Yo siempre la había deseado, siempre había tenido la necesidad de poseerla, su tono verde esperanza me hechizaba, la esperanza de tener algún día todo lo que me ofreciía. Soñaba con tener mi nombre grabrado en ella para siempre y vivir el día a día, juntas como hermanas. Soñaba en que ella me rescataría de tiempos difíciles y me sobornaría con regalos. Unidas como carne y uña, en Navidad, por Reyes, San Valentín, en cumpleaños, fiestas sorpresas, bodas, bautizos, comuniones, viajes, en fin en los momento más importantes de mi vida.
Poco a poco ella se iba acercando a mi y yo a ella. Eramos como dos imanes con polos opuestos, neustra fuerza era mucho más fuerte que cualquier advertencia materna.
Y por fin ese día llegó. Recuerdo cada instante, cada movimiento, cada pregusta y cada respuesta. Mi mente lo repite una y otra vez, una y otra vez. Quién me iba a decir que se convertiría en mi pesadilla y es que a veces tenemos que tener cuidado con lo que soñamos porque puede convertirse en realidad.
Retornando a ese momento: Era un día completamente nublado, como si fuera un presagio de lo que ocurriría meses después. Era el día elegido, no quise ir dola para ese gran momento y mi madre como buena protectora y guardiana me acompañó sin poder esquivar al destino. Mientras caminaba hacia su guarida recurdo que me sentía fuerte, poderosa, mis pasos eran grandes y acelerados, ella me espiaba ansiosa y mi madre cautelos seguía esos grandes pasos.
Las puertas se abrieron ante mi, di unos pasos y un hombre se cruzó en mi camino y me la ofreció. Las dos nos buscabamos y las dos no encontramos. Ese hombre con su voz suave me resaltaba todas las cualidades maravillosas que yo ya sabía tras años de investigaciones, podía comprar sin dinero y pagarlo dos meses después sin intereses. Podía comprar grandes cantidades y pagarlas poco a poco bajo un mínimo de interés.
Luego todo pasó muy rápido, varias afirmaciones, varias firmas, sólo tenía que esperar 15 días que se convirtieron en dos meses largos y aburridos sin ella.
Primero me enviaron más papeles para rellenar, luego querian fotocopias de mis nóminas, fotocopias de mi carnet, de mi cartilla de la seguridad social, nunca me habían pedido tantos papeles ni para la Declaració nde la Renta. Poco a poco se fué convirtiendo en esa pesadilla que es ahora. Y por fin llegó el día, podía pasar a buscarla ya que era tan poderosa e importante que no podían enviarla por correo y tener la posibilidad de perderla. Otra firma y sería mía, sólo mía. Empezé a utilizarla, cada vez que ella, muy inteligente me dirigía a su guarida, era superior a mis fuerzas, ami fuerza de voluntad que siemrpe había sido firme, de las mejores, pues cayó como otras tantas caerán.
Cuando llega final de mes tiemblo porque sus amenzas se hacen reales, primero con cartas amenazantes y luego quitándome lo único que tengo.
Ahota me peleo entre devolverla o quedarmela, es una lucha dura, no se cómo acabará esto, por este motivo os escribo, a vosostros que todo lo leéis, quedáis advertidos...
23.07.2003 16:55
Quizás estoy en un error y sí que eres yo, o yo tú... ¿no sé? Comprobémoslo: ¿Has intenatado dejar la tarjeta en casa en cuanto llegas de "El Corte Inglés", y en un acto de atracción incomprensible la vuelves a meter en el monedero al día siguiente, "por si acaso, pero no voy a usarla"? ¿Tienes intención de pagar en efectivo cuando realizas alguna compra pero, como una especie de fenómeno paranormal, lo que sacas es la tarjeta? ¿Piensas, realmente, el mes próximo ya no la uso, pero ese próximo no tiene fecha concreta? ¡Un saludo!
10.03.2003 18:35
Juer si que te ha costado tenerla..ahora tienes que dominarla, pq eso de poder comprar sin dinero es muy peligroso.salu2 maki
08.03.2003 19:58
Peligro.... besote CARPE DIEM