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Venecia del 10 al 14 Sptiembre 2007

5  25.09.2007

Ventajas:
Ciudad única y maravillosa

Desventajas:
No puede ser barata

Recomendable: Sí 

Salther

Sobre mí:

usuario desde:06.10.2006

Opiniones:4

Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 6 miembros de Ciao

Teníamos muchas ganas de visitar Venecia desde hace mucho tiempo, estuve leyendo muchas opiniones de visitantes en la red y llegó el momento de preparar el viaje este año 2007.

¿Que mes elegir para evitar el calor excesivamente húmedo de la laguna, los posibles mosquitos, la aglomeración excesiva de turistas, el riesgo de "agua alta" de esa que se produce unas cuanta veces al año, el posible mal olor del agua de los canales en verano, ó el frío húmedo del invierno?

Después de muchas consultas, vistos los datos meteorológicos anuales, la pluviometría, temperaturas, datos de ocupación de hoteles, precio de los vuelos y hoteles en diferentes fechas, etc., elegimos la primera quincena del mes de Septiembre 2007.

¿Que fechas de la quincena? Visto que la mayoría del turismo se concentra en el fin de semana, descartamos los dos últimos días de la semana, y elegimos las fechas del lunes 10 al viernes 14. Esta programación la realizamos tres meses antes y ya en Junio reservamos Hotel y Vuelos.

Sabíamos que los Hoteles en Venecia eran caros si estaban en la Ciudad, mas caros todavía si estaban en el Gran Canal, pero este viaje lo tomamos como un regalo especial que nos hacíamos y optamos por un Hotel Residencia de Época en el Gran Canal frente a la Ca' d'Oro, su nombre -San Cassiano Ca´Favretto- está en el sestiere (barrio) de Santa Croce muy cerca de la parada del Vaporetto -San Stae- Es una edificio del siglo catorce y durante muchos años la residencia de las familias mas importantes de la ciudad, en el siglo diecinueve fue la residencia particular del pintor Giacomo Favretto y desde 1951 se adaptó como pensión ofreciendo en la actualidad un ambiente selecto como Residencia de Época, gracias a su magnifica y cuidada decoración típica veneciana. En la elección, fue determinante su ubicación en un barrio de los más antiguos de la ciudad, de los más tranquilos y románticos, alejado del molesto bullicio de la zona Rialto-San Marcos, pero a pocos minutos de ella, y próximo a una parada del Vaporetto. Para las cuatro noches que contratamos a través de Terminal A, el precio diario fue de 275 € por una habitación tipo superior con desayuno incluido, que suponíamos estaría compensado por una magnifica estancia en tan romántico Hotel.

Si buscáis en google: " sancassiano.it " os saldrá información del hotel, con fotos y un video. Es tal cual, el video no engaña, solo que es una visión muy reducida de una realidad mucho más bella.

El vuelo lo reservamos también a través de Internet en -Terminal A- que nos viene dando buen precio y atención. Para esa fecha, el vuelo Sevilla Venecia por Iberia, ida y vuelta, supuso por persona un total de 329 €
El único inconveniente es que al no ser directo, tuvimos que hacer escala en la T4 de Madrid durante unas horas, pero bueno desde el 1 de Diciembre próximo tendremos enlace directo con la compañía Vueling y seguramente a mejor precio.

Volviendo al Hotel, procuraré mandar una opinión mas adelante también en la sección de Hoteles de Venecia, pero os puedo adelantar que una vez visto y habitado las expectativas con las que llegábamos se cumplieron sobradamente.

La habitación que nos asignaron la 321 tipo superior es enorme, como unos 30 metros cuadrados paredes en color amarillo suave-beige de techo semiabuhardillado, perfectamente decorada con elegantes cuadros, lámparas de cristal de Murano muy bellas, cama de 160 cm de anchura, butacones de época, un diván enorme, un amplio armario en madera noble, cabecero y mesillas de noche y lámparas de pared pintadas a mano en oro, televisor con pantalla de 21" TFT con canales por satélite (veíamos el canal español "24 Horas" de TDT), mueble bar a precios normales, dos ventanas con sus cortinajes venecianos dando al Canaletto y parcialmente al Gran Canal y otra en el cuarto de baño, con doble acristalamiento y contraventanas de madera perfectamente pintadas en verde. Un cuarto de baño amplio con una profunda bañera, con cortinas de baño nuevas a estrenar, elementos de grifería de elegante diseño y operatividad, un buen equipo individual de climatización muy silencioso y con termostato regulable en décimas de grado que funciona perfectamente (lo pusimos a 23,4 ºc y dormimos d maravilla). A destacar el mantenimiento y limpieza casi perfecto de pinturas, pavimentos, elementos decorativos de todo el hotel. Como dificultad de este tipo de hoteles-Palacio, la falta de ascensor que para las habitaciones de la tercera planta se hubiera agradecido, menos mal que un mozo nos subió y bajó las maletas.

Nada mas llegar se aprecia el esmerado trato tanto en la recepción del Hotel, en el bar o en el Salón del desayuno, los recepcionistas no hablaban español pero dada la similitud del italiano, no tuvimos problema en hablar con ellos, nos sugirieron restaurantes próximos donde comer o la disponibilidad de un taxi acuático gratuito desde el hotel, por las mañanas, para visitar Murano y sus fabricas de vidrio. No usamos sus recomendaciones pues ya teníamos previsto nuestro plan de viaje con visitas a las islas próximas.

Los desayunos tipo buffet, para mi gusto estuvieron muy completos, las camareras te sirven panecillos y croissant nada mas te sientas a una de las mesas del salón ó en una de las dos que hay en la terraza sobre el Gran Canal (las recomiendo), después te vas sirviendo del buffet a discreción a saber: Jamón York, queso en lonchas, salchichas, beicon , huevos revueltos, mantequilla, mermelada, peras, manzanas, zumo de naranja, de melocotón, leche fria, café con leche, té, bizcocho y algún dulce mas. La mayoría de los clientes son anglos, pero en nuestras fechas también había una pareja de españoles muy simpáticos con los que charlamos un rato en el embarcadero, después del desayuno.

Tuvimos necesidad de llamar por teléfono, pero en las cabinas de la calle no acertamos a usar una tarjeta prepago de 5 euros que venden en los estancos=tabacchi, el movil tuvo un problema al elegir automáticamente la operadora Vodafone, ya que esta no habia cursado el roaming de movistar y hasta que nos dimos cuenta del problema y cambiamos a operador no automatico y elegimos la operadora de moviles italiana TIM, no pudimos usarlo. Mientras, telefoneamos desde el hotel con un coste por llamada de menos de un euro (no hablamos mucho la verdad, como un minuto o así cada llamada).


VISITAS POR VENECIA

En el Aeropuerto Venecia Marco Polo, casi enfrente de la puerta de salida de planta baja venden los billetes que sirven para el autobús rojo nº5 de la empresa municipal ACTV hasta Venecia Piazzale Roma (unos 35 minutos) y desde allí el mismo billete se utiliza para el Vaporetto. Compramos los que sirven para 72 horas a 30 € cada uno. Al montar en el bus, los picamos a las 18:35 horas y se les quedo grabada la hora de inicio de las 72 que tenia de validez. Nos sirvió el billete para los 10 usos que hicimos de el, si hubiésemos tenido que comprar un billete de 6 € cada viaje, nos habría salido el doble de caro o puede que no hubiésemos hecho un uso tan intensivo de los vaporettos. El penúltimo día hubimos de comprar uno de 12 horas a 13€ para poder rematar, pero se nos olvido decirle a la taquillera que lo queríamos sin picar la hora de comienzo, y nos lo dio con hora de las 6 de la tarde, con lo cual no nos servia para coger el vaporetto y el bus al día siguiente, tras poner cara de apuro y gracias a su buena disposición conseguimos que nos los cambiara por otros sin fechar, para que nosotros los convalidáramos a la hora que nos convenía mas tarde, después de cenar. En los vaporettos, tan solo dos veces nos pidieron los billetes en los cinco días, y observamos que alguna persona que la cogieron sin billete, tan solo le hicieron comprar uno de un solo viaje sin multarle (quizás por ser italiano y enrrollarse). Como en muchas paradas no había venta de billetes, si observamos que algunas personas al entrar le pedían un billete univiaje al empleado que va en el vaporetto y lo va amarrando en cada parada. La verdad es que siendo un poco truhán, se puede uno poner en la salida y si en una parada se ve entrar al revisor/a se baja uno rápido y listo, pues el portalón de entrada-salida al buque es muy amplio.

Dia 10/09/2007

La primera tarde, después de soltar las maletas en el Hotel y cenar en una de las pizzerías próximas que recomendaban por aquí, se llama Ae Oche, donde nos sirvieron una gran ensalada variada que cundía para dos personas perfectamente, un plato de fritura abundante y una pizza 4 estaciones mas dos cervezas de 400 ml y un postre de Tiramisú por 35 Euros, nos fuimos dando un paseo hasta el puente de Rialto y desde allí a la Plaza de San Marcos, y no nos perdimos. En la planta baja del Aeropuerto hay una oficina de turismo que dan mapas de Venecia a los viajeros, pero son tan pequeños que sirven solo para hacerse una idea. Llevábamos un mapa a escala 1:4500 comprado en la Fnac por 7 € y una pequeña lupa para no perdernos por las callejuelas tan serpenteantes, en verdad le sacamos gran rendimiento al mapa, hasta nos sirvió para orientar a alguna turista italiana, algo liada con su pequeño mapa en la Calle dei Boteri, que quería llegar al Campo San Polo esa noche. Con la iluminación tan suave que acaricia la ciudad, ver los mapas por la noche es algo complicado, pero con la pequeña lupa no hubo problemas.

El puente de Rialto nos impresionó de noche, por algo es el símbolo de la ciudad, primeras fotos a destajo de las 500 y pico totales que hicimos. Ya desde el puente, llegar a la Piazza de San Marcos fue fácil pues en las esquinas estaba señalizado con flechas la Dirección San Marcos. Al llegar a la Piazza, vimos que estaba cortada parcialmente para el concierto de Ennio Morricone, ese fue un buen comienzo con música. Cuando terminó el concierto la plaza se despejó un poco y nos pareció inmensa, la recorrimos y bajamos hasta la piazzeta que sale al muelle de San Marcos, una orquesta en la cafeteria frente al Palacio Ducal amenizaba con buen jazz a los clientes y paseantes. De vuelta, en el muelle cogimos el vaporetto nocturno linea N (de 11:30 a 3:30 horas aprox.) y volvimos al Hotel recorriendo el Gran Canal en un paseo de lo más romántico después de la medianoche. Ver los palacios y edificios levemente iluminados, desde el vaporetto al aire libre (no dentro que pierde romanticismo) y en buena compañía es todo un gozo, os lo aseguro.

Dia 11/09/2007

El segundo día, caminamos hasta el cercano mercado de Rialto, disfrutando del colorido de la luz del sol reflejada en los toldos rojos verdes y amarillos de los puestos de pescado frutas y verdura, tan bien presentados ordenados y limpios, tanta variedad de setas, de pescados de la Laguna y de la huerta próxima, grato ambiente muy acogedor y amigable. Seguimos viendo el sestiere de San Polo y bajamos caminado por calles muy comerciales hasta el Campo de San Polo con su cine de verano, continuamos hasta San Tomá y desde allí a la Basílica de Sta. Maria Gloriosa dei Frari la cual visitamos (2,5€) pues su contenido hace honor a la belleza que se contempla desde fuera. Magnifica Basílica franciscana del siglo catorce de las más imponentes y ricas de Venecia con su campanario de ladrillo solo un poco más pequeño que el de San Marcos. El interior gótico contiene en su altar mayor la Asunción de Tiziano de 1517 impresionante óleo sobre lienzo y la Madonna de Cá Pesaro.

Muy cerca de esta Basílica se encuentra el Palacio de la Scuola Grande di San Rocco (7 €), del siglo dieciséis y famoso por la telas de Tintoretto que alberga en su interior, tan grande es la acumulación de obras que con razón la llaman la Capilla Sextina de Venecia. Los que habeis visto la peli -The Store Of Us- de la Pfeiffer y Bruce Willis recordareis la escena de ella con un espejo mirando las pinturas en los techos del gran salón de la planta alta, una verdadera maravilla, para quedarse extasiado vamos, allí se para el tiempo, ó esa sensación tuvimos.

Como se hacia la hora de comer, nos acercamos hasta el ambientado Campo Sta. Margarita y elegimos uno de sus restaurantes al aire libre, el Antico Capon, tomamos ensalada (7 €) Pez de S. Pietro a la plancha (7€) y cerveza de 400 ml (6 €) y capuchino (3,5 €). Al ser un día soleado se estaba de maravilla en la Plaza, y nos reímos con los camareros que intentaban atraer a los posibles clientes con distintas tretas que resultaban simpáticas.

Después una tarrina de Helado en la famosa heladeria Il Doge que esta detrás del pequeño edificio que hay en el centro de la plaza, donde está la efigie de Sta. Margarita. Excelente helado el que tome de frutas del bosque y chocolate, casi pecaminoso de bueno y muy barato.

Caminando llegamos hasta el Puente de madera de la Academia, no nos cansábamos de fotografiar, menos mal que llevábamos reserva de tarjetas para la cámara. Por supuesto visitamos la Academia de Bellas Artes (6,5 €) y su gran colección de pintura veneciana de los siglos 14 al 18, entre ellas una de las mas enigmáticas de la Historia del Arte -La Tempestad de Giorgione- y otra fabulosa de Tintoretto -San Marcos libera al esclavo-, ó La cena en casa de Levi de Paolo Veronese, simplemente grandioso.

Continuamos caminando hasta la iglesia de Sta. María de la Salute, de bellas y esbeltas cúpulas de aire oriental, exponente del barroco veneciano en mármol y piedra blanca, cuya planta octogonal nos provocó al entrar una sensación de suntuosidad inenarrable. Fue construida en el siglo XVIII en agradecimiento a la Virgen al desaparecer una plaga de peste que el siglo anterior asoló la ciudad. Nos sentamos un rato en las escalinatas que la elevan sobre el Gran Canal y desde allí divisamos en la otra orilla los Palacios iluminados por el sol del atardecer contra un cielo azul precioso y limpio. Mas a la derecha se vislumbraban las siluetas del Campanile de San Marcos y el Palacio Ducal, mientras pasaban unos piragüistas por el canal dándole mas colorido si cabe con sus piraguas rojas y verdes en dirección a la laguna. Las fotos se amontonaban una tras otra, queriendo captar esas visiones tan bellas que con fuerza se graban en la mente. Intentamos ver la Dogana da Mar, justo al lado de la Iglesia, pero estaba en obras, solo pudimos ver en su Globo Dorado de la Fortuna soportado por estatuas de hombres musculosos con una rodilla apoyada en el techo de edificio triangular en que termina el Gran Canal

Con el Vaporetto cruzamos el canal, y nos bajamos un par de paradas mas adelante para cambiar a otra línea que nos llevó a la pequeña isla de San Giorgio Maggiore. Su Iglesia, impacta al llegar en el vaporetto, por su fachada blanca en piedra de Istria a la cual daba de plano el sol de las seis y cuarto de la tarde, realzando así las cuatro columnas elevadas tan imponentes bajo el azul intenso del cielo veneciano. Entramos en la Iglesia, e intentamos acceder al campanile de 75 metros que tan buena visión nos daría, pero el Cura de San Giorgio cerró el acceso justo diez minutos antes de las 6:30 que era la hora que ponía en nuestras guías, no nos dijo nada, solo nos miró como diciendo "esto se termino por hoy". Dimos media vuelta y salimos a sentarnos en los escalones que dan a la laguna hasta que llegara el próximo vaporetto de vuelta al muelle de San Marcos. Allí nueva ráfaga de fotos, pues la vista a esa hora del Campanile de San Marcos, del Palacio Ducal y del conjunto del muelle, era casi hipnótica, no apartábamos los ojos de tanta belleza y armonía.

Por la noche, en el vaporetto volvimos al segundo y ultimo concierto de Ennio Morricone en la Plaza de San Marcos. Fue sencillamente fantástico, el juego de luces para el concierto, combinado con el alumbrado de la plaza, que también lo modulaban en determinados momentos con la música producía sensaciones muy especiales. Finalizó con piezas tan conocidas como las compuestas para las películas de Érase una Vez en América ó La Misión. Fue un privilegio estar allí.

Dia 12/09/2007

Este día lo dedicamos a la zona de San Marcos. Tras el habitual desayuno en la terraza del hotel sobre el Gran Canal, viendo la vida que fluye en los cientos de góndolas, barquitos y vaporettos que circulan por él y que llenan de color y de magia la vida en Venecia, tomamos el vaporetto fotografiando todo cuanto veíamos, Palacios, góndolas, barquitos de carga, esculturas y cientos de detalles para asimilar mas adelante.

Llegamos al muelle de San Marco sobre las 10 de la mañana y nos pusimos en la cola para subir al Campanile (6 €), tras media hora de espera subimos a lo alto para ver la ciudad y la laguna desde los casi 99 metros de altura en este esbelto campanario de hace 8 siglos, que fue reconstruido en 1912, diez años después de haberse caído por el impacto de un rayo. La vista merece esperar la media hora de cola.

Por un euro los puestecillos de maíz para las palomas dan un cartucho que una vez abierto las enloquece y vienen a docenas, ¡!como no hacer fotos o video con tal encuadre!!.

Después entramos sin cola a la Basílica de San Marcos, a la entrada unas personas cuidan del decoro (que nadie entre en minifalda, con los hombros al aire, etc), entregan unas piezas de tela plástica para cubrir las partes indecorosas a los afectados. Vimos la Basílica y dentro de ella el Museo y Los Caballos de bronce (3€), La Pala D´Oro (1,5€) y no entramos al Tesoro pues había una cola muy lenta. Si la fachada es una maravilla con sus caballos de Bronce traídos por los Cruzados en 1204 (los originales) y el León alado de San Marcos, el interior esta cubierto de pequeños mosaicos dorados, pinturas y esculturas de un valor artístico no medible, como la Pala d´Oro. La sensación dentro de la Basílica al mirar sus cúpulas es de museo bizantino latinizado. Nos abrumaba tanta riqueza y belleza atesorada dentro de esos muros.

Pero había que reponer fuerzas pues ya eran casi las dos de la tarde y las escaleras de subida al Museo y a los Caballos Romanos de Bronce, nos habían dejado exhaustos. Siguiendo la buena opinión de algún colega de por aquí, nos dirigimos hacia el Teatro de la Fenice y allí cerca en la calle de la Mandola 3726 ya vimos el Restaurante Al Vaporetto. Nos fue muy bien, aunque también era autoservicio, un amable camarero nos hizo sentar y nos atendió estupendamente. Por 36 € nos sirvió dos platos de melón con crudo (Jamón), un risotto con setas y un escalope de ternera, con dos cervezas de 400 ml y un capuchino, la verdad que la relación calidad precio era muy buena y el local agradable.

Después de comer volvimos caminado hasta San Marcos y entramos al majestuoso Palazzo Ducal (13€), de estilo gótico y su fachada con dos niveles de pórticos y galerías, impresiona por su ligereza y elegancia, claro que es de suponer que sus arquitectos pretendían eso, impresionar a cuantos se acercasen a Venecia. La visita de su patio interior y las dos plantas con sus deslumbrantes e inmensos salones tapizados de pinturas, tesoros, armas, induce a transportarnos a su época dorada y comprender el inmenso poderío que sentirían los gobernantes de aquella ciudad. La visita incluye los calabozos pasando por el archifamoso Puente de los Suspiros. Allí nos dieron mas de las seis de la tarde, casi dos horas duró la visita al Palazzo que nos dejó tan deslumbrados.

Al salir el ambiente en la Plaza era delicioso, sin tanto turista como por la mañana invitaba a sentarse y tomar un café o un helado. De los tres locales que hay con veladores y orquesta, nos pareció mas adecuado el Gran Caffé Lavena (el de las sillas amarillas), por ser el mas próximo a la Basílica-Palazzo Ducal y Campanile y porque su orquesta nos apeteció mas al tocar canciones italianas, en el Cuadri justo al lado, la orquesta iba de música clásica y la mas famosa el Florián estaba en los soportales de enfrente mucho mas alejada. Si entráis en veniceword.com en la parte superior derecha de la pagina tenéis un enlace a una webcam en vivo donde se ven las sillas amarillas, la gente por la plaza y la fachada de la Basílica.

Nos sentamos en el Lavena, y un elegante camarero con alto porte y prestancia, nos puso sobre la mesa una carta en al que indicó con su dedo el párrafo donde advertía de que habría un suplemento por la música de 5 euros por persona. El momento lo justificaba pues, temperatura, ambiente y cansancio invitaban a escuchar bellas canciones italianas, sentados justo enfrente de los tres grandes monumentos de la Piazza. Pedimos una copa de helado (10 €) y un Capuchino (8 €), y pasamos un rato de lo mas agradable escuchando bellas canciones italianas durante mas de una hora mientras contemplábamos tanta maravilla.

Bueno ya era el segundo día y no nos habíamos montado en góndola, la hora invitaba, pues eran la siete y media, estaba cayendo la tarde y el atardecer era de los momentos más románticos para un paseo en góndola por los canales venecianos. Salimos al muelle de San Marcos y pedimos precio al que parecía el encargado de las mismas, nos pidió 100 euros por media hora que visto otros precios que preguntamos por la tarde nos pareció que estaba ajustado al mercado gondolero. Comenzamos el viaje apasionante y misterioso por los canales entrando bajo el Puente de los Suspiros, !! que triunfo ¡¡, en ese momento en otra góndola parada bajo el puente, un tenor y un acordeonista interpretaban la melodía del Padrino, el sonido nos envolvía entre el agua y la paredes laterales del Palacio Ducal, momento sublime y romántico, lagrimas femeninas de emoción. Silencio solo rasgado por el susurro del remo en el agua, al llegar a las esquinas gritan los gondoleros para avisar a los demás de su avance y evitar el choque. Es otra Venecia, vista desde la Góndola casi pegado a la lamina de agua de los canales, sus edificios parecen mas imponentes y misteriosos, solo hay gente en los puentecitos que cruzan las calles, el resto es paz y silencio por los canales, es inolvidable, a mas de uno se le eriza el vello. Solo por esa media hora mereció la pena haber venido. Cuantas emociones en un solo día.

Cenamos cerca del hotel, intentamos en un sitio caro pero muy recomendable que tenia previsto Tratoria Antiche Carampane (la podeis buscar en google poniendo ese nombre), pero cuando llegamos estaba completa, no imaginaba que un miércoles a las 21:00 estuviese llena de esa manera a pesar de estar en un sitio escondido. Una lastima porque los platos de pescado que sacaban de la cocina tenían un olor y una vistosidad excelentes.

Por alli cerca encontramos una ostería -Vini da Pinto- en el Campo delle Becarie, con un menú turistico que por 20 € tomamos un primero de verduritas a la plancha, unos espaguetis con fruti di mare superjugosos y sabrosos, y un plato de pescado variado (boqueroncitos en vinagre, pulpitos cocidos, calamarcitos plancha),cervezas incluidas, claro estábamos muy cerca del mercado de la Pesquería y el producto estaba cantado.

Dia 13/09/2007

Bien desayunados, cruzamos con el vaporetto a la parada de enfrente Ca D´Oro y desde allí andamos el barrio de Cannaregio a lo corto (para no tener que dar toda la vuelta por el gran canal y la laguna) y salimos a la parada de Ft.e Nuove donde se coge la línea de vaporettos 41 que lleva a la isla de Murano. El trayecto dura poco, como 15 minutos, y al llegara a Murano bajamos en la primera parada Colonna. Justo enfrente hay una fabrica de vidrio, cuando llega un vaporetto, sale el encargado de la fabrica a reclamar a los turistas para que vean el tratamiento y soplado del vidrio. La salida es por la tienda, por si alguno quiere comprar algo. Mucha mas variedad hay en la calle que sigue hacia el centro de la isla, cantidad de tiendas con objetos de vidrio elegantes, menos elegante y hasta ordinarios algunos, a gusto de cada cual. Después de algunas compras para regalitos, cogimos otro vaporetto en la parada de -Faro- que nos llevó hasta la isla de Burano. Esta es la pequeña Venecia, es de cuento, con sus casitas pintadas de colores muy vivos en infinitas tonalidades de azules verdes rojos amarillos, ocres y mil mas, todas las contraventanas en verde carruaje y un marco blanco alrededor de cada ventana, hasta las antenas de Tv pintadas a franjas de colores, es un muestrario de titanlux bien armonizado. Un restaurante tras otro en la calle principal y muchísima animación en todos, pero era demasiado temprano para almorzar, así que lo dejamos para la próxima isla -El Lido de Venecia-

Otro vaporetto nos transporto en casi tres cuartos de hora al Lido, al bajarnos del barco, comimos en un bar-pizzería Bounty Bar con veladores en la calle Gran Viale S.M. Elisabetta, la que lleva hasta la playa. Precio moderado y muy agradable temperatura a la sombra. Aquí volvimos a descubrir los coches, los autobuses, las bicicletas, de los que ya casi nos habíamos olvidado ¡!que molestos son!!

Caminamos por la avenida hasta la playa. La parte publica es muy cortita, como unos 150 metros y esta muy ordenada y tranquila, el resto son todo playas privadas de los Hoteles. Volvimos sobre nuestros pasos por el Gran Viale, afortunadamente cubierto por las sombras de los árboles, hasta la parada del Vaporetto nuevamente a San Marcos.

El segundo día de estancia intentamos en vano ver el Museo de Peggy Guggenheim (10€) ubicado en el inacabado palacio Venier dei Leoni, pues era martes y estaba cerrado, como todavía era temprano, cogimos otro vaporetto en San Marcos hasta Academia y allí muy cerca esta el Peggy Guggenheim. Es pequeño pero sus jardines son preciosos y tiene una parte del jardín al Gran Canal que es una maravilla, dentro no es muy grande pues fue la residencia en su tiempo de la mecenas americana Peggy Guggenheim, pero alberga una magnifica colección de arte contemporáneo: Picasso, Miró, Kansdinky, Giacometti, Dalí y otros muchos cuelgan de sus paredes, también hay esculturas a la entrada y en los jardines. Cerraban a las seis, y remolones y con pena tuvimos que abandonar el edificio porque una serie de estudiantes de arte que tienen de vigilantes, de lo más fino y educado, nos invitaron a salir. Algo cansados volvimos al Hotel, y tras un pequeño rato de descanso, salimos a cenar junto a la Basílica de San Marco, en un callecita a la izquierda de la fachada principal que se llama C. D. Canonica. Hay dos restaurante, pues el ultimo que da también a la paralela Calle Larga de S. Marco, buenas verduras buen pescado y bien de precio y de ambiente.

Para rematar la noche volvimos a las sillas amarillas del Lavena en la Piazza S. Marcos, ya esta vez el camarero no nos dijo lo del suplemento de música (quizás nuestro aspecto ya no era de turista), pasamos un par de horas con nuestros helados y escuchando música variada disfrutando de las magnifica orquesta que sistemáticamente se picaba con la cercana del Cuadri e intentaban que el respetable compuesto por clientes y paseantes le aplaudiera mas que a la otra. Cada orquesta tocaba durante 12 o 15 minutos intermitentemente para no taparse entre si y el personal paseante se arremolinaba junto a las mesas que rodeaban a cada una de las orquestas, cuando una orquesta terminaba todo el personal corría a la otra, nos situamos pegados a los soportales y en una mesa próxima también a la orquesta del Cuadri (Música Clasica), y así disfrutamos de ambas. La temperatura, la perfecta iluminación de la Piazza y el buen ambiente musical pusieron colofón a una estancia inolvidable.

Dia 14/09/2007

Ultimo desayuno mirando al Gran Canal, despedida del Hotel y último vaporetto hasta Piazzale Roma.

Antes de desembarcar vimos el nuevo puente de Calatrava, que tanta polémica está levantando en Venecia. Hay que suponer que en una ciudad donde todo es muy antiguo y bello, insertar un puente de diseño contemporáneo estrecho en los extremos y muy ancho en el centro (para poder pararse en el centro a ver el Gran Canal) que una la estacion (Ferrovia) con la Terminal de autobuses de Piazzale Roma, debe de chocar con grandes dificultades técnicas para evitar el hundimiento dado su gran peso y administrativas de todo tipo que han dilatado su terminación desde 2001 en que se comenzó. En fin tendremos que volver algún día, pues además de este puente nos han quedado muchas cosas por ver y muchos paseos que dar por esta ciudad maravillosa y única.

En pocos minutos salió el autobús nº 5 hacia el aeropuerto, donde nos encontramos algún que otro famoso, como Joaquín Cortes, y ya esta, Iberia nos devolvió al origen.

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Comentarios sobre esta opinión
luciacantina

luciacantina

27.05.2008 20:07

facunmor

facunmor

24.04.2008 20:47

Un lugar maravilloso pero huele muy mal

jueves90

jueves90

30.09.2007 19:27

excepcional opi realmente venecia es un sitio maravilloso, me encanto cuando fui y vo que no soy la unica un bss

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