Buenas tardes a todos;
Hoy os deseo hablar sobre uno de los artilugios que he estado usando hasta hace muy poquito con mi hijo pequeño; se trata de unos intercomunicadores de la marca Nova de los cuales os voy a hablar y opinar en este escrito.
INTRODUCCIÓN

Como ya sabeis muchos de vosotors, he sido mami hace ya nueve meses (se dice rápido; no veais como pasa el tiempo), y debo de decir, que aunque no era madre primeriza, he vivido todo como si se tratase de mi primer embarazo, parto y posterior crianza de mi hijo menor; los nervios cuando está naciendo, el miedo a lo inesperado, el temor cuando están malitos... todo eso sigue siendo igual que el primer día; sigo poniéndome a mil cuando le tienen que poner alguna vacuna o desespero cuando tiene fiebre alta o moquitos que no le dejar respirar... otro de los grandes temores de las mamis es cuando dejamos a nuestros hijos en su cunita, solitos, a merced de desarroparse o de la temida muerte subita; sí, lo sé, exagero tal vez un poco, pero reconozco que se me hacía difícil el dejarle solito sin supervisión en su habitación, sin saber si se iba a girar y ponerse boca abajo, si se iba a tapar con la sabana con riesgo de que le pasase algo.... así que me puse a rebuscar hasta que encontré estos intercomunicadores que tenía de cuando nació mi hija.
La idea de tener almenos "algo controlado" a mi hijo mientras dormía me relajó enormemente, aunque sin verlo tampoco me hacía mucha gracia y por ello acabé con unos que emiten tanto sonido como imagen, pero esa es otra história que ya os relataré.
SU PRESENTACIÓN
Estos intercomunicadores nos los presentan dentro de una caja de cartón bastante maja y de una dimensión algo grande a mi parecer, pues me recuerda a la caja de una play 3.La parte frontal de la caja nos presenta la imagen de un bebé dormidito en una imagen en blanco y negro; nos indican que se trata de los intercomunicadores Supernova, que son 100x100 digitales, que disponen de dos años de garantía, nos ofrecen una fotografía de los comunicadores en si, y una serie de iconos en rojo en donde nos informan de que:
- disponen de un sistema dual de protección contra las interferéncias
- tienen aviso de falta de cobertura
- backup de baterias
- baterias recargables NiMH en transmisor y en receptor
- aviso de nivel bajo en la batería con alarma
- información de horas en espera por carga
- 500 cargas posibles
- 400 metros de cobertura operativa
- alta sensibilidad de escucha
- indicador visual de sonido
- totalmente inalámbrico y facil de utilizar
Tras toda esta primera información, y recordando a mis lectores de que este era uno de los primeros intercomunicadores digitales que salieron al mercado (hablo de hace almenos 8 años).
Este frontal, dispone de apertura para poder ver el producto en si antes de su compra, por lo que podemos abrir la tapa que va unida con velcro, y tras la cual, veremos el producto en si entre la imagen de una madre junto a su bebé.
Esto nos permite poder ver ambos intercomunicadores, sus cargadores y en la contraportada veremos un detalle de los simbolos que nos pueden aparecer en la pantalla de los mismos, los cuales pueden ser:
- indicador de transmisión
- indicador de cobertura
- indicador de sensibilidad ajustable
- indicador de volumen
- indicador de código digital con 30 opciones
- indicador de código dual SDIPD + IPS
- indicador de carga de batería
En la parte trasera de la caja, nos viene la imagen de los intercomunicadores nuevamente, aunque esta vez, fotografiados de cara y por la parte trasera también, y nos desglosan cada una de sus partes incluyendo las baterías, los cargadores y las bases de tanto comunicador como receptor.
Abrimos la caja, y nos encontramos con los intercomunicadores en sí; son de color negro en sus laterales así como en la parte trasera pero de color plateado mate en su frontal; es de decir que hemos de hablar de los inicios de la era digital, y que empezabamos a descubrir el color plata en nuestras vidas.
A primera vista eran bonitos; agradables de ver y muy modernos por aquel entonces, aunque hoy por hoy, me los miro y... pienso...vaya armatoste!, como han cambiado las cosas en ocho años!...
Vienen presentados en un cartón rígido que me hace pensar en el papel reciclado que me enseñaron a hacer en la escuela de pequeña; un receptáculo basto de color ocre.
Digamos que la primera presentación antes de abrir la caja era mucho más agradable a la vista que esta otra.
USO
Son bastante fáciles de utilizar, y una vez que le cogemos el truquillo a lo de seleccionar el canal adecuado en ambos dispositivos, tan solo basta colocar ambos en los cargadores para que se recargen por completo antes de su primer uso; la recomendación era de unas 12 horas aproximadamante la primera recarga; luego según se gasten.
Es sinceramente muy facil distinguir el receptor del emisor; sobretodo para los que tenemos el inglés en nuestras vidas ya que en un aparato pone "sender" mientras que en el otro nos pone "reciver"; igualmente, podemos ver que el receptor dispone de más agujeritos para emitir sonido y que a su vez, tiene una serie de franjas que se encienden en rojo según haya más o menos sonido a través del emisor.
El emisor tiene un pequeño orificio para recibir el sonido y los cuatro botones igual que el receptor; carece de las franjas de luz que se encienden más o menos con el sonido recibido...claro...es el emisor...
PERSONALMENTE...
Hace ocho años, cuando lo recibí y utilicé por primera vez, era el no va más de lo moderno; lo más nuevo en la era digital; aunque hoy por hoy sean verdaderos armatostes; ni los walkie-talkies que usan mis padres son tan bastos.
Su precio en aquellos tiempos era de unos 150 euros; hoy por hoy, los venden de segunda mano a 70, algo caros si pensamos que hoy en día los hay mucho más modernos y que con algo más de presupuesto, los tenemos hasta con imagen en directo.
Debo decir no obstante, que me han dado un excelente resultado y que las baterías siguen funcionando bien, aunque ya deben de estar en las últimas y necesitando un reemplazo de las mismas.
Las recargas no las recuerdo de mucho rato, aunque en mi caso, solo utilizabo los intercomunicadores durante la noche pues mi hija mayor no dormía ni por la mañana ni por la tarde, así que tras su uso nocturno, los ponía en sus bases cargadoras y me olvidaba hasta la siguente noche.
Las bases no son demasiado engorrosas, aunque sí sus transformadores y el cable que los unía a las bases; un cable que ha acabado enroscándose sobre si mismo y que me resulta algo feo al ser negro con una raya blanca que lo afea mucho.
Este mismo cable es bastante largo; ideal si tienes el enchufe lejos, pero muy incómodo si lo tienes cerca como era en mi caso, por lo que tenía que atar el cable sobre si mismo y atarlo con una goma o atijo.
Los códigos que aparecen en las distintas pantallas son muy fáciles de identificar tengas delante o no las instrucciones de uso de los intercomunicadores; se trata de iconos de facil identificación; las pantallas son las típicas de cristal líquido como las de las calculadoras, y los digitos o códigos que aparecen en ellas son en negro.
El alcance de estos intercomunicadores es de 400 metros, y si bien jamás los he utilizado a tran larga distáncia, si disponen de una calidad buena de sonido y con escasas interferéncias, aunque en alguna ocasión compartí canal con alguna persona y oía sus conversaciones y lloros de su hijo lo solucioné cambiando el canal, pero resultó hasta pintoresco el verme correr a la habitación de mi hija por aquel entonces al oír a través del intercomunicador a un bebé, y al llegar verla durmiendo plácidamente...evidentemente se trataba de otro bebé que se colaba en el canal.
Creo que la serie de estos intercomunicadres Supernova ha cambiado en estos años y los han modernizado, aunque los que he visto son hasta menos modernos y más feos que los que tengo yo de mi hija.
Hoy por hoy, no los uso ya que puedo disponer gracias a un regalo recibido como del cielo de un intercomunicador que dispone de camara con vision nocturna y pantalla de TFT de gran tamaño y con varios canales.
El cabio es abismal entre uno y el antiguo intercomunicador de mi hija, pero por aquel entonces era de lo más moderno que había en el mercado y fué a su vez un regalo de la familia; el que tengo hoy también lo es y desde luego que estoy más tranquila con este último al poder ver si mi hijo se gira boca abajo, se pone en pié o se gira durante el sueño; eso me permite poderle ver y tranquilizarme entre sueño y sueño, y para que negarlo, me encanta verle dormir como un gorrioncito chiquitín en su cunita.
¿Lo recomiendo?
Pues bueno; si hacemos un viaje en el tiempo hacia el pasado os diría que sí, sin lugar a dudas se ha tratado de unos intercomunicadores que dieron un resultado muy bueno a parte que eran lo mejor de lo mejor por aquel entonces, pero si me debo de decidir hoy por hoy, no los recomendaría si podemos hacernos con otro que disponga de camara para poder ver siempre que queramos a nuestro hijo; desde luego yo me quedo mucho más tranquila si le puedo ver.
Un beso a todos y muchas gracias por todas vuestras valoraciones y comentarios.
Muacks!
son muy prácticos