volvo V50 D5 2400 180cv
04.02.2007
Ventajas:
potencia, estabilidad, seguridad
Desventajas:
dirección , frenos , taller
Recomendable:
Sí
 anitafisio
Sobre mí:
usuario desde:20.08.2006
Opiniones:9
Confianza conseguida:2
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 9 miembros de Ciao
No encontré justo este modelo de volvo, por lo que escribiré mi opinión aquí. Mi novio Miguel y yo compramos este coche hace menos de dos meses, y la verdad, de momento nos está dejando un sabor agridulce en los labios. Antes de decidirnos por este modelo de coche, estuvimos valorando muchas otras marcas y modelos más. Teníamos claro el tipo de coche que necesitabamos: tipo ranchera, diesel, automático, con un motor potente y duradero. Después de la experiencia con el peugeot 306 automático gasolina, (dos cajas de cambios, y al cabo de escasos 7 años ya nos daba más dolores de cabeza que satisfacciones), queríamos un coche resistente, de una marca que nos ofreciera mayor confianza. - ¡que nos dure al menos 20 años!- bromeabamos los dos. Estábamos dispuestos, por tanto, a rascarnos el bolsillo a cambio de tranquilidad, y por eso elegimos el volvo. A parte de una bonita linea, que también importa, la casa volvo nos inspiraba confianza, por su fama en seguridad, porque fabrica camiones, grúas, y distintos tipos de maquinaria, con amplia experiencia , muchos años de historia y buenas críticas. Yo no tengo ni idea de coches ni de mecánica, pero sabía que volvo era una buena marca. Así, entusiasmados, llegamos el 27 de Noviembre al concesionario de Granada a recoger nuestro coche. Justo el día del cumpleaños de Miguel, que parecíamos niños con zapatos nuevos. Para estrenarlo, nos fuimos a Madrid, a enseñarlo a la familia. El viaje fue estupendo, probé por primera vez en mi vida el control automático de velocidad, una maravilla. La conducción se vuelve relajada, más fácil y me resultó mucho más sencillo de manejar de lo que pensaba. El coche respondió muy bien. Acostumbrada a mi clio, alucinaba con la capacidad de respuesta del V 50. Los 180 cv se notan y mucho. El motor sonaba igual de bien cuesta arriba, que cuesta abajo, adelantando o reduciendo. La estabilidad en las curvas también me sorprendió. Apenas necesitaba soltar el acelerador en las más pronunciadas. En definitiva, una conducción suave, relajada, segura, cómodamente sentada en un habitáculo amplio, de diseño sencillo y original , me sentía la reina de la carretera, jeje. Así pasamos los primeros días en Madrid, inflados de contentos, enseñándoles a todos nuestro coche nuevo. Y todos nos decían lo mismo: qué bonito, qué puertas tan anchas, qué poco suena el motor, qué amplio, todo cosas buenas. Entonces, cuando menos te lo esperas, te cambia la suerte y te empiezas a deshinchar. A los tres días de estrenarlo, con apenas 700 km, nos quedamos tirados en una asquerosa tarde de lluvia. Sinceramente, no me lo podía creer, mientras esperábamos a la grúa, me acordaba de lo que me decía Miguel: - aunque la marca sea buena, siempre puedes tener mala suerte y que te salga malo el coche-. Yo siempre había pensado: si el coche es bueno, pues es bueno y punto. ¡qué equivocada estaba!. Aquello de la grúa no fue nada, unos protectores de las pastillas de freno o algo así ,una cosa sin importancia, nos aseguraron. Decidimos acordarnos del tema como una anécdota inesperada. Pero ya de vuelta en Granada, comenzó a hacer un ruido al girar. De nuevo al taller, y no llevábamos con el coche ni dos semanas. En esta ocasión, una chapita rozaba en la rueda, otra vez algo sin importancia, por lo visto bastante común en estos modelos de coche. El mosqueo ya vino cuando una semana después volvimos a escuchar otro ruido, bastante más fuerte, al girar a la derecha. Apuntaros como dato que diariamente circulamos por carreteras secundarias de montaña, con muchas curvas cerradas. La paciencia se nos estaba agotando, y creo que con razón. Volvimos de nuevo al concesionario (ya nos conocen todos), esperando que al menos nos atiendieran rápidamente y se solucionara el problema ya. El mecánico se montó en el coche, dió unas vueltecitas y tras escuchar el ruido nos dice: -es la dirección, traerlo dentro de una semana -. A esas alturas el coche ya sonaba hasta cuando iba recto, y nosotros teníamos que volver a Madrid con un ruido en la dirección. Ya me imaginaba otra vez la escena de la grúa recogiéndonos de la calzada. Además, casualidades de la vida, siempre que se monta un mecánico en el coche, nunca pasa lo que le quieres enseñar. Será por la ley del Murphy ese de las narices. El caso es que apenas si se escuchó el ruidito, y el hombre se creyó que éramos un poco exagerados y quejicas. En fin, son ellos los que mandan y tú, como cliente, ya puedes protestar , berrear, y jurar que en el puerto de montaña sonaba mucho más, que lo mismo te va a dar. Asi que respiramos hondo, nos tranquilizamos, y volvimos a llevar el coche al taller una semana después. De verdad que yo ya pensaba que sería la última vez. Ya más , me parecería una cámara oculta ,pero: ¡para nada! la realidad siempre supera a la ficción, unos días después, en otro puerto de montaña, volvimos a escuchar el ruidito ¡NOOOOOOOO! El cabreo era monumental, íbamos dispuestos a que nos dieran un coche nuevo, a denunciarles, ¡a todo! . Todo con tal de no tener que volver a escuchar el maldito ruidito. Pasamos toda la mañana en el concesionario, dispuestos a que no nos tomaran por tontos. Y no nos resultó fácil, porque de nuevo Murphy nos quería jugar una mala pasada y el ruido no hacía acto de presencia. Nos fuimos a un puerto con la comercial que nos atendió, y después con el mecánico estuvimos haciendo el tiovivo en un parquing hasta que ¡ por fin! apareció. Este nuevo mecánico parece tenerlo más claro: un problema en la dirección, seguro, debe ser que los manguitos se están estrangulando. Nos asegura que se pondrá en contacto con los ingenieros y todo, (que suena muy bien) que él se va a ocupar personalmente, pero que las piezas tardarán al menos diez días en llegar. No sabíamos si creerle, pero ¿qué otra cosa podíamos hacer?. Tras esta última (por ahora) visita y el cambio de los manguitos, nuestro volvo no ha vuelto a quejarse, y nosotros tampoco, porque la verdad es que por lo demás el coche no tiene pega. Supongo que nos ha "salido malo" como me advirtió mi novio ¡ QUE MALA SUERTE!
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27.07.2009 18:17
Hola de nuevo, nuestro volvo v50 d5 ya tiene 22.000 km y sigue igual de bien. La verdad es que estamos muy contentos. El motor es alucinante y la calidad en general es excelente. Me da miedo cuando le toque ir al taller, que será a los 30.000 km o sobre noviembre. Entonces os daré una opinion propia sobre el coche, haciendo una valoracion de su primer año. Un saludo.
23.03.2009 01:56
Nosotros nos compramos tambien el V50 D5 automatico y es una autentica gozada!Ahora tiene 12000 km y anda genial!Espero que los problemillas ya esten solucionados.Que disfruteis de vuestros volvos con salud.
19.09.2007 22:27
buena opi ;bssss guapa