Pues sí, señores. No sé dónde estará la verdad.
No sé si es bueno utilizar este programa.
No sé si es lícito o no dedicarnos al copieteo.
Y como ya sabéis que no suelo hablar por hablar, aunque escriba bastante en la sección de Ciao del mimo nombre, voy a explicaros la duda filosófica que me consume:
Este programa yo no lo utilizo. Fundamentalmente, porque para ello tengo un retoño que lo hace por mí.
Uno de los ordenadores lo tiene instalado y mi hija descarga la “música antigua para mamá” que yo le voy pidiendo.
El sistema es bastante sencillo. Se utiliza el método del intercambio como en los tiempos gloriosos en que el dinero aún no estaba inventado.
¿Alguien quiere una cacerola que tengo yo aquí? Pues se la cambio por medio kilo de carne o por esa camisa de polo que me gusta.
En el Kazaa (léase cazá, podfavod) tú expones sobre tu manta internetera los productos que ofreces, bien sea simple música, grabaciones en Mp3 o películas, y buscas a alguien que quiera darte alguna cosita a cambio.
También puedes bloquear a quien te caiga mal, porque anteriormente te haya estafado en algún intercambio (hay canciones que se cortan a la mitad o descubres otras que tampoco se corresponden con lo ofrecido, porque gente sinvergüenza la encontramos por todas partes) y evitar así que ellos copien los artículos irrepetibles que tú sacas al mercado.
Porque, así como en una tienda el vendedor tiene obligación de entregarte un producto, en el cambalache tu voluntad de trueque está por encima de cualquier otra consideración.
Sabemos que pesa sobre Kazaa una denuncia de las sociedades de autores porque es una vía de agua mediante la cual se elude la liquidación de muchos millones en derechos legales, pero el abogado defensor de la firma basa su defensa precisamente en eso. Es decir, si yo compro un CD registrado, puedo perfectamente grabárselo a mi hija para que ella lo escuche también en su cuarto sin necesidad de que nos compremos dos.
Ambos argumentos tienen peso específico suficiente como para poder ganar.
Yo, si fuera el juez, no sabría por cuál decantarme.
Pero ayer precisamente, cuando volvíamos de Almagro, yo le pedí a otra de mis hijas que me bajara unas cositas de la página de un amigo porque soy un cero a la izquierda para esas cosas y no sé utilizar las hachas ni las espadas y al fin y al cabo, qué demonios, para eso tengo esclavos que me lo pueden hacer.
Pero ella me dijo, muy enfadada:
-Yo estoy totalmente en contra de esas guarrerías.
***GUARRERÍAS***
Me extrañaron sus palabras porque ella no es ningún Alejandro Sanz, que viva de sus canciones, e intenté empezar a explicarle ese otro punto de vista.
-Que no, mamá, que no te enteras de nada.
Ella tiene una tienda de Alta Fidelidad y Cine en Casa. Sus equipos de música son extraordinariamente buenos, te ponen unos cables que depuran el sonido al máximo (algunos de ellos llegan a costar hasta dos y tres mil euros el metro) y sus productos van encaminados a que se escuchen tanto las melodías como los intérpretes de la forma más perfecta que hay en el mercado.
-Déjame que te lo explique –continuaba machaconamente-. Para empezar, la calidad de sonido del Mp3 es pésima. El sistema de compresión hace que se escuche muy a duras penas algún detallito suelto, alguna cosita que, más que nada, destroza irremediablemente el conjunto.
>>Además, la mayoría de los equipos medianamente buenos, ya rechazan las copias por considerarlas ilegibles.
No es mi caso. Yo no tengo dinero para comprarme el más mierdoso de sus equipos, así que para uno medianamente bueno... menos todavía. Me desplazo por la casa con uno “huevos” –como ellos los llaman-, esos portátiles que tienen radio y CD porque para escuchar algo mientras frío un huevo o escribo alguna tontería en Ciao me resulta más que suficiente.
Para mí se acabó hace tiempo el placer de escuchar una música concentrada en ella, bien apoltronada en un sillón y con los cinco sentidos en ella.
Ahora sólo la utilizo como fondo tras otra actividad que llena mi cabeza.
Pero comprendí lo que me quería decir.
Esas grabaciones “bajadas” de Internet son el equivalente a la mierdirropa de Zara. Usar y tirar.
Nunca equiparable a un modelo bien cortado a tu cuerpo, con el que siempre estarás perfecta.
Por eso tengo el corazón partío.
Porque uno de mis hijos es el abogado de Kazaa.
Porque otra de mis hijos deprecia la falta de calidad de los productos que, con él, se consiguen.
Y porque, en fin, la pobre cocodrilita tiene el 80% de su música fusilada de ese modo.
Así que quien tenga un equipo de música importante debe andarse con cuidado con estos programas de descarga.
Pero los simples mortales que tenemos solamente un “huevo” podemos aprovecharnos de este programa de fácil y rápida descarga, y que nos resulta bueno, barato y eficaz.
06.08.2003 10:37
Dejando aparte la cuestión ética (es lícito utilizarlo o no) y la técnica (si el sonido es muy muy bueno o no -la mayoría de usuarios ni lo notamos-), creo que para bajarse alguna canción que te gusta y no tienes ganas de comprarte el CD entero (que son 18€ cada uno, por favor), pues es muy útil y práctico. Yo estoy a favor. Saludos y mis disculpas por haber tardado tanto en mis lecturas.
19.07.2003 15:55
La calidad de sonido no depende del Kazaa sino del archivo que descargues. Un saludo
15.07.2003 00:56
Bueno la verdad baja bastante la calidad de sonido pero para eso están los programas para mejoralos, de todas formas en un equipo medianamente normal la calidad del mp3 pasa desapercibida. haber como me leo todo lo tuyo porque he estado de vacaciones y uffff, killa escribes muxo. :oP