VERÁS SALAMANCA CON OTROS OJOS

5  21.09.2009

Ventajas:
visita amena, aprendes, disfrutas, conoces historias

Desventajas:
.  .  .

Recomendable: Sí 

ITACA213

Sobre mí: La primavera sabe que la espero en Madrid www.itacabuscandoaulises.blogs pot.com. Take a smile :) ...

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Mira que llevo años yendo a Salamanca, mira que habré ido un montón de veces por año (si no he visitado esta ciudad cuarenta veces, creo que no la habré visitado nunca), y seguía sin conocer las visitas guiadas que se hacen por la ciudad. Casi todas las ciudades disponen de un servicio de visitas guiadas, normalmente organizado por la oficina de turismo municipal, y en muchas ocasiones, también existen asociaciones o compañías privadas que también realizan recorridos y guías. Tratándose de Salamanca, una de las ciudades más monumentales del mundo, que tuviese visitas guiadas era casi algo obligado, pero yo nunca me había parado a pensarlo. En esta ocasión, me enteré un poco por casualidad, sin buscarlo, por mero azar, como ocurre en la mayoría de los casos en la vida. Nos alojamos en un hotel donde no nos habíamos alojado con anterioridad, y en su pequeña recepción había una serie de papeles de carácter turístico, uno de los cuales se refería precisamente a estas visitas guiadas. Como soy un pequeño ratoncillo de biblioteca o de lo que sea, en seguida me puse a husmear y encontré el pequeño tesoro de las visitas a Salamanca. Y como nos venía bien en cuanto a horarios se refería, y siempre tenemos interés por conocer nuevas cosas, nos animamos a apuntarnos esa misma tarde.



SALAMANCA, UNA CIUDAD MONUMENTAL.


Yo casi diría más, Salamanca no creo que sea sólo una ciudad monumental, sino más bien un universo monumental, a pesar de sus reducidas proporciones en cuanto a espacio se refiere. Ciertamente, Salamanca no es una ciudad grande, y menos aún su casco histórico. Pero lo que resulta increíble es la proporción de grandes monumentos, de historia, de arte, de cultura que guardan sus calles y sus piedras. Esas piedras doradas que llevan siglos durmiendo al sol, que esconden tantos secretos, que han visto tantas cosas con el pasar de los siglos.


Creo que no me equivoco si digo que conozco Salamanca relativamente bien, pero es que el universo salmantino espiritual y cultural, histórico y personal, es tan amplio, que creo que uno nunca podría llegar a conocerla del todo. Yo, que he ido tantas veces allí, he visitado casi todas sus iglesias, casi todos sus museos, me he perdido deambulando por casi todas las calles de su casco histórico, conozco ciertos datos históricos de la ciudad, algunas leyendas, pequeños detalles olvidados en cada esquina. Pero a Salamanca nunca se la conoce del todo, tiene tanto que contar que ni la infinitud de los tiempos sería suficiente para que nos desgranara sus secretos y sus historias. Por eso, al margen de cualquier tipo de conocimiento previo que pudiese albergar en relación a esta ciudad, me apetecía hacer una visita guiada que me hablase, no tanto de la Salamanca monumental, sino de las historias y leyendas, a veces olvidadas.


Curiosamente, o quizá no tan curiosamente, la oficina de turismo dispone de dos rutas a lo largo de la ciudad. La primera, diurna, se centra en la Salamanca monumental, una asignatura que creo que podría aprobar más o menos de manera sencilla. La segunda, nocturna, se centra en algo más intenso, más personal, las historias olvidadas, las leyendas, algunos de los secretos de la ciudad de Salamanca. He de decir que fue fruto del azar, pero lógicamente nos decantamos por la visita nocturna, que además de tener más interés a mis ojos, encajaba mejor en nuestro horario. Y es que yo, que me considero ave nocturna condenada a vivir a la luz del día, disfruto cuando cae la noche, los edificios se ilumina, la magia lo inunda todo y las leyendas parecen más reales. Así que, embarcada en esta aventura, me dispuse a disfrutar de la Salamanca nocturna, un universo por sí solo.



DATOS PRÁCTICOS PARA REALIZAR ESTAS VISITAS.


Están organizadas por la oficina de turismo local, por lo que si os acercáis a sus oficinas en la famosa Casa de las Conchas, justo frente a la Universidad Pontificia, a un lado de la Rúa y en la calle de la Compañía, os darán información actualizada al respecto. Deciros, que al menos cuando yo hice esta ruta, en este mismo mes de septiembre, existían dos visitas:

- La primera, diurna, como dije antes, se centra en la Salamanca monumental. El punto de salida es frente a la puerta de la propia oficina de turismo en la Casa de las Conchas, y la hora las 11 de la mañana (al menos en este mes y durante los fines de semana).


- La segunda, nocturna, tiene un horario más cambiante. En el folleto que yo leí en el hotel decía que era a las 20.30 horas, pero que lo confirmásemos porque dependiendo de los meses iba cambiando. Llamamos a un número de teléfono y nos dijeron que era a las 20 horas, y que el punto de salida era el propio Ayuntamiento, en el corazón de la Plaza Mayor.

Tengo entendido que la duración de ambas rutas es de alrededor de 2 horas.

Fotos de Visitas Guiadas, Salamanca
Visitas Guiadas, Salamanca Salamanca08 066 - Visitas Guiadas, Salamanca
Visitas Guiadas, Salamanca
No puedo confirmaros cuánto dura la diurna, ya que no la he hecho, pero la nocturna dura exactamente dos horas (minuto arriba minuto abajo).


Quisiera hablaros del guía, aunque luego espero hablar más ampliamente de él. En el caso concreto de la ruta que yo hice, el guía era Antonio Rojo, un hombre muy culto y muy buen guía, que nos descubrió algunos de los secretos y las historias de Salamanca. Quienes me leéis habitualmente sabéis que soy asidua a guías y rutas culturales, especialmente con Carpetania en Madrid. Por eso, no me suelo quedar con las explicaciones que da el guía, sino que soy de las que pregunto, y a veces no pregunto sólo por cosas directamente relacionadas con la ruta, sino que voy más allá. Por eso, valoro cuando un guía es una persona culta que tiene mucho que ofrecernos, y no cuando es un papagayo que se ha aprendido lo que tiene que decir en la ruta y de ahí no lo saques. Antonio Rojo no es en modo alguno un papagayo que se ha estudiado muy bien la lección, sino que se nota que es un hombre culto, agradable, que realmente sabe y que disfruta con su trabajo, especialmente cuando encuentra a gente que realmente tiene interés en escucharle y aprender. Espero no haber sido muy pesada con mis incesantes preguntas.


COMENZANDO LA RUTA: A LAS OCHO EN EL RELOJ.



El punto de arranque de esta maravillosa visita de dos horas que íbamos a realizar se encontraba bajo el reloj del Ayuntamiento de Salamanca, en pleno corazón de la Plaza Mayor de la ciudad. Esta plaza siempre ha tenido un encanto especial, pero sin duda lo pierde en gran medida en la feria. He de decir que me encanta la feria de Salamanca, tanto que no me la pierdo ni un solo año, y creo que con éste ya he ido en seis ocasiones consecutivas. Me encanta el ambientillo que preside la ciudad, las decenas o centenas de chiringuitos que hay por doquier, el buen rollito presente… Creo que toda la ciudad gana, toda… a excepción de la Plaza Mayor. La calma de esta plaza maravillosa (una de las más bellas sin duda de España y me atrevo a decir que hasta del mundo) se pierde cuando se convierte en escenario de conciertos, representaciones y demás actos feriales, los decibelios de multiplican y se ve atestada de gente. Personalmente, prefiero la Plaza Mayor fuera de las fiestas, cuando recupera su verdadera esencia y también su tranquilidad.



Y digo esto porque el lugar, la hora y el día eran lo peor posible en aquella ocasión. Seguro que el reloj de la Plaza Mayor es un punto de encuentro estupendo normalmente, pero ese día estaba atestado de gente, había muchísimo ruido y alguien pegando voces desde el escenario que está situado justo frente al reloj. Así que no nos quedó otra que salir zumbando de allí, recoger al grupo e iniciar la ruta y las explicaciones sobre la Plaza Mayor, no en la propia plaza (que en condiciones normales sería lo idóneo), sino en una de sus salidas, la más cercana al Mercado y a la calle San Pablo, donde se alza desde hace pocos años la estatua a Churriguera, artífice de la maravillosa plaza mayor salmantina.



He de decir que cuando vi el inmenso ruido y la cantidad de personas que nos habíamos congregado allí, me acordé de Carpetania y no pude evitar el reflejo de querer irme. Me parecía que no era el día más idóneo para hacer esta visita, y probablemente no lo era en absoluto, pero me alegro de haberme quedado, porque a pesar de mis reticencias iniciales y las fechas en las que estábamos sin duda mereció la pena.




NOTA A NAVEGANTES.


Antes de meterme de lleno en la ruta que hicimos, he de avisar que como desconocía la existencia de estas rutas, tampoco llevaba en mente hacer esta ruta. Normalmente, cuando sé con antelación que voy a realizar alguna de estas visitas, no dejo pasar la oportunidad de coger una libreta y un boli e ir apuntando todo tipo de datos, para luego plasmarlos en una opinión en ciao si se da el caso, y si no, poder releerla tiempo después cuando me da el punto. Como éste no ha sido el caso, no dispongo de datos por escrito, sino únicamente de mi memoria, razón por la que pido excusas por los errores y/u omisiones que pudiera cometer en este texto.




CALLEJEANDO Y DESCUBRIENDO HISTORIAS OLVIDADAS DE SALAMANCA.



Nos llamaba especialmente la atención esta ruta, ya que no se centraba en la Salamanca monumental, en datos técnicos que de una u otra manera puedas encontrar en un libro o cualquier otra fuente. Aunque basada en la verdadera historia, te contaba historias paralelas y a veces olvidadas, leyendas, rumorología, costumbres… Creo que eso es totalmente recomendable cuando quieres conocer de verdad un lugar y de modo físico ya lo conoces más o menos lo suficiente (que nunca se llega a conocer algo del todo).


Nuestra primera parada, como os acabo de decir fue LA PLAZA MAYOR, o más concretamente LA ESTATUA DE CHURRIGUERA, debido a las circunstancias de las fechas especiales en que nos encontramos. Allí Antonio nos contó algunas curiosidades como que, en contra de lo que pueda pensarse, la Plaza Mayor de Salamanca no es cuadrada, sino que tiene forma trapezoidal, ya que no se pudieron conseguir todos los terrenos y edificios necesarios para realizarla con forma cuadrada, como inicialmente se había previsto. En cuanto a los rosetones que adornan la plaza, actualmente faltan tres: los dos de los escudos reales y el de Godoy, que se cargaron literalmente los estudiantes cuando el Motín de Aranjuez.


Una vez comentada la Plaza Mayor, proseguimos nuestro camino hacia LA RÚA, probablemente la calle más famosa de toda la ciudad de Salamanca. Antes de llegar a ella, Antonio hizo que nos fijásemos en la fachada de la IGLESIA DE SAN MARTÍN DE TOURS, contándonos también la historia de este santo y la partición de su capa cuando era centurión del ejército romano. Os cuento la historia, resulta cuando menos curiosa. Todos los miembros del ejército romano poseían la mitad de su capa, la otra mitad era propiedad de Roma. En un camino, de vuelta de una de sus guerras, se encontró con un pobre hombre desnudo que le pidió algo para taparse, y él le dio su media capa (la otra parte no podía porque pertenecía al pueblo de Roma). A partir de ese momento se convirtió al cristianismo y terminó siendo nada menos que obispo. Curiosa historia para la iconografía de la fachada de una iglesia frente a la que he pasado decenas de veces, y sin embargo desconocía la verdadera historia del santo advocado.


Continuamos bajando por la CALLE SAN PABLO, donde nos detuvimos frente al PALACIO DE LAS SALINAS. Este edificio es para mí uno de los más bonitos de toda Salamanca, normalmente se puede visitar, pero ahora mismo está en obras y tiene cerrada la entrada. Otra historia o leyenda cuelga sobre el edificio y sobre el nombre de una familia salmantina, los Fonseca. Dicen que un obispo Fonseca vino con su querida a Salamanca y pidió que alguna de las familias de más alto y rancio abolengo de la ciudad le dieran cobijo a ella. Se encontró sin embargo con la rancia mentalidad castellana de la época, ofendidos por la osadía del obispo, quienes sin dudarlo le dieron la espalda a él y mucho más a su querida. Para que el nombre de su amada no resultase nunca más ultrajado, decidió construirle el más bonito palacio que hasta la fecha hubiese en la ciudad, precisamente éste. El apodo del Palacio de las Salinas, le viene porque fue allí donde se acumularon los montones de sal en siglos posteriores.


Si continuamos calle abajo, pronto llegaremos a la PLAZA DEL CONCILIO DE TRENTO, frente a la que se alza majestuoso uno de los monasterios-conventos más importantes de toda España: EL CONVENTO DE SAN ESTEBAN (LOS DOMINICOS). Caía la noche en Salamanca, los oscuros le iban ganando la partida a los claros. En este convento vivieron hombres tan ilustres como el preceptor del Infante Juan (el malogrado hijo mayor de los Reyes Católicas) o el teólogo y jurista VICTORIA. Hombres que apoyaron a CRISTÓBAL COLÓN en su búsqueda teórica del nuevo mundo, que propugnaron la apertura de la Iglesia. También tras sus muros convivió una de las peores obras católicas de todos los tiempos, la Inquisición, regida por Dominicos y que en Salamanca, como en casi toda España, también hizo muchísimo daño.


Continuamos unos metros hacia abajo en dirección al río para luego ascender una callejuela que sube hasta el HUERTO DE CALIXTO Y MELIBEA, otro de los lugares emblemáticos salmantinos por excelencia. Pero antes de llegar nos pararemos ante los que queda de la famosa CUEVA DE SALAMANCA. Yo ya conocía este lugar anteriormente, y también su leyenda, la famosa cueva que en realidad era la cripta de una iglesia cuyo nombre ahora mismo aunque quiero recordar, no recuerdo. Allí se enseñaban ciencias oscuras, magia, ocultismo, poderes del demonio… Cuesta creerlo cuando la santa Inquisición dormía a escasos metros, tras los muros de San Esteban. Dicen que un grupo de siete alumnos de las ciencias oscuras se instruían allí durante 7 años, y que el mejor de ellos, permanecería encerrado en la cripta durante otros 7 años más. También cuentan que uno de ellos fue un marqués que logró escapar de su cautiverio. Fuera como fuere, realidad o leyenda, en Hispanoamérica, los lugares donde se enseñan ciencias oscuras, generalmente criptas o cuevas, reciben el nombre de “Salamancas”… y ya se sabe eso de que cuando el ruido lleva…


Seguiríamos ascendiendo la cuesta en busca del Huerto, pasando por delante de un edificio sobre el que también pende una leyenda, o más bien una realidad. Dicen que su fundador, en una mañana de fiesta, se cruzó con el zapatero Blas, que queriendo vivir la vida y practicar el CARPE DIEM, estaba dispuesto a pagar un precio exorbitado por una anguila para la fiesta de ese día. El zapatero, pregonaba que lo que había que hacer era disfrutar el momento y que si la enfermedad te atacaba, para eso estaba el Hospital General, que no hacía falta que ahorrases, ellos se ocuparían de ti. El fundador de esta institución, Regidor de la ciudad para más señas, hombre de buen alma sin duda, probablemente por envidia de la forma de ser del zapatero, decidió cambiar su testamento y no dejar sus ahorros al Hospital General como pensaba, sino fundar esta institución de enseñanza donde todos los hijos de artesanos pudiesen aprender, a excepción de los hijos de zapateros.


Ya tocaba llegar al HUERTO DE CALIXTO Y MELIBEA, uno de los lugares con más encanto de la ciudad, y más aún iluminado por la noche. Situado en uno de los extremos de la muralla salmantina, se alza sobre el horizonte del río y el puente romano, bajo la inmensa silueta, en aquel momento iluminada, de la Catedral nueva. Realidad o leyenda sobre si aquí se inspiró Fernando de Rojas para escribir “La Celestina”, más realidad que leyenda que aquí las estudiantes terminaban siendo llevadas al huerto, y nunca mejor dicho. Allí Antonio nos contó la historia del malogrado Juan, hijo de los Reyes Católicos y de la terrible y difícil sucesión que tuvieron. También la historia de las putas en Semana Santa, que no podían cruzar el río por el puente, pero se veían obligadas a presentar sus respetos a la iglesia en la Catedral. A esa hora de la noche, habíamos comprendido con creces que Salamanca era una ciudad llena de leyendas y de historias, muchas más de las que descubriríamos nunca.


Continuamos atravesando EL PATIO CHICO, siempre precioso y especialmente de noche iluminado, LA CASA DE LIS, EL ARCHIVO… continuamos de camino a la Aljama salmantina, donde vivían los judíos. Atravesamos antes la calle Tentenecio, con un nombre curioso y una historia o leyenda a sus espaldas. Dicen que un predicador (cuyo nombre no recuerdo) venía del río ascendiendo esta callen, cuando vio de frente a un toro que se había escapado de la plaza de toros y que iba a atacar unos niños. El predicador levantó la mano y le dijo: “Tente, necio”; el toro dice la leyenda que no sólo se detuvo, sino que dio la vuelta hasta entrar de nuevo en la plaza de toros.


Proseguimos nuestro paseo por la bella noche salmantina, de camino primero a la UNIVERSIDAD y después a la PONTIFICIA, y más concretamente el edificio que hay justo enfrente, LA CASA DE LAS CONCHAS. De camino allí, recordamos a La Latina, preceptora y profesora de latín de Isabel la Católica, y a la que se le debe el barrio homónimo de Madrid, quien vivió a escasos metros de la Universidad. También recordamos a figuras como Fray Luis de León o Miguel de Unamuno, muy ligados ambos a la universidad salmantina. Nos fijamos en las decenas de victores de licenciados, que dejaros su impronta mediante este símbolo en las paredes doradas de muchos de los edificios de Salamanca.


Pero aún nos quedaba una última historia, una última leyenda para terminar este bonito paseo. Esta leyenda vendría justo frente a la CASA DE LAS CONCHAS, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, adornada no sólo con Conchas, sino con escudos de la familia Maldonado. Lo curioso de tales escudos es que contienen representada la flor de lys, símbolo de la dinastía de los Borbones. Todo viene de que un Maldonado (que entonces no se llamaba así tampoco) tuvo una controversia con el hijo del rey de Francia, retando a éste a duelo, ganando ese duelo y teniendo al hijo del rey bajo el filo de su navaja. El rey de Francia, con tal de salvar la vida de su hijo, ofreció lo que el vencedor quisiera y éste le pidió poder utilizar en la heráldica de su familia, el símbolo de la flor de Lys. El rey de Francia tuvo que aceptarlo, pero pronunció una frase: “Je te la dais, ma è mal donné” (yo te la doy, pero está mal dada/es mal donada). De allí salió el cambio del nombre familiar, conociéndoseles como los Maldonados.


Hasta aquí una noche de pocas leyendas y de muchas historias, un recorrido que nos acerca a conocer algunos de los secretos de la bella y fascinante Salamanca.


LA EXPERIENCIA DE ITACA.


Me encantan las rutas y visitas guiadas, me lo paso mejor que un niño con un juguete nuevo, aprendiendo y preguntando mil cosas. Además, las disfruto de principio a fin y se me pasa el tiempo volando. En esta ocasión, he de reconocer que de nuevo ha sido así. El guía, Antonio Rojo, era una persona cultísima que nos contó mil historias fascinantes sobre Salamanca, nos acompañó durante dos horas que se pasaron volando y en que disfrutamos muchísimo. Siempre digo, que cuando uno hace una de estas rutas, y sobre todo cuando son buenas rutas trabajadas y con guías profesionales, luego ves las cosas de otra manera. Cuando vuelves a pasar por esos lugares, los ves con otros ojos, recuerdas lo que te han contado, incluso dejas echar volar la imaginación. Yo conozco bastante bien Salamanca, me he perdido miles de veces entre sus calles, fijándome en los detalles… pero me faltaban algunas historias para conocer más datos y echar a volar aún más la imaginación.


Desde luego, si vais a Salamanca y tenéis la oportunidad de realizar esta visita, yo os la recomiendo sin lugar a dudas. Creo que tiene una relación calidad-precio estupenda, que disfrutaréis, aprenderéis y será un tiempo excelentemente invertido. Y seguro que después vosotros también veréis Salamanca con otros ojos.


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Comentarios sobre esta opinión
yorch84

yorch84

02.07.2011 04:24

Increible opinión, saludos.

j.carlos1903

j.carlos1903

02.01.2010 02:43

La verdad es que es increíble la diferencia entre visitar una ciudad sin documentarse a visitarla habiendo leído algo de información. Pero es mucho más grande la diferencia entre esto a hacerlo con guías, la verdad es que se puede aprender muchísimo, muchos detalles en los que no repararías yendo por tu cuenta.

javierdd

javierdd

29.12.2009 00:16

La verdad que las organizan muy bien, y los guías suelen estar perfectamente formados. Yo tal vez no realizaría el recorrido en ese orden. Saludos.

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