Llevo leyendo un rato las opiniones que algunos miembros de Ciao escribieron en su momentos sobre esta ciudad. Y, la verdad, es que ni son muchas, ni cuentan mucho más que es una ciudad multicultural y 4 cosas más.
Como otras muchas ciudades en el mundo, Toronto es una gran desconocida para los europeos. Quizá sea un poco injusto, pero del continente americano, en general, conocemos poco. Y, si nos limitamos a América del Norte, creemos conocer mucho pero solo conocemos menos de la mitad. Esta mitad es Estados Unidos. Pero, qué conocemos de Canadá??? Poco o nada, en su momento conocimos algo por la Guerra del Fletán y en estos últimos meses por la Neumonía Asiática y poco más.
Hace unos cuantos años, cuando tenía dinero, me planteé la necesidad de mejorar mi inglés. Estuve mucho tiempo mirando los folletos de las agencias de cursos de inglés para adultos y por más que analizaba las ofertas no encontraba nada que me gustara. Unos porque eran caras las residencias, otros porque no se ajustaban a fechas, otros porque los vuelos tenían precios impagables.... Al final, haciendo cuentas, descubrí que ni Londres, ni Dublín, ni Los Ángeles, ni Boston, ni Malta cumplían con los requisitos. Toronto era la ciudad: los vuelos eran igual de caros que a los USA, el idioma en la zona sur es el inglés, los alojamientos y cursos eran casi tan caros como los británicos pero el dólar canadiense estaba mucho más bajo que las libras (esterlina e irlandesa) y el dólar americano.
No sabía lo que me iba a encontrar pero me tiré a la piscina. Contraté el viaje, me compré una guía e hice el equipaje para hacer un curso de inglés. Claro, esa era la excusa. Necesitaba un lugar dónde descansar y el móvil no estuviera sonando constantemente (en USA y Canadá son tribanda y aquí son duales).
La experiencia fue tan satisfactoria que dos años después repetí. Y, como no hay dos sin tres, volveré en cuanto pueda.
Canadá es un país lleno de bosques, con un clima muy agradable en verano (más o menos 30 grados desde mitada de junio a principios de agosto), con gente agradable.
En ambos viajes, el alojamiento era en residencia. Con mi edad, paso de que nadie me esté controlando mis idas y venidas. La residencia estaba en el norte de la ciudad, rodeada de un inmenso bosque en el que había ardillas, mofetas y algún que otro mapache. Sí, en la misma ciudad.
Toronto presume de dos cosas: de tener la calle más larga del mundo y de tener la torre más alta. La calle se llama Yonge Street. Comienza casi en el lago Ontario y se extiende por kilómetros dentro de la ciudad hasta que se convierte en autopista.
La CN Tower es una torre de comunicaciones, vamos como Torrespaña. Se puede visitar. Han construido en la base un pequeño centro de ocio y entretenimiento. Pero lo mejor, es subir hasta la plataforma en un ascensor acristalado. Desde él se ve el lago y el estadio de los Blue Jays, el Sky Dome. Cuando estás en la plataforma hay una exposición sobre la ciudad y un mirador al que se puede salir y tomar el aire. Para los que tienen vértigo, es recomendable que miren al frente y no al suelo porque en una zona el suelo es de cristal y les puede dar algo. La cafetería es divertida. Si hay presupuesto una copichuela en este sitio es algo inevitable, sobre todo si quieres un vaso de cristal en forma de la torre.
Hay que tener en cuenta que ni USA ni Canadá tienen nada que ver con Europa. Ni tienen una historia similar, ni los monumentos, ni las catedrales, ni las ruinas romanas... Simplemente es diferente. Así que el que vaya pensando en ver monumentos antiguos, museos y catedrales románicas que se olvide.
La ciudad está dividida por Yonge Street. A lo largo y ancho de esta calle se dividen los barrios. Y cuando digo dividen es porque es una ciudad multicultural que acepta e integra a los inmigrantes de una forma asombrosa. Por la calle se ve gente de diferentes razas, religiones, tribus... y son canadienses. Si estás algo más de unas semanas, incluso no te sentirás turista. Hay barrios de todo tipo: indio, chino, italiano, griego, negro, judío... incluso hay casa de España. (Siempre te encontrarás un gallego allá donde vayas. Que conste que lo digo con el mayor cariño del mundo porque gracias a ellos conocimos a nuestra gente allí).
Yonge Street es el Preciados de Madrid, la calle Larios de Málaga o la calle Sierpes de Sevilla. Es una calle comercial. Aquí puedes encontrar desde bazares, centros comerciales como Eatons, cines, sex shops, teatros, pizzerias... de todo. También existe el equivalente al Serrano madrileño donde encontrarás Hugo Boss, Laura Ashley o Versace. Justo en esta calle, Zara instaló su tiendecita. Debió ser uno de los primeros Zara International que he visto.
La ropa es muy yankee, con lo cual, os podeis imaginas que en cada esquina se encuentran GAP o Spirit. El Zara Canadiense es Roots, es más caro pero no está mal.
Comer, cuando vas con el presupuesto ajustado, en España es fácil. Cuando te vas fuera es más complicado. En Toronto se soluciona con las cadenas de comida rápica, como siempre, o en el metro. En algunas estaciones de metro hay espacios dedicados a la restauración. Son puestos de comida china, vegetariana, hamburguesas o helados y en el centro un amasijo de mesas. Ojo, porque las mesas se comparten. Es decir, si necesitas sentarte para comer tu hamburguesa y ves que una mesa tiene un sitio libre pides permiso y ya está. Eso sí, tendrás que aguantarte si la conversación de tus compañeros de mesa no te gusta.
Café, café, poco y malo para los españoles. Está lleno de Starbucks por ejemplo. En sitios normalitos, el café es aguado, eso sí, tendrá miles de aromas y podrás echarle canela o azúcar moreno, leche desnata o crema, pero café como el español no. Cuando volví, echaba de menos los Ice Capuccino que me tomaba allí.
Cosas que ver... Además de un partido de beisbol en el Skydome y subir a la CN Tower, otra visita obligada es Casa Loma. Si no recuerdo mal, es una mansión al estilo victoriano construido por el fundador de la compañía eléctrica.
Otro lugar que no hay que perderse es el lago. En la misma ciudad está Harborfront. Es el "paseo marítimo" en el que embarcan los transbordadores y yates para turistas. Aquí están los mercadillos y los espectáculos de verano. Y, por su puesto, las 3 islas con parque de atracciones y playa incluidas.
Es una ciudad completamente abierta en verano. Si los españoles somos gente de terracita, los canadienses son gente de "patios", que es lo mismo, de ir sin camiseta en patines, de salir en bici a todos lados... Disfrutan del sol y del calor porque las temperaturas en invierno llegan a ser insoportables.
Los canadienses, en especial los de Toronto, son gente bastante amable. Las dos veces que he estado se han portado magnificamente conmigo. Cuando perdí mi maleta, la gente de la residencia estuvo pendiente de mí en todo momento para que no me faltara nada. A las niñas que llegan solas a la puerta de la residencia, las recogían los de seguridad y las llevaban a sus pabellones. Una amiga mía se desmayó sola en un jardín y los vecinos cuidaron de ella.... Incluso, una chaval me vio con pinta de turista (iba agarrando la mochila cual japonés por medio de Madrid) y me tranquilizó diciéndome que era la ciudad más segura del mundo. Bueno, eso también lo dicen las guías, pero hasta que no lo ves no lo crees. Allí los policías están por todos lados, incluso aunque no los veas.
Una de las cosas que no me gustó de la sociedad canadiense es la soledad en la que viven inmersos. En el caso de Toronto, al ser una ciudad tan plana y tan grande, la gente está sola. En mi caso, tuve varios econtronazos agradables que me lo demostraron. Y, lo peor es el tema del alcohol.
En Toronto, la gente bebe en su casa. Aquí sales a tomar algo con tus amigos o te vas a tomar una cerveza al bar de la esquina. Es algo normal. Allí también pero es más el consumo de alcohol en casa. Por eso, las licorerías están abiertas a todas horas llenas de gente que se llevan sus correspondientes botellitas a casa.
Es una ciudad en el que la cultura es algo más asequible. No lo digo por los espectáculos ni los musicales que son caros. Sino porque hay muchas revistas gratuitas en las que puedes encontrar todo tipo de eventos en cualquier lugar de la ciudad a precios módicos. La prensa gratuita es lo más habitual del mundo. Por ejemplo, a principios de Julio hay un festival de verano que inhunda la ciudad de espectáculos callejeros, da igual que sea un parque o una fuente, allí hay grupos de danza o de teatro montando su espectáculo en horario determinado. Eso sí, tan bien montado que te puedes pasar toda la tarde viendo cosas sin aburrirte.
Por último, que ya me he extendido demasiado, no me quería olvidar de insistir en una cosa, ya que estamos con el CIAOMOVIMIENTO, es una ciudad en la que impera LA TOLERANCIA. Da igual la raza, el color, la opinión política, la religión, la nacionalidad.... es una ciudad en la que no importa.
En todos mis viajes, he tratado de perderme por todos los barrios. Una parada que se ha empezado a convertirse en costumbre es el Barrio Gay de cada ciudad. El de Toronto es uno de los mejores que he visto. No es como Chueca en Madrid ni como el de Amsterdam. Es exactamente igual al resto de la ciudad, un barrio abierto a la gente. Me resultó muy curioso el estilo de vida que llevan, sobre todo porque aquí es donde más se disfrutaba del verano, sin prejuicios y sin tonterías. Completamente libres.
En resumen, si algún día podeis ir, no lo dudeis. Es una ciudad increíble.
PD Otro día os contaré más cosas de este impresionante país como Niagara Falls o Wonderland.
14.08.2011 18:00
Yo también no he oído más que alabanzas a esta ciudad y, quizá en el futuro, me plantee visitarla. Gracias por tu personal punto de vista. Saludos.
10.04.2011 02:23
Siempre he querido a Toronto, entra dentro de mis viajes futuros,:)
14.10.2005 12:38
Qué envidia me das! A ver cuando puedo ir yo. Es un viaje que tengo pendiente. Un saludo!.