Parece que no tiene fin, pero lo tiene
07.04.2008
Ventajas:
Interesante, entretenido, engancha en algunas partes
Desventajas:
Ha hecho excesivamente largo lo más aburrido
Recomendable:
Sí
 Balinesa
Sobre mí:
usuario desde:02.07.2007
Opiniones:210
Confianza conseguida:37
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 20 miembros de Ciao
Esperaba un libro de esos que te deja días pensando, exagerando incluso, diría que esperaba el libro de mi vida. ¿Por qué no? Tiene los ingredientes que me gustan: es largo, habla de la Edad Media y de sus miserias, y es la continuación de una novela que me ha gustado mucho. Estaba ansiosa por leerlo. Voy a intentar hacer una opinión en la que no desvele mucho, porque tiene muchas partes, y dar un solo detalle puede significar que os fastidie cuatro partes de siete que hay. En el final dedico un trozo SÓLO a quienes hayan leído ya la novela, para desahogarme, que os aconsejo que no leáis si no queréis que el libro pierda casi toda su gracia.
Los amantes de la literatura pomposa me perdonaréis que incluya en esta opinión una referencia a uno de los últimos libros de la irlandesa Marian Keyes, conocida y adorada por muchas y desdeñada por los anti-chiclit. En el libro, cuya trama gira en torno al mundo editorial, aparece una conversación entre dos escritoras. Una de ellas se queja de falta de inspiración, y la otra le da un consejo infalible: -Si no sabes que escribir, mete una escena de sexo. Nunca falla.
Aunque parezca una tontería, se me quedó grabado, porque es evidente que cuando un escritor escribe sobre escritores, está metiendo mucha autobiografía y experiencias personales allí. Y he recordado mucho esta frase, porque me he dado cuenta de que si estoy leyendo un libro con una trama que va decayendo, y de repente aparece algo de sexo, mi atención regresa, tímidamente y con la cabeza gacha, ¡pero vuelve! En "Un mundo sin fin" se nota enseguida el exceso de sexo, que no es que sea excesivo, pero en comparación con el anterior, se nota que el autor se ha pasado un poco. ¡No voy a ser yo quien se escandalice, si una vez estaba tan ansiosa por leer algo nuevo que termine comprando un libro erótico de lesbianismo! Pero me ha sorprendido la aparición de sexo tan frecuentemente, sobretodo en la primera mitad del libro, donde aparecen escenas explícitas, regadas con un poco de poesía y palabras exquisitas para que suene más bonito, pero da igual.
Si para describir una masturbación hay que usar palabras como "triángulo de suave vello", "dulce abertura", "cálida humedad", entonces gracias. Pero señor Ken Follet, que ya veo que a usted le gusta mucho describir las partes de las mujeres, se ha olvidado de una zona indispensable para el placer sexual femenino. Tiene delito que en el 2008 todavía haya hombres que se olviden de que eso está ahí y existe para algo. Mi más sentido pésame a la señora Follet. Ya os digo que en la segunda mitad el sexo desaparece un poco, volviendo a ráfagas, pero nunca tanto como al principio. Eso sí, me he quedado con las ganas de leer más sobre la homosexualidad de la época, describe ligeramente dos escenas de sexo homosexual entre personas relacionadas con el clero, ¡y lástima!, ahí sí que se queda corto.
No hace falta que diga que de continuación no tiene nada, todo pasa doscientos años después de la primera parte, y sólo hay un par de referencias a los anteriores protagonistas, pero no importa. Tengo que decir que la historia de amor principal del libro me ha parecido aburrida, excesivamente larga y repetitiva, por no hablar de lo parecidísima que es a la relación de Jack y Aliena en "Los pilares…". Hay una gran diferencia, claro, de hecho, es un gran problema que hace lógico que dos personas no puedan estar juntas, pero por lo demás, es igual a la historia de amor del primer libro. Es tan parecida, que el personaje femenino me recordaba mucho a Aliena, y no sólo eso, sino que no podía evitar imaginarme al personaje masculino físicamente como me imaginaba a Jack.
En realidad el libro empieza con Gwenda como protagonista, la niña de ocho años que empieza a robar presionada por su padre. Me ha parecido el personaje más interesante de la novela con diferencia, no entiendo por qué el escritor no le ha sacado más partido, ¡no lo entiendo! No sé que veía él de maravilloso en la historia de amor que ya he dicho que ocupa tantas y tantas páginas y tantos capítulos de forma casi innecesaria, dejando de lado a personas más interesantes y a historias más fascinantes. De hecho, la historia de amor es sólo eso: yo te quiero, tú me quieres, follamos, nos separamos, algo nos separa, no dejo de pensar en ti, vuelvo a verte, follamos de nuevo, tú te separas de mí… ¡anda ya! A mí eso me aburre. En cambio, hay muchas otras historias paralelas más interesantes que ya podrían haber ocupado tres cuartas partes del volumen que ha ocupado el maravilloso romance, que era un coñazo.
Por ejemplo: hijas vendidas por sus padres para ser prostituidas, compromisos matrimoniales rotos por interés, violaciones de señores a siervas, relaciones homosexuales en el clero, condenas a muerte por desollación… Sí, todo eso sale en el libro, y es fascinante (a veces lo horrible consigue ese efecto, es así), pero ¡sin jugo!, a trozos, sin completar… Son historias que si se hubiesen alargado más, me hubieran hecho conservar y ver este libro como el mejor que he leído nunca, porque el escritor sabe lo que hace, y tiene una forma de escribir que engancha. Pero por desgracia, lo que ha hecho ha sido coger el tema interesante, exprimirlo en pocas páginas, y luego dejarlo atrás. Eso me ha dado un poco de pena. Al menos a mí, personalmente, me hubiera gustado algo más de esos temas que os he mencionado, y menos historia de amor pesada, menos feria del vellón (¡qué coñazo!), y menos conspiraciones entre monjes, frailes, priores o lo que sea (¡otro coñazo!).
Volviendo a Gwenda, agradecía enormemente los capítulos en los que aparecía ella, y me molestaban las partes en las que tardaba siglos en aparecer, porque la verdad, es la única que realmente vive y sufre de la novela. Le pasan tantas cosas que no las puedo enumerar para no fastidiarle el libro a nadie, pero no entiendo como siendo el personaje con más vivencias, se la deje de lado en algunos trozos y se centre todo en -otra vez, lo siento- la "historia de amor". Si leéis la novela justo después de haber terminado la primera, os advierto que notaréis muchas similitudes. Es quizás por eso por lo que, en mi mente, he imaginado a algunos personajes en esta novela como a sus equivalentes en la novela anterior. Jack tiene un doble, William el malo tiene uno, y el monje malo tiene otro. Estos tres personajes tienen su doble en "Un mundo sin fin", así que yo no recomiendo leer una novela detrás de la otra como he hecho, porque la confusión está ahí, no continuamente, pero lo está.
No creo que sea necesario que me enrolle hablando de la época (empieza en el año 1327), la localización (el famoso Kingsbridge), y demás cosas. Podría hacer un resumen, pero no hace falta. No estuvimos allí, así que nos creeremos cualquier cosa que nos cuenten. A mí me ha parecido una novela muy bien narrada y muy real, y lo que es muy importante para mí, el escritor es detallista, ¡mucho! Me ha gustado el hecho de que haya explicado qué comían todos los días los personajes, ¿serían así las cosas? Seguramente. Pero me ha gustado, al igual que las descripciones del vestuario y de los paisajes. Con esta novela me ha vuelto a pasar lo mismo que con "Los pilares…": los tecnicismos del asunto de la construcción me han aburrido un poco. Supongo que es lo normal si no entiendes del tema. Lo mismo con lo de la famosa feria del vellón. Y lo mismo para el tema de la iglesia. Me interesa bastante el tema, y Ken Follet hace algo de crítica narrando la ignorancia de los religiosos en esa época, pero extrañamente, me aburría un poco cuando volvían a aparecer las intrigas y las luchas por el poder entre ellos. Pero nunca tanto como con la primera novela, donde casi me dormía con las historias del prior, el monje bueno, el monje malo, los hermanos que se reencuentran, el bebé… ¡puuuuf!
Es una novela recomendable, ¡claro que sí! A mí me ha tenido enganchada una semana entera, y me ha dado pena terminarla. Mi única pega es ésa, la puñetera historia que ocupa medio libro y de la cual a mí me sobra la mitad. Exprimir mucho una parte y dejar a medias las otras no es motivo suficiente para que no recomiende un libro, el escritor vale, hay que admitirlo. Si los libros son éxitos de ventas será por algo. Siempre me fiaré más de un libro que ha encantado a miles de personas que de otro que sea oficialmente más exquisito y destinado sólo a unos pocos intelectuales privilegiados pero que sólo lo hayan leído mi madre, mi abuela y el bibliotecario.
*************** ESTA PARTE ESTÁ DIRIGIDA SÓLO A QUIENES HAYAN LEÍDO YA LA NOVELA. SI NO LAS HAS LEÍDO AÚN, ¡LARGO!
BUUUU... AÚN ESTÁS A TIEMPO… ¡NO SIGAS LEYENDO! (Tenía que hacerlo, cuando aún estaba leyendo la primera parte de "Los pilares…", cometí el error de leer un par de opiniones en Ciao, y casi me muero cuando me desvelaron -seguro que sin querer- media parte del libro-.)
-La historia coñazo a la que me refiero es la de Merthin y Caris. Él me ha parecido insulso, pusilánime, aburrido, pesado, y lo más bueno es cuando hacia el final nos lo presentan como el nuevo semental de la literatura, capaz de acostarse con medio pueblo, o al menos esa es la sensación que me da. Eso sí, su amor por Caris sigue intacto. -Se supone que Caris es una chica fuerte, segura y con determinación, al estilo de Aliena, pero a mí me ha parecido pedante y sus motivos para ir mareando la perdiz con Merthin, ridículos. El final de la historia me parece precipitado e innecesario, después de que él haya tenido hijos con otras, y de tantos años siendo ella la madre del convento, ¿quién se cree que se vayan a casar?
-El matrimonio de Merthin con la italiana también me ha parecido innecesario, por no hablar de la hija de él, Lolla, que no pinta nada, y que parece que vaya a tener una importancia crucial en el final, cuando aporta muy poco a la historia. -El "secreto", o esa incógnita que se presenta al principio del libro y que se desvela en el final, como la ejecución del padre de Jack y la maldición de la madre, me ha parecido tan mala como la primera. Es una pena porque prometía, pero al menos yo me he quedado con cara de "¿Tanto rollo para esto?". De verdad que quienes no sepan dar giros sorpresa en los finales deberían simplemente dejar de intentarlo.
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24.04.2008 01:40
le tengo pendiente despues de La ladrona de libros, y tengo muchas ganas de cogerlo. Besotes
23.04.2008 11:29
me encantaron los pilares, y ahora tengo ganas de leer éste. Hace ya tiempo que leí el primero, y por lo que cuentas es una ventaja. De todas maneras esperaré a que salga la edición de bolsillo para llevármelo a unas vacaciones, porque la otra es un ladrillo.
17.04.2008 23:26
me he leido un monton de libros d efollet en fin casi todos, y me encanta este tipo pero creo que yiene un cierto problema con la sexulaidad, en todoslos libros la plasma pero deuna manera a veces algo escabrosa el sexo, ahora estoy leyendo el tercer gemelo que tenia pendiente de él y ya esa con el dichosos sexo pero un poco no se como de mal cuerpo esa esla pega que siempre le veo a follet, ojo que una a estads alturas no se sonroja por nada pero no se a veces a mi eso me sobra un saludo