En las subastas a la baja el producto/articulo sale a un precio determinado y, a la inversa que en las subastas habituales, dicho precio va bajando hasta que un comprador puja por ellas. No hay posibilidad de que otro comprador haga una contraoferta sino que, el primero que levante la mano al ver un precio que le convenga es quien se lleva el producto / articulo. Este tipo de subastas tiene la principal ventaja de la disminución en el precio del producto pero el incoveniente de que el comprador se encuentra bajo la presión de no querer pujar para que baje más el articulo y, de arriesgarse, si no puja, a que otro se adelante en la puja y se haga así con el producto Como es lógico, el vendedor no está dispuesta a bajar su precio indefinidamente y, por ello, se establece un precio mínimo el cual, si se alcanza, hace que el producto se retire de la subasta automáticamente,