pelicula con muy poco contenido tecnologico, mala en cuanto a efectos especiales . una trama sin un hilo.. la verdad esque esta pelicula en ocaciones llega a dar risa por su mala calidad. Un tiburón mecánico resultó a la postre más que suficiente para ilustrar en los setentas, el reto de los hombres por vencer a la bestia en pleno siglo XX. Y resultó tan efectiva, que al parecer el intento de seguir usando tiburones para construir relatos de suspenso y terror sigue siendo – al parecer- una buena idea.
Sin embargo, los clichés de un clásico – como Tiburón- son díficiles de superar y la verdad es que un guión poco creativo, ridículo en ocasiones, más el uso de tiburones digitales, no son suficientes para volver a hacer una película que de todas formas ya vimos: un grupo de jóvenes de vacaciones, vivirá la pesadilla de sus vidas cuando son atacados por una serie de tiburones que extrañamente han llegado a un lago de agua dulce y que parecen particularmente salvajes y hambrientos.
La película podría resultar más interesante si nos explicaran mejor como es que llegan a sobrevivir todas (sí, todas) las especies de tiburones en un mismo hábitat, pero el asunto termina por perder interés cuando te das cuenta que no es un recurso narrativo si no la pura ignorancia de los guionistas y productores y por tanto la premisa se expresa de un modo tan superificial, que termina dando risa.
Tiburones falsos, venganzas amorosas y situaciones predecibles. Los clichés que conocemos bien y nada más en compensación por haber pagado un carísimo boleto para el 3D. Definitivamente, siempre resultará más interesante que ésta cinta, echarle una ojeada a la semana de Tiburón en Discovery Channel.