Soy partidario de la creatividad en todos los géneros de la vida tanto artística, como de la vida social, entre ellos el lenguaje.
Pero me molestan mucho los eufemismos que tenemos para nombrar ciertos aspectos cotidianos.
La violencia de género es un eufemismo para ocultar que ésta se refiere en el 99% de los casos a la violencia machista sobre la mujer.
Me diréis que a qué viene este preámbulo sobre los eufemismos, pues, sencillamente, a la injusticia con que se tratan las noticias entre todos los medios de comunicación con el verbalismo de violencia de género, que no es otra que violencia de género masculino.
Hablando sobre la película de Iciar tengo que admirar la delicadeza con que se trata los momentos más dramáticos de esa violencia física, que apenas se ven en la película, salvo los comentarios de los partes médicos.
Pero sí que se ven sus secuelas y consecuencias en el terror de la protagonista, Laia Marull, que tiembla cada vez que el marido tiene unos de esos excesos de dominio y tiranía sobre su mujer.
Realmente se ponen los pelos de punta el ver hasta qué punto está dominada por el terror que no puede ni contener sus esfínteres, que tiembla cual hoja zarandeada por el vendaval cuando su marido la amenaza y la grita.
Hasta qué punto queda anulada su personalidad y su voluntad que queda como aterrada. Se palpa el terror y el pavor que siente. Es algo más que físico, es psicológico. Es chocante cuando se decide a denunciar su caso a la policía y no tiene casi argumentos físicos, son psíquicos y no puede traducirlos en palabras, en hechos. La incomprensión del policía masculino que no entiende nada..... Es sobrecogedor.
Realmente la película es un retrato fidedigno del calvario que tienen que pasar esas mujeres que sufren esa violencia doméstica y no tienen posibilidades de tomar decisiones sobre su futuro por muchas razones, no sólo económicas, sino presiones sociales.
Que se lo pregunten a muchas mujeres que son empujadas a sufrir y a aguantar por presiones de su confesor, de su padre, de su madre, de las amigas, del entorno social del pueblo en que viven.....No todo es cuestión de dinero y solvencia económica como se suele comentar.
Pero sí me parece que la solvencia económica y la posibilidad de libertad económica que hoy en día tienen muchas mujeres puede llevar como consecuencia la abundancia de casos de muerte como los actuales.
Los machos no pueden tolerar que se les emancipen y cargan contra ellas con toda la fuerza bruta llegando al asesinato alevoso y vil porque se pone en tele de jucio su hombría, su autoridad, su posesión.
T odo esto y mucho más se vislumbra en la película de Iciar Bollaín, con una dirección magnífica y un guión excelente.
La interpretación de los protagonistas superior. Laia Marull crea y recrea el personaje de la mujer maltratada en todas sus fases de una manera maravillosa. En las escenas dramáticas está genial, demostrando el terror, el miedo, la pérdidad de control de todo su ser ante el marido maltratador.
Luis Tosar hace un excelente papel de verdugo y arrepentido en su papel de macho y enamorado, poseedor y dominador, al mismo tiempo que incomprensible con los deseos de su pareja.
Un sobresaliente para ambos..... Me creo que lo mal que lo tuvieron que pasar para rodar estas escenas, más si son personas con sensibilidades opuestas al papel que tienen que representar.
Sobre otros personajes destacar la actuación de María Rosa Sardá como madre que no quiere ver el problema y aconseja que se arregle, que no cambie nada, que se aguante.
Candela Peña tiene un pequeño papel pero, como siempre, lo cumple con creces.
Son a destacar las sesiones de terapia del grupo de maltratadores. Digna puesta en escena para entender, si es posible entender, la no comprensión de estos "personajillos" que les resulta impensable que haya otras sensibilidades diferentes a las suyas. Que piensan que la esposa es el descanso del guerrero, sin inteligencia, sin voluntad....., sin ser personas.
Creo que es una película para ver repetidas veces y comentar entre los amigos, los hijos, la familia, para crear un estado de opinión que cambie la mentalidad que se tiene en este tema tan actual, casi de moda, en este controvertido tema, tan candente y con tantos ángulos para tomar decisiones que puedan mejorar la situación de las más débiles, las mujeres......
Violencia de género.....Ja, de género masculino....
A ver si los jueces, policías y políticos, y la sociedad en general acertamos con la nueva ley que se quiere implantar, pero a ver si lo logramos con la educación familiar, escolar, social...... Que esta película se utilice como debate y medio de enseñanza.
Os animo encarecidamente a verla y revisarla...
28.11.2004 20:52
has dado en el clavo,muy buena tu valoración. Saludos
08.11.2004 17:11
Me gustó mucho la película y creo que has hecho una acertado análisis de ella. Felicidades. Saludos.
16.04.2004 21:43
Me ha parecido excepcional tanto la síntesis como las valoraciones de la película y su escala ética y profesional. Me ha encantado. Besos,