Stonehenge es probablemente el monumento megalítico más conocido del planeta. Se halla en el condado de Whiltshire, no muy lejos de Salisbury y a razonable distancia de Londres, bien comunicado por carretera.
No es el primer megalito que he visitado: en Gerona visité los de la zona de Rosas, en Mallorca he disfrutado de sus Taulas, he visto asentamientos ibéricos en la provincia de Alicante, y siempre quedé encantado con ellos: era lo que me esperaba, y más.
La forma más habitual de disfrutar del monumento es en una excursión de día completo que partiendo de Londres se visitaría Windsor (sede del afamado castillo de Windsor, y ciudad de marcado sabor arcaico), Stonehenge y Bath (ciudad famosa por sus termas romanas, únicas en el Reino Unido, y por ser escenario de tantas obras de Jane Austin). También existe otro paquete que incluye Hampton Court (el palacio construido para el cardenal Wosley, que recuperó Enrique VIII y que fue habitado por los reyes británicos hasta el siglo XVIII) y Stonehenge.
De estos paquetes podemos deducir que la parte del león se la llevan los palacios reales (el Real Patrimonio británico esta impecablemente cuidado) y las poblaciones, dejando al cromlech un lapso de tiempo relativamente breve. Según mi experiencia, es razonable.
En mi caso, no lo visité dentro de un paquete: venía de pasar noche en la no muy lejana Cardiff. Tras una visita a Bath (que supo a poco: pasamos las termas romanas deteniéndonos en los puntos de mayor interés, y a duras penas disfrutamos de otras zonas pintorescas de la ciudad), tomamos la A36 y encaramos las 35 millas (56 km) de distancia. A cosa de un kilómetro para llegar, tuvimos la primera visión del monumento: magnífico, en una pintoresca pradera, bellamente aislado de cualquier construcción moderna y relativamente alejado de la autopista, sin ninguna vía a sus espaldas: un efecto escénico perfectamente calculado. En ese punto debiéramos haber tomado un par de fotos y seguir a Windsor.
Tontos de nosotros, continuamos: la A303 tiene un desvío a mano izquierda en que se ha de cruzar la carretera (Reino Unido, conducción en sentido contrario al Continente): ningún problema, era un domingo y apenas había tráfico. Tomamos la nueva vía, la A344 y apreciamos el primer efecto escenográfico: la carretera ha sido trazada en zanja, para no estropear la visión del monumento desde otras vías. A 300 metros se halla el megalito, y a 400 tenemos un amplio aparcamiento.
El monumento esta protegido por una reja que medirá cosa de 1,75 m (5,75 pies), y que se halla a poco más de 20 m del cromlech. Si deseamos acercarnos algo más, hemos de pasar por caja y pagar 7 libras por cada adulto: a cambio obtendremos una guía de voz y acceso a un sendero que discurre por el lado Noroeste a una distancia mínima de menos de 10 m, y una ruta circular que discurre a unos 20 m en torno al monumento.
La visión del monumento es bastante decepcionante: en medio de la campiña sus proporciones resultan muy reducidas.
Mis compañeros también se decepcionaron a la vista del monumento. Tras comprobar que los senderos de pago no nos dejaban acercarnos demasiado, nos inclinamos por tomar unas cuantas fotos por encima de la verja, y seguir nuestro viaje. Y, cosa curiosa, en esas fotos captamos el Stonehenge que tanto nos ha impresionado. ¡Es un monumento increíblemente fotogénico!
Si realmente deseáis ver un cromlech de cerca, a pocas millas tenemos el Círculo de Piedra de Avebury. Aquí sí podemos acercarnos hasta tocar los megalitos. El estado de conservación es peor, pero vale la pena para que nos hagamos idea de las dimensiones de estos monumentos.
08.03.2011 17:20
me alegro de haberte leido ya que siempre he querido viajar alli. creo que por culpa del juego de pc el señor de los anillos pero uno super antiguo. saludos
02.01.2011 23:57
Aunque fue hace muchos años,también me sentí decepcionada.Saludos
03.11.2010 17:36
Estuve este verano allí. La verdad es que seguramente habrán muchos más sitios más interesantes que este, lo que pasa es que este es uno de los más conocidos. No conocía el de Avebury, así que ya tengo una visita pendiente :P A pesar de que el pasillo que guía el Stonehenge es un poco agobiante, si me parece bien que haya una distancia, para así mejorar su conservación. Aún así, ya están un poco deteriorados ya que hace un par de siglos los "guías turísticos" de entonces vendían martillitos a los turistas para llevarse trozos de las piedras, cosa que me parece una vergüenza.