Esta película tiene el indudable mérito de, junto a tres opiniones leídas aquí en Ciao, de despertar en mí el interés por la lectura de "Vía Revolucionaria" el libro en el que está basado el guión. Y es que además de la pareja protagonista, hay toda una serie de personajes secundarios, apenas perfilados en la película, pero sobre los que tengo ganas de profundizar más.
Si tu concepto del cine es el de un espectáculo de pura evasión y entretenimiento, esta no es desde luego una película para ti. Porque la película te obliga a plantearte una serie de preguntas, te hace reflexionar sobre tu vida.
La pareja protagonista llega un momento en que se plantea una serie de cuestiones:
-¿Qué ha sido de mi proyecto de vida?
-¿En qué situación se encuentra mi vida ahora?
-¿Hacia dónde quiero que vaya mi vida en el futuro?
Preguntas que podemos ampliar con otras con sólo sustituir la palabra "vida" por la palabra "matrimonio"
Sam Mendes que ya puso patas arriba el tan cacareado "American way of life", ese estilo de vida soñado por los americanos en "American beauty", vuelve de nuevo a la carga contra el mismo en "Revolutionary Road".
Da igual que la acción transcurra en los años 60 y pensemos que las aspiraciones de los estadounidenses son muy distintas de las nuestras, porque nuestras realidades no sor tan diferentes. De hecho ¿cuántas familias de clase media están sufriendo en España por haberse lanzado a la aventura de comprarse un chalet, endosado o no, de esos con 240 metros cuadrados en cuatro plantas (sube y baja escaleras todo el día) y un pedazo de jardín donde caben tres macetas, que ahora se ven negros para poder pagar la hipoteca.
Y llega un momento en tu vida en que no te queda más remedio que plantearte dichas preguntas.
Soñar es gratis. Cumplir los sueños por contra, tiene un precio. Al final nuestra vida es una sucesión de renuncias, renuncias que son el precio de nuestros sueños. Renuncias a tener tiempo libre, o renuncias a progresar en tu trabajo o renuncias a tu familia, porque todo a la vez es casi imposible.
La pareja protagonista optó por una familia en una preciosa casa en una buena urbanización. Pero eso implica para él tener un trabajo que no le gusta en una empresa que no le motiva.
En medio de una crisis matrimonial, la mujer decide que tengan un cambio radical en sus vidas. Todo surge a partir de una fotografía de su marido en París cuando era joven.
Un problema habitual en la relación de pareja es pensar que nuestros deseos o nuestros sueños, son los deseos o sueños del otro.
Eso es justamente lo que le ocurre a la mujer, que no deja de ser una actriz fracasada y que traspasa a su marido unas presuntas ambiciones vitales o artísticas frustradas que él está muy lejos de sentir. Porque sentirte atrapado en el trabajo o en el matrimonio (en sus casos ambas cosas), no quiere decir que detrás de esa frustración haya un proyectó sin realizar.
Pese a que no es su plan, pese a que no deja de ser un disparate, decide seguir a su mujer en esa aventura (lejos de él ese espíritu aventurero que su mujer le atribuye) de abandonar su trabajo, vender su preciosa casa e irse a vivir a París sobreviviendo del hipotético trabajo que ella tendrá allí mientras él descubre su vocación.
Todo se ve alterado cuando a él le ofrecen un ascenso en el trabajo y ella se queda embarazada. Si el plan de por sí ya era loco, ahora es una locura total. ¿Se lanzará al vacío detrás de su mujer?
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IMPRESIONES FINALES
Hay que destacar en esta película las interpretaciones, empezando por Kate Winslet en el papel de esa mujer, ama de esposa ejemplar en una urbanización idílica, actriz frustrada y con una vida vacía.
Una mujer encantadora para todos los que la rodean, pero en la que poco a poco puedes entrever un punto de locura y desequilibrio.
El marido está interpretado por Leonardo Di Caprio. He de quitarme el sombrero frente a este actor y su evolución, pues desde sus comienzos en los que parecía que solo era una cara guapa, no ha parado de crecer y crecer en sus papeles.
Quizás el secreto es que ha conseguido contar con la confianza de los mejores directores. Y esta película nos la excepción.
Junto a ellos un plantel de excelentes secundarios, entre los que cabe destacar a la veterana Kathy Bates en el papel de la vendedora inmobiliaria.
La banda sonora no es tal, sino una colección de grandes éxitos de los años 50 y 60, muy buena selección, canciones de siempre, pero que tengo la impresión de que están incluidas en la película solo porque son muy bonitas y de la época, pero sin guardar ninguna relación con la acción.
No es una película con mensaje, porque no hay respuestas, todo lo contrario, es una invitación como decía al principio a que te plantees preguntas.
No es necesario vivir para ello en una urbanización idílica, ni en una casa de postal, ni que formes una pareja modelo y envidia de todos tus vecinos. Basta con que vivas para planteártelas.
Si algo tienen en común dos los personajes que aparecen, es que tras la fachada de almibarada felicidad que aparenta ser su vida, todos son infelices. Su vida es una pura máscara, tras la que ocultan el vacío de sus existencias.
Solo el loco es capaz desde su locura de darse cuenta del vacío existencial de Revolutionary Road. Tal vez lo suyo por mucha terapia y electrochoques que le apliquen no sea tal, aunque hay que estar un poco loco para poder ver la realidad y decirla en voz alta: El rey está desnudo (vuestra vida está vacía).
Doblemente vacías esas vidas porque la incomunicación es la base de sus matrimonios. Muy significativa una de los escenas finales en la que mientras la vendedora inmobiliaria parlotea sin parar, su marido se desconecta el sonotone.
Una película recomendable para aquellos que busquen en el cine algo más que entretenimiento. Lo cual no quiere decir en absoluto que sea una película aburrida.
No recomendable para aquellos que solo busquen en el cine acción, sexo o risas.
27.09.2009 13:37
Creo que hay que soñar mucho, compartir los sueños y saber cuales hay que plantar y cuales hay que podar. Besos.
22.09.2009 02:03
Tengo muchas ganas de verla, porque como ya sabes el libro me gustó. Ya nos contarás qué te ha parecido cuando lo leas. Saludos.
14.09.2009 12:30
Tomo nota para verla