En esta segunda parte voy a hablaros de los que obedecen, y ahí va mi categorización:
La Fauna del “que obedece”-El “Antoñita-la-fantástica”. Este personaje al que muchos conoceréis como “El Mentiroso”, se encuentra con facilidad en cualquier ámbito, y por lo tanto también en el ámbito de las oficinas. Se trata de un individuo que posee una imaginación tan viva, un mundo interior tan intenso, especial y excitante, que todo lo que sale por su boca merece contrastarse por otras fuentes, ya que con el tiempo se descubre que de sus afirmaciones el 80% son mentiras, medias verdades, exageraciones, malas interpretaciones, etc., etc.
-El “nuevo-que-me-alío-con-el-grupo-poderoso-sin-importar-quines-tengan-razón-en-la-disputa”, conocido vulgarmente como “El Acoplao”. Este individuo cuando llega a la manada se acopla, anexa o une a aquellos que detentan el poder, y se comportan con los demás como pequeños reyezuelos o tiranos. Generalmente son auténticos idiotas que aceptan órdenes de gente a la que no merece la pena mirar dos veces.-El “nuevo-que-lleva-cinco-años-trabajando-en-el-mismo-departamento-y-aún-no-tiene-ni-idea-de-nada”. Individuo que se prodiga en todo tipo de trabajos y que podéis conocer como “El Vago” o “El Escaqueao”. En su humildad siempre reconoce su ignorancia y su poca habilidad a la hora de realizar el trabajo más sencillo; por el contrario, es más listo que nadie a la hora de programar sus vacaciones. No se sabe cómo lo hace, pero cuando a ti te quedan tres días de vacaciones, él (o ella) siempre tiene trece.
-El “nuevo-que-lo-sabe-todo-el-primer-día”. Denominado por muchos como “El Listillo”. Este personaje no necesita aprender, su sabiduría es de tal calibre que aprende por ciencia infusa y te discute cualquier cosa hasta hacerte caer rendido de desesperación. Si consigues demostrarle que está equivocado siempre te da la misma respuesta: “Donde yo estaba antes no se hacía así”; y a ti te dan ganas de contestar: “¡Pedazo de melón! (eso sí desde el cariño) ¿no te has pispao de que has cambiado de departamento?”-El “es-que-yo-tengo-muchas-cosas-que-hacer-en-mi-casa”, o “El Relajao”.Con los años este individuo ha ido relajando sus costumbres y como ha visto que sus reduccionismo no ha tenido más consecuencia que alguna mirada del resto de sus compañeros, piensa que su horario de trabajo es de tres horas en lugar de ocho. Para él, o ella, el que trabaja ocho horas, o más, o es un pringao, o lo hace por amor al arte.
-El “mi-religión-no-me-permite-los-enfrentamientos-directos”, conocido como “El Cobarde”. Este ser pequeño e indefenso se ahoga en un vaso de agua, se pone enfermo ante cualquier marejadilla y se dice incapaz de superar una pequeña tormenta. Si tiene que enfrentarse a una situación algo difícil se repliega sobre sí mismo y jamás inicia un acercamiento de frente. Ahora, eso sí, es un auténtico hacha lanzando puñaladitas por la espalda.-El “ante-todo-soy-un-ser-humano-íntegro-no-como-tú”, conocido vulgarmente como “El Probo”. Este ser que, desgraciadamente pertenece a la raza humana, es tan sumamente buena persona que en lugar de decir lo que piensa de los demás de forma honesta y sincera, no lo hace, vamos es que no te dice nada no sea que le contestes, y si te dice algo nunca es lo que realmente piensa. Sin embargo, da su opinión tan certera como autorizada cuando no estás presente, demostrando, de ese modo, de qué material está fabricada su integridad.
-El “soy-tan-listo-que-nunca-me-equivoco”, o “El Endiosao”. Este personaje siempre hace todo bien en su trabajo, y en la vida, nunca se equivoca, nunca mete la pata; es evidente que si algo está mal no ha sido él, sino el otro.-El “ya-no-me-ajuntan” o “El Desclasao”. Sea por culpa suya o de otros, El Desclasao mora en los márgenes de la vida social de la oficina. Siempre se mueve en las afueras y por eso carga con la responsabilidad de todo aquello que sale mal, y es que, obviamente, la élite, tan inteligente como ecuánime, sabe fehacientemente que el desclasao siempre, y digo siempre, ha sido el que embrolla el trabajo.
Clasificaciones domo esta las hay a millones, ésta es sólo una pequeña muestra de los individuos que se mueven, o mejor dicho que nos movemos en este pequeño microcosmos. Desgraciadamente estos tipos no suelen existir razonablemente puros en la naturaleza salvaje de la oficina; así, alguien que resuma dos o tres de estas características se convierte en un ser difícil de sobrellevar, de modo que la vida en la oficina se puede convertir en el horror de los horrores.CONTRIBUCIONES DE LOS COMPAÑEROS DE CIAO:
John_andy (23/02/2012):-El más-falso-que-una-moneda-de-chocolate. Este individuo se acerca con una sonrisa acartonada y te felicita por cualquier cosa que hayas conseguido, para, en cuanto te das la vuelta, ponerte a caer de un burro, y decirte de todo menos "bonito". Todo el mundo sabe que inspira tanta confianza como un psicópata en una tienda de armas, y no hay quien le revele un secreto. La agenda de su móvil suele ser bastante escueta.
OPENJAMS (24/02/2012): "la-cizaña" aquel o aquella qu se dedica a sembrar la discordia a diestro y siniestro, se arrima a unos y a otros según convenga, pone palabras en tu boca que él o ella misma ha dicho. Nunca es responsable de nada y siempre tiene alguien a quien echar la culpa o responsabilizar. En la boca una sonrisa en la mano un puñal bien afilado.
Si alguno de vosotros ha tenido la santa paciencia de llegar hasta el final de esta tontería, puede hacer dos cosas:
-Olvidar todo lo dicho, que es lo más sensato.-Enviar a mi correo las tipologías que se os ocurran, indicando una breve descripción de ellas. Prometo añadirlas a esta clasificación, respetando, por supuesto, los derechos de autor.
20.03.2012 21:10
Tiene gracia en lo que dices del que obedece, porque muchas veces es verdad. Besos, Ana.
03.03.2012 20:21
buena opi
25.02.2012 20:00
interesante