
Subiendo las escaleras se accede a la zona de las mesas o restaurante. No me pareció muy grande, más o menos tiene una capacidad para 20 mesas, así que como veis, creo que puede ser casi obligatorio lo de la reserva ahora que todo el mundo va volviendo a la rutina.
No había demasiada gente tampoco así que nos dejaron elegir entre cuatro mesas que estaban ya dispuestas para dos comensales. Elegimos una en el centro de la sala y lo bueno es que no teníamos a nadie alrededor: no es que fuéramos a tratar secretos de estado, pero es que llevo fatal eso de estar muy cerca de otra mesa porque parece que tienes que hablar en clave o elevar el tono de voz para que te escuche tu acompañante si los que tienes al lado son gritones… Así las cosas, no hubo problemas y tampoco creo que los haya aun estando el local lleno, aunque claro, la percepción del espacio con gente puede diferir.
La decoración, como os digo, me pareció de lo más genuina, con las paredes de ladrillo visto de las que cuelgan fotos en blanco y negro y con un ventanal que da a la calle Jorge Juan. Las mesas, como contrapunto, tienen los manteles de color blanco, y sí, son de tela, cosa ésta que llama la atención en un lugar en el que nos servirán este tipo de comida, así que éste será un punto más por el que lo califico como de “medio postín”.
La comida
La carta es bastante amplia. Con unos cuantos entrantes, y con diversos apartados en lo que a platos principales se refiere.
Evidentemente, no solo hay hamburguesas, sino que también podremos encontrar ensaladas, sándwiches, carnes…
Nos decantamos por unos nachos con queso para compartir como entrante (unos de los mejores que he probado, creo que sólo superados por los de Friday’s, que a día de hoy son para mí los mejores) y como plato principal una hamburguesa con queso y bacon para cada una. Ésta venía acompañada de patatas fritas y una mini ensalada.
Al tomarnos nota nos preguntaron cómo queríamos la carne y ambas coincidimos en que al punto. Fue exactamente así como la sirvieron, y tengo que deciros que estaba riquísima, y es que calificar una hamburguesa con una u otra puntuación depende fundamentalmente de la carne. Tenía un tamaño de lo más generoso, bueno, tan es así que no pude terminármela. Está claro que la próxima vez que vaya sacrificaré los nachos, porque no pude con un postre, y tenían una pinta…
A eso debemos añadirle dos coca colas. Nos pusieron un par de botellas de las grandes (330 ml).
Servicio
La camarera que atendía en la parte superior del local me pareció encantadora. Estuvo todo el rato pendiente, cosa ésta que supongo que se debe en parte a las pocas mesas que estaban ocupadas, que imagino que muchas veces están desbordadas por la cantidad de mesas que tienen asignadas.
Se sorprendió por la rapidez por la que decidimos qué tomar, y es que claro, el llevar ya la idea en la cabeza, ayuda.
Muy solícita por tanto, así que un gran punto positivo en este tema.
La cuenta
Pagamos 40 € por los nachos, las dos hamburguesas y las bebidas. No es especialmente barato pero tampoco me parece caro, que en esta zona es imposible cenar por menos de 35 €.
También es cierto que cada uno de los platos principales ronda los 12 €, así que siempre puede salir más barato, que si no tomáis entrante y pedís agua, seguro que la cuenta resulta aún más económica.
Desde luego, cenar por 20 € me parece que está muy bien, que pocos sitios hay en Madrid en los que se pueda cenar a la carta por este precio.
También hay que tener en cuenta que hay cocktails, de modo que si os decantáis por uno de ellos, la factura incrementará notablemente.
Conclusión
Volveré a ir, eso seguro. Creo que con eso ya os estoy dando la pista de que el lugar merece la pena y que por tanto, desde aquí os lo recomiendo.
Me gustó muchísimo la comida, está en una buena zona, creo que está muy lograda la decoración, el servicio me pareció de lo más correcto y además, con un precio estupendo.
No puedo decir nada negativo, así que por esta razón, le otorgo la máxima puntuación.
Espero que los amantes de la comida americana os animéis a visitarlo porque seguro que os entusiasma tanto como a mí. Los que no disfrutéis tanto con este tipo de comida también encontraréis algo que os llame la atención en su carta, así que no lo desechéis a priori.
Ya me contaréis vuestras impresiones si os animáis a seguir mi consejo.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones. Besos.
01.07.2011 20:19
Una opinión currada, recuérdame que te devuelva un excepcional. Saludos.
08.10.2010 17:09
Estoy deseando ir. Tengo unos amigos en Madrid que estan encantados con el dichoso Soho. Besos
02.10.2010 04:57
De vuelta con la valoración :P