Me acerqué a la polvorienta barra, apartando a dos hombres cuyas noches alcohólicas la ocupaban en gran parte. Uno de ellos me miró con cierto aire vicioso e hizo el amago de alzar su mano libre del botellín hacia mí, pero mi mirada desafiante le hizo desistir. Ningún borracho de barrio podría ... Leer opinión
Me acerqué a la polvorienta barra, apartando a dos hombres cuyas noches alcohólicas la ocupaban en gran parte. Uno de ellos me miró con cierto aire vicioso e hizo el amago de alzar su mano libre del botellín hacia mí, pero mi mirada desafiante le hizo des ...
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ALIMENTO Las casas eran pequeñas estructuras de un material liso como el mármol, pero que al tacto resultaba blando y desprendía calor. Edgar pasó la mano por la pared exterior de una de ellas, mientras se dirigían hacia una fuente en el centro ...
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Esta reelaboración del cuento pertenece a la antología Cuidado con los salvajes y ha sido corregida por Federico G. Witt. Se publicó en el Portal de Ciencia ficción el 17/05/2009 http://www.portal-cifi.com/scifi/content/view/2552/1/
V. El preludio de ...
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muy útil
16.03.2008
(08.07.2009)
Ausencias Evaluación del producto Tardepor
y_llego_la_locura
Voy y vengo...lo he perdido todo, lo poco que me quedaba. Relación infructuosa, una más en la colección, otra más en la lista de olvidos. Aún duele, ya no solo porque me halla arrebatado todo lo que me quedaba, ni porque un día escribiera que ya no le era ...
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En lo fértil del recuerdo nos basamos,
Opacos al fin de nuestros días,
Con una mano sobre las noches frías
Que han de llegar al final de los veranos.
Ojos mudos me hablaron del pecado
De haber vivido atado a la memoria,
Cuando dos segundos más tar ...
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...Aquella tarde de mediados de agosto, tarde de siesta, de concierto de cigarra, y de brisa húmeda estaba siendo muy calurosa, pero los rayos del sol, que ya habían cumplido con su cometido de derretir la flora y fauna de la zona comenzaron su retirada concediendo así una tregua , y el regalo de un ambiente un poco más fresco y agradable
Nada especial parecía tener aquella tarde , ...o sí
En los jardines Ribalta los frondosos plátanos , chopos , sauces y palmeras, ofrecían su generosa sombra y el verde brillante de sus hojas exhalaba un oxígeno estimulante
Entre los arboles, habían flores ; flores de baladro, jazmines y rosas. El paseo central que atravesaba los jardines discurría ante la presencia de coquetos bancos de madera. A unos 200 metros se encontraba la primera explanada donde un antiguo quiosco, con su...
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Ventajas: todas Inconvenientes no estar las musas conmigo y escribir esto
...Tarde, que concepto pongo en esta opinion, la de tarde por la hora de escribir o lo que hice esta tarde, bueno yo escribo y lo que salga, salga, lo digo , porque hoy, las musas de las ganas me han abandonado, y al final despues de unos cuantos intentos, por escribir, he decicido escribir sobre mi dia de hoy, y lo que he hecho, asi que ahi va.
Despues de acostarme tarde, supongo que sera el inmsonmio, me levante pronto. A ver como madrugo pronto, pues nada, arriba, y encima el dia ha transcurrido, en que si sigo en la cama mejor, ya se sabe que hay dias que es mejor estar en casa y en la cama sin salir, pero bueno.
Hoy es mi primer dia de vacaciones, asi que fui al banco a por dinero, para ir a la agencia de viajes y pagar el viaje que tengo reservado a Roma, en la que me voy a tirar unos cuantos dias, para conocerla a fondo, ya...
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...Un jueves por la tarde, en febrero de...
Pero no llegué a estrenar
mi paleta de acuarelas.
Te borraste sin olas,
sin lunas, sin estrellas.
Te fuiste entre sombras grises
y manchones,
y te borraste sin ruidos
ni colores.
Te hubiese salpicado
con azul las manos.
Te hubiese salpicado
...y te hubiese limpiado...
Te hubiese pintado
despacio, detallado.
Te hubiese pintado
...y te hubiese cuidado...
Cuando leo versos, poemas...
Me dan ganas de llorar
porque quiero ser mortal
y no sé cómo empezar.
Cuando las flores sonríen
abiertas de par en par
y tú regalas luz, ¡ay!
me dan ganas de llorar.
Cuando mi noche se acerque
sin que haya existido tu día
y la hora llegue y me muera
y sienta la nada fría
sin haber sido mortal...
Entonces, ¡ay!, ¡lloraría!...
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