Eran las seis de la tarde del lunes pasado.
Ya se había notificado por todos los medios de comunicación que se acercaba a las islas canarias la tormenta tropical "Delta" con fuertes vientos y lluvias.
La recomendación era no salir de las casas a no ser que fuera realmente imprescindible.
A las cinco de la tade se fue la luz y empezó el viento.
Comenzaron a volar árboles arrancados de cuajo, ramas por doquier, muros que se caian por el vendaval. El ruido del viento era infernal, pues no era un ruido de "silbar" sino que era como muchos motores puestos en marcha a la vez, un ruido grueso, gordo y ensordecedor.
Se cayeron las líneas telefonicas y la única manera de saber que pasaba desde mi casa en el exterior era la radio del coche.
Así que alli estuve metida toda la noche oyendo la única emisora que funcionaba Radio El Dia.
A través de ella nos enteramos como iba transcurriendo la noche, pero sin mucha información, solamente los mensajes que mandaban los ciudadanos a esta emisora, y casi todos pidiendo auxilio.
La gente se quedó atrapada en los ascensores, los trabajadores de Ikea no pudieron salir y tuvieron que pasar toda la noche en las instalaciones, resguardados en los baños. El aeropuerto de los Rodeos cerró y tambien pasajeros y trabajadores no pudieron salir de sus instalaciones, el tejado del aeropuerto voló por los aires, la torre de pisos más alta de Sta. Cruz, que está construida hace un par de años, se rompieron los cristales, se desprendió la fachada y la presidenta de la comunidad notificó que estaban todos los vecinos en el parking sin saber que hacer.
Cerca de mi casa cayeron siete postes de alta tensión, con los cables por la autopista saltando chispas por doquier.
Fué una noche espantosa.
A la mañana siguiente, seguiamos en alerta roja y con orden de no salir de las casas para dar tiempo a los servicios de limpieza a que quitasen lo más gordo. Seguiamos sin luz, pero ya con la luz del sol, parece que todo se hace más fácil.
Salí como pude de mi casa a comprar velas, pilas, agua y alguna cosa de maxima necesidad.
Todos los centros comerciales cerrados y grandes superficies cerradas, únicamente abierto El Corte Ingles, pues tenian generadores propios.
Hacia allí me encamine, pero estaban agotadas las pilas y las velas. Compré agua.
Me volví a mi casa.
Seguiamos escuchando la radio y al caer la noche nuevamente a encender las velas y poder pasar la noche, mientras iban retransmitiendo los daños ocasionados y los mensajes más urgentes que había que atender.
Los alcaldes no daban crédito a como estaban sus municipios.
Los más afectados Arafo, cuyo alcalde lloraba pidiendo ayuda, Guimar sin luz, así casi toda la isla.
Se pasó la noche y los politicos lo único que pedian era calma y que se repondria la luz lo antes posible.
Seguian pasando las horas y no habia luz.
De nuevo bocatas y sin poder darte una pequeña ducha.
Así hasta esta mañana del jueves en que ha vuelto la luz y en estos momentos estoy dándome un respiro en Ciao, a ver si me relajo un poquito, para seguir quitando piedras, ramas, árboles, chapas de los alrededores de mi casa.
En fin, que por lo que dicen la isla ha quedado muy tocada y se están restableciendo los servicios poco a poco.
Ha habido según las últimas noticias siete muertos.
Seia que rescataron del mar que venian en alguna patera.
Un señor en la isla de Fuerteventura que subio a su terraza a recoger algo en pleno huracán y se lo llevó el viento.
En Tenerife que ha sido la isla más afectada, gracias a Dios, no ha habido ninguna desgracia personal.
Esperemos que este paraiso vuelva a ser lo que era en pocas semanas.
14.02.2007 14:46
!!Vaya susto!!
04.01.2006 20:16
Te mereces este excepcional,solo por lo que has pasado,lo has contado muy bien...no se que pasa con el clima,ultimamente esta cambiando de una manera brutal...esperemos que no tengamos que acostumbrarnos...saludos
18.12.2005 21:31
Muy bien contado. Saludos.