Ni tan lejos... ni tan cerca
15.06.2009
Ventajas:
. . .
Desventajas:
. . .
Recomendable:
No
 Biddle
Sobre mí:
"Emplear el sarcasmo con según qué gente es como atacar un castillo con merengues" Terry P...
usuario desde:19.03.2006
Opiniones:153
Confianza conseguida:324
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 40 miembros de Ciao
Tan cerca de mí de pronto que jamás imaginé que el paso del sol estuviese tan próximo a la luna. Entre miradas y suspiros siento tu piel, tan próxima a la mía, rozándola de una forma tan sutil que nadie podría negar que no ha sido un sueño. Tanto tiempo cosechando una esperanza, que ahora que veo llegar la oportunidad tiemblo, y me cobijo en tus brazos, a sabiendas que me puedan rechazar. Y espero, como siempre, que te sientes a mi lado, en un mar de alcohol, ya que el mar sobrio no existe más que para los detractores de Rimbaud. Hablemos de un mundo congelado para nosotros, donde el brillo de tus ojos se quede eternamente grabado en mi mente, donde tu sonrisa dure más de un parpadeo. Aunque cuando la mire solo me imagine que fue un fantasma a contraluz. Llevo mucho, demasiado, escuchando tus canciones, saboreando cada nota que sale de tu guitarra. Acariciaba aquellas cuerdas con los dedos de mi mente, pero eran tan frágiles que se rompían con el tacto, y lloraba en silencio, una y otra vez, viendo que te alejabas de mi voz, sin siquiera a darte cuenta que yo cantaba para ti. Eras tan etéreo que me preguntaba si existías o si mi mente había creado un ser perfecto que habitase solo dentro de mí. Dos años, arrancando música de lo nuestro, es mucho tiempo. Recogías tus cosas y te ibas, dejándome de nuevo en la oscuridad de una noche que llegaba cada vez más pronto. Maldito invierno…Algunas veces me acompañabas al portal, donde yo de nuevo me pintaba historias para no dormir, a sabiendas que te irías a tu casa sin el beso de buenas noches. Eras tan perfecto que te miraba alejarte, mientras alzabas la mano a modo de despedida. Aquellas manos que creaban un mundo diferente y paralelo en el que deberíamos vivir… juntos. Llegaba a mi cama maldiciéndome, insultándome, intentándome convencer que lo nuestro era algo más. ¿Debería haberme quedado a esperar qué ocurría bajo la luz de las estrellas? Tal vez la rana se convirtiese en princesita, y no me quedé a esperar, ni una sola vez, el final del cuento. Pero ahora estás aquí, sirviendo de apoyo a todo eso que hemos vivido todo este tiempo. Tan cerca que nos tocamos en silencio, en medio de un motón de gente que ni imagina que estamos en nuestro propio cielo. Sin embargo está Él. Sí, veo la rendija de la puerta por la que se asoma cada vez que estamos juntos. Tengo miedo de esa mirada bífida que brilla de un tono amarillento en la oscuridad, captando cada movimiento de mi cuerpo, cada acercamiento por tu parte. Dentro de unos segundos alzará la voz, haciéndoles saber a todos que estamos conspirando por un mundo mejor, que quizá nuestras manos se están tocando de forma prohibida. Y así es… La voz se eleva entre las sombras, ahuyentando al instante cada segundo mágico contigo. Como el malvado rey que avisa a su reina que es de su propiedad, que no podrá hacer nada que no entre en las cláusulas de un matrimonio inventado por él. Ese grito silencioso se graba en mi mente, acuchilla mis deseos, rasga cada cuerda, movido por los celos. Y cuando se apaga, cuando por fin acalla el trueno, tú has desaparecido. Ni un beso, ni una flor, nada que se deje cuando algo que no existe ha partido sin decir adiós. Vuelvo a mis orígenes, a mis sueños, y la soledad me abraza de nuevo, creando historias para los dos. Algún día volverás a estar tan cerca. Hasta entonces rezaré para que no estés todavía tan lejos.
Leer más sobre este producto
|
|
25.12.2009 00:32
Forzar acciones e incluso forzar palabras no sirve nada más que para retroceder y cuando se pretende avanzar hay que dejar que uno fluya pero también que fluya el otro. Aunque adivino miedo y a estas alturas todos sabemos que dejar fluir con miedo es harto difícil por no decir imposible. Así que me parece lo más correcto eso de no quedarse a ver como terminaba el cuento porque raramente habría salido bien sin vencer antes ese miedo y hacerse dueño uno de sus propias riendas. Y entonces, es cuando tocaría un final, ya nos complazca o nos acabe de fastidiar. Pero los fastidios de uno en uno por favor que luego nos quejamos de que las heridas cuestan mucho de cicatrizar... Y cuando algo nos complace, debemos ser capaces de gritarlo a los cuatro vientos, si no, falta algo.... En fin , he divagado mucho ya, jejeje.... Un besote, Yavi :- ))
11.09.2009 23:40
A veces la obstinación y la perseverancia están separadas por un fino hilo con forma de espiral, que recuerda vagamente a la M-30 en hora punta (si lo sabré yo, que me saqué el carnet el 1 de Julio a la 2ª!! :P ). Los antiguos griegos decían aquello de "conócete a ti mismo", frase supuestamente inscrita en el templo de Delfos, orientado a una exploración de la realidad interior para poner fin al sufrimiento y alcanzar la plenitud, pero no todo el mundo se ha sacado el carnet para iniciar ese viaje ni para conducir dicho "vehículo" (_Nota_: no hacer más este tipo de chorri-comparaciones, que parece que estoy insinuando que es Mazinger Z, o peor... su novia afroditaaaaaaaaggghhhh,,, espero que recuerde esta joven manceba la famosa frase de la subsodicha o me empezará a mirar muy malamente...). La cuestión es que, aunque se pase por caminos ya explorados, siempre se encuentran nuevos detalles, y eso es lo que sigues haciendo tú con tus opis, tan personales como fascinantes. Así pues, gracias por obligarme a escribir un comentario (aunque sea cutre) 3,5 meses después del último. Muaks!! pd: te gusta conducir??
29.08.2009 01:23
excelente opinion; me gusta lo que escribes te sigo...