Creo que era así como rezaba el eslogan hace años…
Y como a mi me quedó el nombre, cuando fui a comprar mi último somier y colchón, lo primero que pregunté fue por Pikolín.
Después de comparar modelos y precios que me ofrecían otras marcas de similar calidad, ya no lo dudé más.
Me llamó especialmente la atención, el nuevo sistema desarrollado por Pikolín que ofrece varias novedades, como son:
► Para empezar, las láminas ya no son de madera, que al final, siempre acaba partiendo una y llevándote un susto. Estas son de fibra de carbono, mucho más resistentes, elásticas y duran más.
►También está la forma de ensamblar las láminas de fibra de carbono al bastidor. No van simplemente metidas en una ranura, sino que se unen mediante una pieza de plástico muy resistente que le da mayor adaptabilidad y elasticidad.
Ya no hay que preocuparse porque en un uso indebido… una de las láminas del somier se desplace y salga.
►Algo muy importante. El regulador lumbar. Son unas piezas de plástico que se desplazan por las láminas que están a la altura de las lumbares, se regulan por pares. Según donde se coloquen a lo largo de la lámina, daremos mayor o menor firmeza, en la zona lumbar.
Esto está muy bien, pues a cada uno, nos gusta o nos conviene, una firmeza diferente. El problema es ponerse de acuerdo con la pareja…
►Además tiene una cincha estabilizadora, que evita el desgaste de las láminas de fibra de carbono que soportan mayor presión. Con esta cinta consigue repartir el esfuerzo a todas las láminas del somier. Las láminas centrales siempre son las que más esfuerzo realizan, soportando la mayor parte del peso, con este sistema, esta presión es repartida al resto de las láminas que forman el somier.
Esto le confiere mayor durabilidad.
► Y por último y no menos importante. Si se quiere usar directamente como cama, necesita unas patas especiales de muy fácil colocación y no excesivo precio (21 €), y como todo hasta ahora, muy resistentes.
Las otras marcas, para ponerle patas a los somieres, usan un anclaje al armazón, que lo acaba debilitando y rompiendo, con lo que al final te acabas llevando un buen susto. Con este somier no tienes ese problema, ya que las patas van atornilladas al armazón, en el lugar que viene expresamente diseñado para ello.
Se duerme de maravilla en él, en combinación con el colchón que me compré, por supuesto también Pikolín. Tienen más del año y están como el primer día.
Al principio te puede pasar como a mí, que tardé un poco en encontrar la dureza lumbar adecuada. Pero en cuanto la regulas dormirás plácidamente.
Pikolín es un poco más cara que otra marca muy conocida también. Pero para mí, la diferencia de calidad es tan notoria, que no me compensaba ahorrarme unos eurillos.
No recuerdo el precio de las patas, porque al final acabé desmontando la cama y dejando el cabecero solamente, con lo que acabé comprándomelas más tarde. Pero creo que el somier me costó sobre 150 € para una cama de 135 x 190 cm.
14.09.2010 10:17
Pues espero que a los 10 años si se te rompa una pata tengas repuestos, porque en mi caso no ha sido así. No compro más productos Pikolin en la vida.
28.06.2010 09:42
Muy Buena Opinión!
19.04.2010 14:47
maravillosa opinion