Se trata de la versión 4 puertas del Golf, antes comercializada como Bora (Golf IV) y Vento (Golf III). La denominación Jetta se usó en España en la época de la primera y segunda generación del Golf.
Su principal argumento sobre el Golf sólo puede ser uno: maletero, 527 litros para ser más concretos. Pero hay más virtudes que descubrir más algún defectillo, si no sería un coche perfecto.
Exterior
El Golf mide 4.204 mm de largo, mientras que el Jetta se estira hasta los 4.554 mm, ni muy largo ni muy corto. La altura es mayor, 32 milímetros más que el Golf, pero en anchura el Jetta es más estrecho, 26 milímetros. El apéndice que lleva en el trasero, puede no parecer mucho, pero lo cierto es que el Jetta sonroja las capacidades de carga de sus rivales directos e incluso de berlinas más grandes, como el mismísimo Passat.
Además, el Jetta se diferencia por su parrilla cromada en forma de V, como hermanos de gama más caros, y por las luces traseras de diodos, como el Passat. Estéticamente hablando no es muy diferente al Passat, aunque la imagen que luce es un poco menos seria y más dinámica.
La imagen del Jetta es elegante, con solo una pieza de plástico negro visible, la parte baja de la trasera. El resto está pintado del mismo color que la carrocería, con algunos elementos cromados y ninguna protección adicional de plástico. ¿Inconveniente? Que los arañazos de aparcamiento son más difíciles de disimular y cómo no, más caros de eliminar.
Todas las motorizaciones de 140 CV montan las mismas dimensiones de neumáticos, 205/55 R16 6,5 x 16, como las que se ven en las fotos. El modelo de llanta es "Atlanta", y son de serie. Los TSI se diferencian de los TDI tan sólo en la insignia trasera de la derecha (eliminable sin coste), por lo demás son iguales. Finalmente, tiene el mismo problema que un gran número de berlinas, el limpialuneta trasero brilla por su ausencia.
Interior
Exactamente igual a un Golf. Desde el punto de vista del conductor, es de los que más me han gustado, por la comodidad y ergonomía en primer lugar. Prácticamente cualquier morfología se adapta bien al Jetta, por altura, corpulencia, etc. Además, los asientos son satisfactorios en cualquier apartado: regulación, dureza, sujección lateral e incluso cajones bajo los asientos delanteros, muy útiles.
En segundo lugar me gusta la disposición instrumental, donde todo se encuentra rápidamente con un fugaz vistazo y está al alcance de la mano, incluso el climatizador, aspecto en el que por ejemplo algunos Audi pueden mejorar, pues quedan bajos.
También me gusta que haya lugares abundantes para soltar lo que llevamos en los bolsillos, desde las llaves de casa hasta bebidas. En las puertas delanteras hay un hueco para una botella de medio litro, y en la parte central, para sendas latas de 33 centilitros. Para rematar, un acelerador tipo tabla bastante agradable.
El interior destila cierta sobriedad, pero exhibe un acabado prácticamente perfecto por ajustes y materiales, más aún sabiendo que el Jetta se fabrica en Méjico y los Golf en Alemania. Nada que reprochar en cuanto a calidad, a menos que nos pongamos demasiado sibaritas. Espacio para gafas de sol, cofre central refrigerado, amplia guantera refrigerada, portaobjetos con tapa y superficie antideslizante…Mu bueno el interior
La plaza central trasera además tiene el inconveniente de un respaldo muy duro (por la mesa desplegable) y que el túnel central ocupa espacio valioso para las piernas. La altura libre es menor que la del Golf por la caída del techo, de modo que es menos adecuado para pasajeros que rebasen 1,90 de estatura.
El espacio para piernas es muy bueno, así como el carácter práctico, sólo le faltan cofres ocultos bajo el piso. Doble revistero, doble posavasos escamoteable, mesilla central desplegable y unos huecos en las puertas, bastante útiles para desahogar los bolsillos.
Si la incidencia solar nos preocupa, con las ventanillas traseras oscurecidas opcionales se puede reducir la luminosidad en un 65%. También tenemos de extra una toma de 12V en la parte trasera, para alimentar por ejemplo un DVD portátil o lo que se nos ocurra.
El confort de marcha es muy notable en todos los aspectos, tanto por sonoridad, flujos de aire (aireador trasero), suspensión… Se disfruta tanto conduciéndolo como siendo un pasajero más, sin necesidad de subir a un segmento más alto. En definitiva, es un modelo muy recomendable.
Una de sus mejores bazas frente a otros es el enorme maletero, cuya capacidad sólo es aproximada por el Ford Focus Sedán, con 1 litro menos de capacidad. Si fuera poco, que ya es difícil, se pueden abatir asimétricamente los asientos traseros. Se pueden llevar objetos largos como esquís sin abatir los asientos, ya que hay comunicación con el maletero, y se puede cerrar con llave.
Cuenta con un gancho para dos bolsas de poco peso, para que no campen a sus anchas en las curvas y cuatro argollas de sujección para poner una red, que no viene de serie (50 €). En la izquierda podemos elegir entre tener un compartimento para botiquín (ver fotos) o un buen amarre para los triángulos. La pega de este maletero es la forma irregular que adopta cerca de los pasos de rueda.
En la parte derecha, hay una toma de 12V y una separación adecuada de otro compartimento para objetos pequeños. Levantando el falso piso, vemos la rueda de repuesto. Tiene el mismo tamaño que las otras, pero con llanta de acero en vez de aleación, aunque podemos permitirnos el capricho por 200 y pico euros más de tener la rueda de repuesto exactamente igual a las demás.
Motores
Por un lado tenemos al motor 1.4 TSI. Con una modesta cilindrada de 1.390 cm3, este propulsor consigue dar 140 CV de potencia y un par máximo de 220 Nm disponibles entre 1.500 y 4.000 RPM, logrando un confort y respuesta inéditas en un motor tan pequeño. También existe una versión de 170 CV, y no se trata de un motor gastón ni mucho menos. La mejor tecnología Volkswagen en gasolina está contenida en este motor.
Es capaz de alcanzar 207 Km/h (la misma punta que el 2.0 TDI) y alcanzar 100 Km/h desde parado en 9,3 segundos, mismo tiempo que emplea la transmisión DSG. Al disponer del par máximo en un amplio abanico de revoluciones, hay menos necesidad de cambiar y aumenta el placer de conducción, y esto no es marketing.
Aunque circulemos en una marcha larga, basta con pisar un poco más, que actue la sobrealimentación casi al instante y el motor "sale". Puede dar la impresión de que sobran marchas en el cambio de 6 velocidades, por que muchas veces no es necesario cambiar. En 4ª manual el adelantamiento se resuelve muy rápido, 6 segundos y medio.
Con el DSG, la maniobra prácticamente tarda lo mismo, aunque baja a 3ª. Se compensa con revoluciones altas el par máximo que entrega a bajas y prácticamente es el mismo resultado. Es más eficiente hacer la maniobra en 4ª. Nunca se queda quieto como los atmosféricos, siempre acelera, aunque vaya muy bajo de vueltas. Como mucho se nota un pequeño ronroneo que desaparece pronto.
Antes de hablar de consumos, os comento el rival diesel. Poco se puede decir ya de este motor, el 2.0 TDI de 140 CV. Rudo y rumoroso (menos que el 1.9 TDI), pero con una considerable patada desde 1.750 RPM y un tirón que embriaga. Sus 320 Nm de par entre 1.750 y 2.500 RPM pegan al asiento y nos hacen olvidar momentáneamente que conducimos un turbodiesel.
Estirable hasta más allá de las 4.000 RPM, es uno de los TD más apetecibles de esta potencia, si bien peca de ser menos refinado que sus oponentes common-rail. Vibra más en frío y acelerando desde parado, momentos en los que no es tan agradable.
Sólo necesita 9,7 segundos para pasar de 0 a 100 Km/h e iguala la velocidad punta del TSI. Recorre desde parado un kilómetro en 30,9 segundos, un suspiro más de lo que tarda el TSI, y en cuanto a la maniobra de adelantamiento, la liquida en casi el mismo tiempo que el gasolina, manual o automático.
Casi se podría hablar de empate técnico en prestaciones, pero no, me temo que la victoria se la adjudica el gasolina por su mayor elasticidad y por que es menos rumoroso, silencioso hasta rozar lo insultante y no hay mucha diferencia en consumos.
El consumo real del TSI con cambio manual es 6,5-7 litros de gasolina, subiendo casi un litro con el cambio automático DSG, que como recuerdo, es de dos embragues y dos ejes secundarios, que cambia de marchas tremendamente deprisa con mucha suavidad. El TSI manual puede sacar a un depósito entre 846 y 785 kilómetros, y el TSI DSG en torno a 700 kilómetros. El aumento de consumo (8 l/100 Km) es una minucia considerando el placer que ofrece conducirlo.
En cuanto al TDI, el consumo se puede cifrar tranquilamente entre 5,2 y 5,4 litros de gasóleo, en torno a 1.000 kilómetros por depósito o más. Con una conducción menos económica, pues 6,3-6,5 litros, sigue estando muy contenido. Si hablamos del TDI DSG, el consumo es más o menos a partir de 6 litros. Con el DSG es muy sensible el gasto de combustible al tipo de conducción que se realiza, pues la caja busca siempre sacar el máximo partido al motor. Una aceleración más exigente alarga el uso de marchas cortas o reduce el uso de las largas.
El motor TSI es delicioso, embriagador… Con el cambio DSG, salvando el hecho de que apura un poco las revoluciones bajas y va como un diesel, siendo un poco áspero, siempre tenemos lo mejor del motor disponible al pie derecho. Y si abusamos de esa virtud, el consumo se nos puede ir tranquilamente 2-3 litros más arriba. Ahí el diesel roba la cartera al TSI por que su consumo es menos sensible al uso.
El TDI no casa tan bien con el DSG por la aspereza que provoca el motor a bajas vueltas, o estando próximos a la detención, pues el sistema está falto de suavidad. Las transiciones de cambio son casi instantáneas, automáticas o con palanca/levas, ahorrándonos tirones típicos de turbodiesel en fases de aceleración. Prefiero la combinación TDI+DSG que la combinación TDI+Multitronic que he probado en otra ocasión. Eso sí que era aspereza, pero hablo de ese mismo motor; los TDI de alta cilindrada son insultantemente suaves.
En resumidas cuentas, el DSG es la mejor manera de dejar el cambio manual, pues suma lo mejor de ambos mundos. Del cambio manual no hay quejas, pues la palanca tiene un guiado exacto y carece de un tacto impreciso o mecánico, de las mejores del mercado.
De los dos motores, me quedo con el TSI para kilometrajes moderados y una utilización más agradable y divertida, y el TDI para kilometrajes superiores y un compromiso mayor entre bajo consumo y prestaciones, pues prácticamente son calcadas, con leve ventaja para el TSI. Las cuatro combinaciones gasolina/diesel y manual/automático son muy satisfactorias y recomendables dentro del segmento sin ninguna reserva.
El ruido aerodinámico y de rodadura camufla el sonido del motor tanto en gasolina como en gasóleo, solo que el TSI es menos perceptible. En autopista es una delicia no oir el sonido del motor a ritmos legales, pues el TSI circula a menos de 3.000 RPM y el TDI a poco más de 2.200, y el aislamiento es bueno. Pisando a fondo el TSI puede hacer ruido, pero menos que un 2.0 atmosférico y evidentemente menos que el diesel.
Los dos propulsores tienen la característica común de que en conducción tranquila pueden conseguir unos consumos de escándalo, pero que cuando son necesarias agallas para adelantar, hacen del Jetta toda una bala resolviendo este tipo de maniobras, poniendo contra las cuerdas sobre todo a sus rivales con motores de gasolina atmosféricos de más cilindrada, más lentos. Es como tener un motor más de reserva.
Del Jetta como coche, decir que es virtualmente como conducir un Golf. La diferencia se puede notar a un ritmo muy fuerte, desconectando el ESP y con cierto peso en el maletero, en condiciones normales, un conductor normal no encuentra diferencias. Dirección muy precisa y agradable, cambio de lujo, frenada contundente y estable, pedales bien ajustados… El comportamiento del Golf es excelente y el Jetta no es menos.
Los modelos Advance tienen una suspensión deportiva endurecida, que no penaliza el confort del coche apenas, pero minora los escasos balanceos de la carrocería (en Trendline) y aumenta la eficacia en curva. Si hay un compromiso perfecto entre estabilidad y confort, el Golf/Jetta se acerca muchísimo, incluso más que el Ford Focus, recientemente analizado en esta misma Web. La suspensión en algunas circunstancias es un poco incómoda, como en asfaltos deteriorados o tramos de autopista recorridos por encima de los límites legales con un firme de segunda categoría.
El coche da muchísima confianza y negocia las curvas con decisión y nobleza. La velocidad de paso por curva se puede hacer inconfesable en determinados puertos de montaña, es alucinante lo bien que se agarra y la ausencia de movimientos parásitos.
Probado con Michelin Energy, Hankook Ventus Prime (ver foto) y Continental Sportcontact 2 (17 pulgadas), el coche mantiene las formas, cambiando sobre todo sonoridad y consumo. Las Michelin y Continental me gustaron más, aunque con las últimas, se acusaba un poco más la tendencia sobreviradora del coche en giros muy veloces en poco espacio, pero hablamos de conducción rápida.
El Jetta empieza a ser inestable a ritmos muy fuertes, más allá de donde aconseja la prudencia, y al fin de cuentas no es ningún deportivo, aunque se acerque mucho. Si queremos una berlina que vaya literalmente sobre raíles, ya hay que mirar un BMW Serie 3, Subaru Impreza, etc.
Se le perdonan los levísimos balanceos de carrocería, pues el conjunto es estupendo. El comportamiento del Jetta me encantó y poco más puedo decir al respecto. El balance entre razón y pasión está muy conseguido con este coche, y pocos fabricantes saben encontrar este punto. Conduciendo el Jetta me sentí muy seguro, tanto en utilización normal como buscando su límite, pues el ESP de serie demostró ser un buen aliado y todo un aval de seguridad activa.
Seguridad
Hablar del Jetta es sinónimo de seguridad, pues el modelo en el que está basado, el Golf V, es uno de los más seguros de su categoría. Contamos con un criterio doble para definir su seguridad, el europeo EuroNCAP y los americanos de la NHTSA y el IIHS, dado que este modelo se comercializa en Estados Unidos y se somete también a crash test para asesorar a futuros compradores.
Lo primero, cinco cinturones de seguridad, los delanteros con chivatos de abrochado y pretensores pirotécnicos. Todos tienen 3 puntos de anclaje.
En cuanto a airbags, tenemos los frontales delanteros, laterales delanteros y de cortina. Seguimos con cinco reposacabezas, siendo los delanteros activos y sin que se pueda regular la inclinación (más seguros). En las plazas traseras se pueden instalar sillas con sistema ISOFIX y es desactivable el airbag del pasajero, por si ponemos una delante. Bajo el botón del warning se ilumina una advertencia para recordarnos que está desactivado.
Eso en cuanto a seguridad pasiva. Mientras rodamos, los obligatorios frenos ABS y el ESP (con control de tracción) velarán por nuestra integridad. Recordemos que el ESP sigue siendo, por desgracia, elemento opcional en muchas berlinas, cuando debería ser obligatorio hasta para los motores más tranquilos. Eso no ocurre con el Jetta. La versión más sencilla ya lo trae.
Únicamente son opcionales los airbags laterales traseros.
A modo de resumen, es una berlina en la que se puede confiar. Es segura tanto en marcha como en el peor caso. Lástima que los airbags traseros sean un extra, pero lo importante es que se pueden instalar.
Para mi es un coche fiable y seguro de la casa Volkswagen.
30.01.2009 03:07
me gusta su diseño, se ve que es un buen coche.....saludos
30.01.2009 01:04
Mu bueno pero me quedo con el Passat :P
30.01.2009 00:57
Pues no esta nada mal...no se yo si me economia me dara para un coche asi....un besito