De entrada advierto que esto que voy a escribir quizá quede mejor en... yo qué sé... ¿Ciao Café?
Pero es que no he podido aguantar la tentación de plasmar aquí otra "amazing story".
No voy a contar la historia del nacimiento de éste, nuestro engendro, ni voy a explicar su funcionamiento, ni...
Vamos, que si alguien tiene la bondad de leerlo todo y luego al final se encuentra aquello de: "¿Cómo de útil crees que te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?" y quiere pinchar el "nada útil", pues, bienvenido sea, no pasa nada.
Yo es que estaba muy tranquila leyendo el tan controvertido (¿?) Código DaVinci y como de momento todavía no le he visto nada extraordinario, para no aburrirme me puse a fisgonear en las opiniones sobre Timofónica y... ¡Voilá! La de historias casi best-sellers que he visto. Esto sí que merece un libro recopilatorio con todas las "gracias" de las que hemos sido víctimas todos y cada uno de nosotros. Y he pensado yo (que todos los días pienso un poquito, unos 5 minutos para no agobiarme) que Timofónica realiza una labor social incalculable e inestimable. Timofónica Sin Fronteras (T.S.F.) ayuda a millones de usuarios a desarrollar la creatividad en la escritura (mirad cuántas opiniones que son verdaderas obras literarias) y también ayuda muy eficazmente a desarrollar el razonamiento y la fluidez verbal (¿a que alguien dice Timofónica en una reunión y la gente alrededor inmediatamente pasa a enumerar por lo menos 30 ó 40 epítetos, todos sinónimos para referirse a ella?).
Yo, para no ser menos, también tengo mi historia con T.S.F. y la voy a contar para desahogarme, pero si además a alguien le es de utilidad, mejor.
Recuerdo aquel día como si fuera hace un año (fue hace un año). Por fin terminamos nuestra casa y pedimos el cambio de domicilio.
T.S.F.: No hay problema, como es dentro del mismo pueblo, les conservaremos el mismo número telefónico. Esta semana enviamos un técnico.
El técnico vino hace un mes...
Mientras tanto, todo el mes de diciembre y enero, día sí y día no, llamábamos al 1004. Para no aburriros con detalles, a las dos semanas de estar sin teléfono, en una de tantas llamadas, de dar el nombre, el dni, de explicar por enésima vez el problema y de especificar lo que habíamos desayunado esa mañana, una de las operadoras nos dice que nuestro número ha sido asignado a otra persona y que ellos no tienen ninguna constancia de que se hubieran comprometido a guardarnos el número de teléfono. ¿Asombroso? Pues, no.
Más llamadas, más reclamos, volver a repetir la historia y en otra de esas, la operadora de turno nos dice que hay que poner más de 5 postes para poder darnos línea. Le contestamos que es imposible, que 5 postes no caben...
Llamada 345,2 (ya habíamos hablado con todos los operadores y operadoras de T.S.F.): "Oiga, que sólo tienen que poner un poste y darnos línea y que si hace falta, nosotros sembramos el chopo". (Sí, tenemos en el pueblo postes de chopo...).
T.S.F.: Que no, que son más de 5 y eso es una obra de envergadura que necesita de la aprobación del Obispo de la Patagonia...
Nosotros: pero es que a 30 metros de nuestra casa hay un poste, y nuestro vecino de al lado, tiene teléfono...
T.S.F.: Es que esa línea ya está saturada y hay que levantar una red nueva...
O sea, que para dar línea a un solo teléfono, había que sembrar 5 postes. Claro caso de escuchar campanas pero no saber dónde...
Luego de 5 meses llamando en las cabinas telefónicas al 1004, nos aburrimos y escribimos una carta al presidente de ésta nuestra comunidad (T.S.F.), contándole todas nuestras aventuras. ¿Respuesta? "¡Leñe, que hay que poner 5 postes y de momento no tenemos tiempo ni presupuesto! De todas formas, que sepáis que aquí estamos y aquí seguimos, siempre dispuestos a solucionar todos los problemas de nuestros clientes..."
Un buen día, quiero decir, una buena mañana (eran las 6) a los 6 meses, tocan al timbre. Se presenta un señor con una mala lechuga y sin ninguna identificación ni distintivo... y nos dice que viene a poner el poste. (¿No eran 5?).
Pues, bueno, póngalo.
Nos acostamos a dormir otra vez. A las 6:30 am vuelve a tocar el timbre.
- Oiga, que el poste lo tengo que poner en la fachada.
- Eso te crees tú, -le dijo mi pareja- el poste, en la acera de enfrente, como los demás postes que hay en la calle.
Que no, que la altura era muy baja, que si pasaba un camión se lo llevaba, que él era un trabajador de una empresa contratada de otra empresa contratada...
Le preguntamos si veía otra solución.
Cómo no... otra solución era que pasaran el cable al nivel de la calle, roturándola, enterrando el cable y que pagáramos nosotros.
Lo despachamos.
Segunda carta al presi, contándole los pormenores y detallando, igual que en la carta anterior, todas la llamadas efectuadas al 1004 y la visita del contratado de la contratadora.
Respuesta: "Es que no estáis conformes con nada. Os hemos dado soluciones: poner el poste en la fachada, enterrar el cable, (y otra que no me acuerdo pero muy descabellada). Esto es lo que hay. De todas formas, que sepáis que aquí estamos y aquí seguimos, siempre dispuestos a solucionar todos los problemas de nuestros clientes..."
Una hermosa tarde de verano cogimos una escalera, un papel, un lápiz y la cámara fotográfica y nos paseamos por nuestra calle midiendo y fotografiando los postes de nuestros vecinos. Resultados: todos los postes que medimos con sus respectivos cables tenían una altura muy inferior a la altura que tenía nuestro punto de entrada (que tiene unos 5 metros).
Tercera y de momento última carta anexando fotografías y medidas y de nuevo la relación de las llamadas al 1004 y todo todo todo. Ah, y: "de todas formas, que sepáis que aquí estamos y aquí seguimos, siempre dispuestos a acudir a todos los medios necesarios y a enviar una copia de este expediente X a la Secretaría Técnica de Telecomunicaciones del Ministerio de Industria y a los organismos y entidades encargados del control de calidad y atención al cliente".
A finales de septiembre nos fuimos de viaje y a principios de octubre estando por allí en donde no me acuerdo ahora mismo, recibimos una llamada al móvil, de un señor muy meloso diciéndonos que tan pronto regresáramos a nuestra casa encontraríamos el poste colocado donde habíamos pedido y como habíamos pedido y nuestro teléfono.
Regresamos el 3 de noviembre. El poste estaba, efectivamente, en la acera de enfrente y el día 4 llegó el técnico, un joven muy amable, bien identificado como trabajador de Timofónica. Nuestra mayor sorpresa es que el chico nos dice que ya conocía nuestro caso. Que el año pasado cuando hicimos la gestión del cambio de domicilio él le había dicho a sus superiores: "Voy yo, sólo hay que poner un poste" y nadie le hizo caso...
Estoy segura que el presidente o por lo menos el secretario del secretario del secretario del presidente de T.S.F. sueña con nosotros y que cuando algún empleado le dice a ese secretario que han recibido una llamada de los señores tales, le tiemblan las piernas y le dice: "Dáles lo que pidan, pero por favor, que no llamen y no escriban más".
Yo creo que este año les vamos a pedir un Ferrari Testarrosa. A lo mejor para diciembre del año que viene nos lo envían...
¿Que si recomiendo a Timofónica? Hombre, claro que sí. ¿Dónde si no vamos a encontrar una empresa de estas características que nos haga la vida tan interesante?
Bueno, eso y que a mí no me gusta pasármelo mal yo sola...
Disculpas por el rollo (pero me he quedado nueva).
13.05.2007 15:17
se me han acabado los exceps!! chiquilla, merece la pena que te hagas de telefónica sólo para leer la opi después xDDDDD cómo me he reído!!! uf es que los de T.S.F son la leche, no voy y llamo desde el móvil una vez porque el teléfono se había puesto en huelga y me dice: "no, tiene usted que llamar desde el fijo que no funciona"...ejem ¬¬' cómo llamo del fijo si está más muerto que tu cerebro?....un rato después lo pilló el tipo...xD besitos!
25.05.2006 14:58
al menos te has quedado agusto ;) un saludete
08.03.2006 12:05
Muy buena opi! me ha gustado mucho el humor con el que lo cuentas... al mal tiempo buena cara, quien la sigue la consigue.. bueno, ya paro. Yo también he tenido mis aventurillas con telefónica, a ver si escribo una opi... Me alegro que todo saliera bien al final. Viva Ono!!!