Muchas gracias Iberia
02.04.2002
Ventajas:
Creo que ninguna
Desventajas:
Todas las que pueda haber
Recomendable:
No
Detalles:
Variedad de la oferta
Relación calidad precio
Atención al cliente
Eficiencia
 nanvigo
Sobre mí:
NUNCA MAIS !!!
NO A LA GUERRA !!!
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Opiniones:88
Confianza conseguida:39
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Primero decir que Iberia resulta la más cara de todas las compañías con suma diferencia. Me sale mucho más caro ir a Santiago de Compostela que a cualquier lugar de Estados Unidos y no digo nada de ir a España por 5000 pts voy a Madrid cuando tengo que pagar 30 000 pts por ir a Santiago de Compostela y gracias que es temporada baja. Este comentario para empezar. Ahora os cuento mi historia con Iberia: Yo pretendía disfrutar de unas tranquilas, relajadas y solitarias vacaciones en Tenerife, esas con las que uno sueña durante todo el año para cargar pilas y poder sobrellevar lo que queda del año. Pues, para mi desgracia, se convirtieron en lo que a continuación les detallo:
Después de 5 cortísimos días llenos de incidentes (que tal vez cuente en otra carta, sobre las maravillas de las agencias de viajes"), el día 26 de Marzo, llego al aeropuerto del Norte de Tenerife para coger el vuelo de Iberia 959 con destino a Madrid, y luego otro con destino a Santiago de Compostela. Este primero, que tendría que salir a las 11:25. Después de una interminable cola para facturar, a las 11:20 se informa por megafonía que el vuelo se retrasará hasta las 13:30 por problemas técnicos. Aproximadamente, una hora más tarde nos informan que se nos servirá un "refrigerio" en cafetería (un bocadillo y una bebida), lo cual me hace tener alguna sospecha sobre lo que ocurriría a continuación. A las 13:30, mis sospechas se confirman y nos anuncian que se cancela el vuelo, que nos dirijamos a facturación y que allí nos indicarán. Una empleada del aeropuerto nos dice que tenemos que hacer cola en una puerta para recoger los equipajes y volver a facturarlos en otro vuelo. En ese momento el ánimo de los pasajeros se nos empieza a alterar y se empiezan a oír gritos. Si van a meternos en otro vuelo, ¿por qué no trasladan ellos el equipaje?. Sospechoso... Después de otra eterna cola que termina con el encuentro con una empleada (esta vez ya, el colmo de la mala educación y no entraré en detalles) que, nada amablemente nos hace pasar de uno en uno para que ¡BUSQUEMOS! nuestro equipaje en un almacén y nos lo llevemos, para finalmente indicarnos que hagamos cola en la puerta de enfrente (relaciones públicas), que allí nos dirán cómo nos enviarán a nuestros destinos.
Total, después de interminables colas, de pie, cargando con el equipaje y escuchando por megafonía hasta la saciedad, que "mantengamos nuestros equipajes controlados en todo momento" y que "sólo está permitido fumar en los lugares debidamente habilitados para ello", sobre las 18:00 me dicen que es imposible trasladarme ese día, que me alojan en Sta. Cruz (yo había estado en el Pto. de la Cruz, a unos 40 Km.), que me pagan una comida en el aeropuerto y la cena y desayuno en el hotel y a las 7:15 me envían a Madrid, y de allí a las 12:00 a Santiago de Compostela. En fin, estaba tan cansado y hambriento, que me tragué la comida que me sirvieron (no tenía elección de menú) por salir de allí de una vez. Tengo que añadir que, en todo ese día, no dije una mala palabra, ni un grito, ni una protesta. Me limité a resignarme. Al día siguiente, sin desayunar, con la misma ropa del día anterior, pues ya no tenía ropa limpia, pero con unas enormes ganas de llegar de una vez a mi casa, subo al avión de las 7:15 y llego a Madrid sobre las 11 y pico. A las 12:00 salía mi vuelo a Santiago de Compostela, el 512. Decidí no ir a comer, pues faltaba ya poco para embarcar. Hasta las 12:00 no tenemos noticias. A esa hora, por megafonía nos informan que por "problemas de mantenimiento del avión" se retrasa el vuelo y que nos volverán a informar en breve. Al rato nos dicen que cambia de puerta de embarque. Allá vamos todos, como corderitos. Sin más información, haciendo cola en la puerta de embarque (bueno, menos yo, que no paré de dar vueltas por los pasillos, nervioso) hasta las 13:30, en que nos informan que no embarcaremos hasta las 14:00. Decido tranquilizarme, calmar mis nervios y dirijirme a la cafetería para comer algo ya que ésta vez no se dignaron, ni siquiera, al "refrigerio". Cuando tengo el bocata y la coca-cola en la mesa (13:40), nos dicen que embarquemos inmediatamente (yo ya con un cabreo que ¿para qué describirlo?, ¿verdad? os hareis una idea). Allí se queda el desayuno-almuerzo y me subo al avión, ¡por fin! ¡me voy a casa!. Pues" ¡no!. Después de un rato en que la temperatura ambiental iba subiendo por momentos, nos dice el comandante que tendremos que esperar hasta las 14:00 horas, pues se había extraviado el equipaje de una pasajera. ¿Me imaginan en ese momento?. Pues no he terminado, no. Al rato, vuelve a informarnos el comandante que, como ya ha pasado su turno de despegue, tendremos que esperar hasta las 15:00, dentro del avión, hasta tener permiso de despegue. En ese momento se produjo una pequeña "rebelión a bordo". Reconozco que las voces que más se oían era la mía y la de otro señor. Pero, es que mis nervios en ese momento, ya no lo podían soportar más. Los que estaban allí, protestaban por ese vuelo, pero ¡¡¡¡yo llevaba ya 2 días "disfrutando" de Iberia!!!!. Empecé a describirle a gritos mis 2 días de penurias y me contesta que lo siente(en fin sin comentarios). Viene el comandante, se encuentra con los pasajeros muy enfadados y se da la vuelta. Nos informa por megafonía que podemos usar el móvil para avisar a la gente que nos esté esperando en Santiago(¡gracias!, pero la mayoría ya lo habíamos hecho"). A los pocos minutos, después de haber observado el ambiente "calentito" que se vivía en el avión, nos dice que ya tenemos pista y que nos dirijiremos hacia ella. En realidad, lo que hizo fue dar vueltas por pistas muertas ¡hasta las 15:00!. Y, por fin ¡despegamos!. ¡Me iba a mi casa!. No me lo podía creer. Me pasé todo el vuelo muerto de miedo pensando en qué más podría pasar, después de todo eso. Mirando por la ventanilla, el ala izquierda del avión, vigilando que no se moviera demasiado.
En fin, a las 16:20 salgo del aeropuerto de Santiago, no sin antes recoger mis maletas, que tenían el mismo aspecto que yo: cómo recién llegada de un campo de batalla, cansado, sucio y hambriento. Después de ésta aventura, les aseguro que mis próximas vacaciones anti-estrés las pasaré ¡en el sillón de mi casa!. Ah! Eso sí, procuraré no encender la tele, no vaya a ser que me encuentre con un anuncio de esos de "vuele con nosotros". ¡Encima, me quedaría sin tele! Gracias, Iberia.
Si me he alargado un poco, lo siento, es que si no lo cuento todo iba a estallar.
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22.12.2009 09:35
Hablas de Iberia Lineas Aéreas, que no tiene nada que ver con Viajes Iberia.
20.08.2006 04:19
Demuestra la cruda realidad sobre Iberia, una total vergüenza. Y me da rabia porque tendre que viajar con ellos antes de un mes y tengo ya miedo de perder dias de vacaciones, o las maletas, o el principio del curso... pq voy cn el tiempo justo
28.07.2003 13:19
Pero ¿ésto tiene algo que ver con Viajes Iberia o con la compañía de vuelo Iberia solamente?...