Sobre mí:JOSÉ Y PILAR___HOP___83ª CEREMONIA DE LOS ÓSCAR___RABBIT HOLE___CRANFORD___CISNE NEGRO___¡QUÉ TIEMPO...
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 27 miembros de Ciao
Lo que más llama la atención de este hotel es lo cursilón de su decoración en las zonas comunes. Si titulo así mi opinión es porque parecen víctimas de esa tendencia artística que implicaba llenar cada hueco de la obra, no dejar parte alguna sin decoración... pero ¡qué decoración en este caso!
La arquitectura del hotel no es precísamente agradable, y es que está formada por unos triángulos/vigas que no sólo afean el conjunto por fuera, sino que destrozan las posibles vistas desde cada habitación. SIn embargo, los triangulos que forman la fachada no nos preparan para lo que encontraremos en la recepción... un cúmulo inimaginable de cortinones, jarrones espantosos, dorado por todas partes, angelotes, mil molduras (voy a intentar poner alguna foto, pero es imposible que hagan el mismo efecto que estar en medio de todo ese horror)... y donde queda un trocito, meten una pintura del mismo tipo: jarrones floreados al máximo, columnas decoradas con doradillos, techos que parecen copias espantosas de la obra de Miguel Ángel.
Es sencillamente horrible. Bueno, no sencillamente, porque la profusión de detalles es mareante.
No sé si a todo el mundo le hacen lo mismo, pero a nosotros nos dijeron que si queríamos pedir algo al servicio de habitaciones teníamos que dejar esa especie de copia que se dejaba antes de la VISA. Yo, lo siento mucho, pero bastantes cosas pasan ya sin que te hagan ese papel, tan desfasado. Hacía siglos que nadie me pedía la VISA en un hotel al registrarme, y mira que voy a hoteles. Como mucho, te piden el pasaporte y lo fotocopian.
HABITACIONES: LLegas a ellas tras salones y salones, a cuál más "Sissi emperatriz pasada por el todo a cien", y la verdad es que, aunque son oscuras (por las malditas vigas puestas en forma de triángulo en las ventanas), la decoración es mucho más pasable.
El cobertor, la moqueta y demás detalles son menos lamentables que en otros hoteles. Al decorador de la recepción le dejaron que diera ideas para el baño. Es muy cómodo, a pesar de que la temperatura del agua es como para llevarse un libro, para esperar hasta que quede bien. No puedo entender que tengan a Pedro Botero al mando.
La cama es como gigantesca, que te puedes pelear con tu pareja tan feliz, y si ronca, estarás lejos del epicentro del roncador.
Un problema es que la habitación no tiene calefacción, sólo aire acondicionado, así que como yo tenía un frío de muerte por estar enferma, me trajeron un calentador potente.
SERVICIOS ADICIONALES: Internet es una clavada, pero eran lentejas, que si quieres las comes y si no las dejas.
La piscina es un pasote, tanto que no recuerdo detalles feos en su decoración, sólo que es enorme y está muy bien diseñada.
El gimnasio huele a rayos, como todos los gimnasios que conozco ¿por qué no los diseñan con alguna forma de airearlos? Si conseguimos olvidar la peste gimnástica, está muy bien. Junto a él está la sauna, los dos jacuzzis, la zona de masajes...
El hotel tiene también una especie de pasillo con tiendecillas que no son nada del otro mundo en lo que ofrecen, pero sí en los precios, astronónomicos y en su nombre pretencioso "shopping arcade".
Es muy cutre que un hotel de 388 habitaciones sólo cuente con dos ascensores, que te pasas un buen rato esperando, y tampoco es muy inteligente que cada vez que llegue el ascensor suene un "PING" lo bastante fuerte como para que se oiga desde las habitaciones cercanas.
SERVICIO DE HABITACIONES: Magnífico.
Tienen dos cartas, la normal y la del Giuseppe Verdi. La primera está bien e incluye los mismos paltos que en todos las cartas de todos los hoteles, pero la segunda es excepcional. Verdaderamente ofrecen una oferta variada y deliciosa de comida italiana de calidad, algo nada fácil de encontrar por el mundo (no la comida italiana, sino la calidad de ésta).
Los platos del restaurante italiano están muy bien presentados, en su punto justo de cocción, y me sorprendieron tanto por la rapidez como por la mesa que trajeron, con todo tipo de complementos.
Los precios del servicio de habitaciones son más que razonables, más aún si consideramos la calidad que tienen.
Esta vez no puedo hablar del desayuno porque ni bajé, que bastante tenía yo con mi calefactor y mi Giuseppe Verdi. Cuando vuelva, ampliaré la opinión, pero la impresión que me dió es que está muy bien, sin más pega que el hecho de estar demasiado expuestos los clientes a las miradas de los que pasan.
PRECIO: entre 122 y 196$ la habitación doble, dependiendo de la temporada.
PERSONAL: Son tan corteses que uno no sabe cómo acabar las conversaciones. Todo amabilidad, sonrisas, prudencia... y claro, cómo va uno a protestar por los pequeños problemillas cuando le tratan tan bien. Tuve un pequeño lío al pagar, porque me dieron el cambio en quetzales y yo quería euros (que es con lo que había pagado y me habían dicho que me darían el cambio en euros). El recepcionista me dijo que ¡no tenían dólares ni euros! Vamos a ver, pero si estoy viendo que todo el mundo está pagando en efectivo con esas monedas en mis narices ¿por qué no me dan mi cambio en ellas? Supongo que es política del hotel y tienen los pobres empleados que defender lo indefendible, pero es un detalle feo que uno traga porque se lo dicen de forma muy amable.
Eso sí, no me acostumbro a que me llamen "seño", como dicen por esos lares.
En resumen: me parece un hotel pretencioso en su forma, que pretende ser lo más de lo más, y lo es en el trato personal, pero no en la política de la empresa, que parece dar por hecho que el cliente es un gorrón no muy de fiar.
Es agradable porque es un cinco estrellas de verdad, pero me parece algo peor, por pequeños detalles, a otros de su misma categoría, por eso lo califico como "adecuado". No es que me parezca malo, pero sí que me parece que ofrece justito lo que un hotel de 5 estrellas debe dar, que es mucho. Por eso, porque por el mismo precio los hay mejores (no sé si en Guatemala), le planto una valoración que puede parecer rácana. Evidentemente, uno está muy bien en ese hotel, pero por lo que cuesta, esos detalles incómodos no deberían destacar.
Fotos de The Westin Camino Real, Ciudad de Guatemala
Hombre.. desde luego minimalista no es.. pero quien sabe, a lo peor eso es lo que se lleva por allá y claro.. De todas formas casi que lo que importa es que este limpio.. aunque entre tanto adorno .. uff, no se como se las arreglan...
Pues si que es recargado. Debe ser bastante mareante trabajar todo el día en un lugar así de recargado. No hay tiempo para que la vista se relaje y descanse. Saludos.
06.09.2006 14:40
Je, la fachada parece un castillo de cartas... XDD
14.12.2005 15:22
Hombre.. desde luego minimalista no es.. pero quien sabe, a lo peor eso es lo que se lleva por allá y claro.. De todas formas casi que lo que importa es que este limpio.. aunque entre tanto adorno .. uff, no se como se las arreglan...
10.12.2005 12:18
Pues si que es recargado. Debe ser bastante mareante trabajar todo el día en un lugar así de recargado. No hay tiempo para que la vista se relaje y descanse. Saludos.