Solas, de Benito Zambrano, es una sobrecogedora vision del mundo de las mujeres en la España decadante y tan real como la vida misma. Sobre todo lo que es impresionante es la actitud camaleónica que ha tenido Ana Fernandez, ya que al verla hablar con naturalidad en la televison es una persona ñoña, tirando a pija, y sin embargo aqui hace un retrato de fuerza, pundonor y garra (merecedor sin ninguna duda del Goya). Todos los actores estan soberbios y es una pelicula de un presupuesto limitado, pero que hace pensar.