Estaba muy oscuro y aquel terrible sopor que la invadía era agobiante. El calor se desprendía de cada uno de los rincones de aquel foso en el que había caido y un isoportable olor comenzaba a invadir el espacio de su respiración. Lucía se dio cuenta en ese momento que llevaba bastante tiempo conteniendo el aliento. Cuando, de pronto, se le escapó una sonora exhalación. Allí estaba él, con las ropas raídas y el cuerpo magullado, la sangre salía a borbotones de su cabeza. Ella no podía evitar mirarlo con pavor mientras el chico se iba acercando a su posición.
- ¿Porqué me has matado? Mira, aún estoy sangrando,dijo mientras se levantaba la camisa para mostrar la herida que yacía en su pecho, una herida ancha y profunda que estaba sin cicatrizar.- Max...Yo...yo no quería...- Su voz temblaba, su cuerpo se estremecía, su vista recorría la estacia en busca de alguna forma viable de escapatoria. Nada. No había resquicios de libertad por ninguna parte, no encontraba ningún hueco por el que pudiera escabullirse, y el la mantenía acorralada contra la única salida.
Desvió la mirada de aquel a quien tanto había querido y odiado. No soportaba ver la cuenca vacía de su ojo derecho, la piel desprendiendose a trozos, la oscura herida en el pecho. Incluso, allí atrapados, bajo la oscuridad de la noche, el aspecto de Max conseguía ponerle lo pelos de punta.- ¿Porqué me has matado? - repitió él taciturno, recogiendo la voz de las mismas profundidades del averno, a pesar de lo cual, sus cuerdas vocales sonaban graves y débiles, roncos susurros apenas audibles que flotaban desde sus desdentadas encías.
- ¡¡Que alguien me ayude!! - grito Lucía a pleno pulmón, al mismo tiempo que empezaba a correr, sus zapatillas resbalaban sobre el suelo mojado, y pronto se encontró acorralada en el otro extremo de la pared.- No huyas, amor mío, volver ha sido tan difícil - decía él a sus espaldas.
- ¡Vete! ¿Porqué has vuelto?¿Porque has tenido que volver? ¡ Vete !- Ya me fui, cariño, pero he vuelto, por ti, solo por ti, ¿o ya has olvidado que me juraste amor eterno?
- ¡Vete!¡No quiero verte!¡Nunca más! Este ya no es tu sitio...¿Me oyes? ¡¡Desaparece de mi vista!!- Eso está muy mal Lucía, muy mal, pero se que me quieres, que a pesar de todo, me sigues queriendo, por eso te lo perdono, como te he perdonado tantas cosas antes..
- Es que no quiero que me perdones. Odiame. Olvidame. Pero vete de aquí. Vete a donde quiera que hayas salido.Max escuchaba sus palabras mientras se iba acercando a ella, deslizó la mano sobre el hombro de la chica y pasó el brazo por su cintura. Tropezaron. Cayeron al húmedo suelo. Él aterrizó sobre ella y la inmovilizó contra el barro.
- ¡NO! - gritó la chica - ¡Dejame por favor!Y, cuando estaba a punto de gritar de nuevo, se detuvo, y se quedó mirando duramente a aquel que la aprisionaba.
- ¡Tu! ¡No estas muerto! ¿Cómo has podido hacerme algo así? ¡Eres un ímbecil! ¿Esto también forma parte de aquella asquerosa broma?- Si. Estoy vivo. Llevas razón en eso - explicó mientras se arrancaba el maquillaje de la cara - pero la broma ya ha terminado, hace mucho tiempo que acabó.
- ¡Levantate! El suelo está frío y me estas arrugando la ropa.- La broma ha terminado, Lucía - repitió él.
- ¿Es que no me oyes? ¡¡Levantate!! Apestas...- Me parece que quien no me oye eres tu. Ya te he dicho que la broma ha terminado - insistió Max sacando una navaja del bolsillo de sus vaqueros. Una navaja automática que abrió al instante.
- ¡Max, deja eso! - gritó la chica.- La navaja es real - dijo apuntándola con el arma - tan real como yo.
- Max...- Esta vez no es falsa, no es un cuchillo retráctil de atrezzo.
- ¡Max, por favor! ¡Para! ¡Deja de hacer locuras! ¿Qué pretendes?- Pretendo demostrarte que la navaja es real - contestó, acercándosela despacio
CONTINUARÁ
02.08.2009 15:32
La ambientación está bien creada, pero me ha parecido demasiado previsible.
30.07.2009 14:21
TIene un buen comienzo...a ver como sigue la historia ^_^
30.07.2009 04:42
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